dissabte, 30 de març de 2013

VIERNES SANTO DE 2013



I
LA MAÑANA

            Como es ya costumbre, a las ocho de la mañana la Alameda de Xàtiva es un hervidero. Gentes con y sin túnicas, pendonistas, muchas niñas de comunión (este año, incluso un niño) y casi todos con ese mini ramillete, consistente en un clavel envuelto en una especia de tul blanco. Y digo casi todos, porque este año la previsión se quedó corta y algunos no alcanzamos a conseguirlo, por dos razones: la primera, la masiva asistencia al acompañamiento, como yo no veía en años; la segunda, hay quien no se conforma con un ramillete y lleva en sus manos o en el bolsillo superior de su chaqueta o enganchados al cíngulo, dos o incluso tres… Por qué no se le da uno a cada uno, no lo sé; pero imagino que los repartidores dan por supuesta la buena fe de cada cual. Y ¿saben? Tampoco importa demasiado, porque esas personas destinan, sin duda, uno a su familiar enfermo o a su padre o a su madre, que en esta ocasión no han podido asistir o porque, en memoria de alguno de ellos, destinan esta flor a su tumba. Pues, que así sea.
            He dicho que la asistencia desbordó previsiones y es cierto, lo que no impidió –como ha ocurrido otras veces- que el desfile fuera ordenado y sin cortes (al menos, yo no los detecté). Eso sí, aquí no vale pedir silencio; esto es La Camilla, y la gente va, más que a una procesión, a un entierro, AL ENTIERRO. Así la hemos llamado toda la vida, y se habla, se comenta, se alaba o se critica, tal cual ocurre en cualquier otro entierro. Lo constato, no lo critico. ¿Es criticable? Cualquier actividad humana lo es, pero en este caso es el pueblo quien participa y quien decide y nadie, nadie, se ha opuesto jamás a esta costumbre, por otro lado inocua. Que sería más provechoso ir rezando o pensando en quién llevamos a enterrar, es cierto; pero también lo es que, en el fondo, todos sabemos que en La Camilla representamos a Cristo, a ese Jesús que tuvieron que arrancar de los brazos de su Madre Santísima para colocarlo en una vulgar litera y darle sepultura a toda prisa; y sabemos que va no para desaparecer, como habitualmente ocurre, en cualquier nicho del cementerio; va a un sepulcro nuevo, de las manos de José de Arimatea y de Nicodemo, sepulcro en donde nadie antes había sido sepultado…¡Pero no va para quedarse!
Va para resucitar en la mañana de Pascua por tí, por mí, por todos; y esa es nuestra fe, la fe que nos gloriamos de profesar.
Ojalá podamos acompañar muchos años a Cristo en su entierro de la mañana del Viernes Santo en Xàtiva, porque significará que otros tantos seremos testigos de su resurrección.   

II
LA TARDE – NOCHE

De la Procesión General del Santo Entierro puedo decir poco, porque, como todos saben, voy acompañando a Jesús Nazareno y sólo puedo apreciar parcialmente lo que está ocurriendo. La tónica general, no obstante, sí que es constatable: buena asistencia –en general- de penitentes y mucha, mucha gente en la calle hasta llegar a la Pl. de St. Jaume; a partir de ahí, como siempre, nos quedamos casi solos: unos pocos delante del museo, y otros ya en la Pl. de la Seo, esperando que llegue El Cachorro, siempre espectacular. Otro protagonista, el viento, que volvió desapacible la tarde del Viernes Santo aunque impidió que lloviera. Este año, sin embargo, no ha sido un año cualquiera. Este año ha sido el año de la protesta de dos cofradías: la Hermandad de la Santa Cena y la Cofradía del Cristo de la Buena Muerte y Nuestra Señora de la Esperanza. La cuestión de fondo es comprensible: el pésimo, el deplorable pavimento de la Pl. de Santa Tecla y de la calle de la Corretgería provoca un traqueteo en los tronos de aquellas imágenes, que ha dado lugar a que se produzcan algunas grietas, lo cual es de lamentar. Así pues, llegados a la altura de la Pl. de la parroquia de La Merced y cerca de la Pl. del Españoleto, han sido retiradas esas imágenes, aunque la banda de tambores y los penitentes de La Santa Cena han continuado en procesión hasta la Colegiata sin la imagen. No es mi intención aquí ejercer como crítico implacable, aunque no esté de acuerdo con la forma de proceder. Ha habido mucho tiempo para tomar una decisión finalmente drástica y tal vez necesaria; pero está claro que no se le va a dar solución al problema del pavimento ni a corto ni a medio plazo; y está claro también que el sistema de tracción, suspensión y rodamiento de las tres imágenes precisa de intervención técnica… Pero yo no soy quien para dar consejos prácticos, porque –como siempre ocurre en este país- somos tantos técnicos, tantos alcaldes, tantos concejales, tantos peritos, tantos… de todo, como habitantes tiene España. Corresponde, pues, a sus responsables estudiar y plantear soluciones que, eso sí, entiendo que deben pasar por el intento de llegar a los acuerdos que fueren precisos con las autoridades para que concedan las ayudas necesarias en orden a esa solución que habrá de adoptarse a corto plazo, so pena de deslucir otra vez un acto tan importante como es la Procesión General, aunque sea a dos calles del final.
En la Plaza de la Seo, estaba esperando, como hago siempre, la llegada de las imágenes; y, en especial, esperaba el paso de la Virgen Dolorosa, recordando aquel milagro ocurrido en tal sitio y a tal hora, el Viernes Santo de dos mil doce. Y sentí un especial contento al ver cómo los portadores del anda hicieron un esfuerzo al llegar aquel lugar y, sin caer en la exageración, balancearon el trono al compás de la sonora intervención de su banda de tambores. Me alegré sinceramente al ver su optimismo y esa peculiar acción de gracias por aquél milagro.
Y otra cosa (en broma, claro, si se me permite la licencia). A lo largo de estas crónicas, he venido comentando la proliferación de bandas de percusión y lo que me parecía una competición por ver quién ganaba en decibelios a los demás. Hoy ya no es sospecha: es certeza. Estas bandas van armadas con artilugios aporreables de tal calibre que, sin duda, se han propuesto atronar la ciudad allá por donde pasan; y de que le “zumban” con fuerza, da testimonio el que se rompió más de una baqueta.  No podría darle el premio a ninguna de ellas… Bueno, al menos, la de El Cachorro lleva cornetas…
Gracias a la Hermandad de Portadores por permitirme usar este espacio paa contarles cosas. Y gracias a ustedes, nuestros visitantes, por leer este blog. Les espero en El Encuentro Glorioso del Domingo de Resurrección.
Un saludo, M. Mira

divendres, 29 de març de 2013

MIÉRCOLES Y JUEVES SANTO


MIÉRCOLES 27 DE MARZO DE 2.013
"EL ENCUENTRO"

I
ECCE HOMO

PROCESIÓN DE “LES CORTESIES”
-Colaboración de D. Francisco Perales Ferre,
Congregante del Santísimo Ecced Homo-

Como todos los años, a las 22´45, la Imagen del Santísimo Ecce Homo salió este Miércoles Santo de la Iglesia de la Merced para participar en la procesión del Encuentro. Rápidamente observamos varios cambios en las andas. En primer lugar, la nueva iluminación sobre la Imagen del Ecce Homo que, sin duda, ha mejorado la anterior, sobre todo, en el aspecto estético de la colocación de los focos. También se aprecia el cambio de las almohadillas tradicionales por un forro rojo que cubre toda la barra y que permite la colocación de un portador más en cada una de éllas. Desconocemos el resultado. Nos sorprendió la pocas flores que había en las andas; todo hace pensar que se ha aprovechado su reciente restauración para que sea apreciada por el público. Durante  el acto del Encuentro pudimos leer una placa que se ha situado en uno de los laterales de las andas, donde se da cuenta de la restauración y de los restauradores. Dicho queda.
Vayamos a la Procesión. Vimos un número similar de vestas y de fieles al de recientes ediciones, pero notablemente inferior al de hace diez o quince años. Al inicio de la misma, y por parte del jefe de arregladores, Sr. Segarra, se avisó a los congregantes con vesta que observaran una mayor distancia entre ellos y que se guardara el máximo silencio. Realmente, se cumplió por parte de todos y, en este aspecto, hay que señalar que se ha mejorado mucho; ahora bien, creemos que no es necesario que el jefe de arregladores, en su exceso de celo, se cruce corriendo, con la capa al viento, toda la plaza de San Jaime para advertir de algo que desconocemos al arreglador que va en cabeza de la procesión.
La nutrida banda de tambores de la Congregación y la participación de la Sociedad Musical La Nova de Xàtiva amenizaron el cortejo. Felicitamos desde estas páginas al jefe de portadores, Sr. Medina, por la llevanza de las andas, que nos pareció muy buena durante toda la procesión y advertimos a la Junta, con todo cariño, de la disposición de la presidencia: el Ayuntamiento participa como invitado y son los representantes de la Hermandad de Cofradías y no los regidores los que deben cerrar el cortejo.
Al regresar a la Merced, nos extrañó que no sonaran las campanas de la iglesia, que tampoco lo habían hecho al inicio de la procesión. Pero más nos sorprendió que las puertas del templo estuvieran cerradas al llegar allí la cabeza de la misma y que ninguno de los arregladores que iban delante se apercibiera de éllo. La procesión estuvo parada varios minutos hasta que fueron abiertas las puertas. A la entrada de la Imagen en la Merced, se cantó por parte de las señoras camareras la Plegaria al Ecce Homo "Rey de espinas coronado", con lo que se dió por finalizada la procesión.

II
VIRGEN DE LA SOLEDAD

Si he de serles sincero, como pretendo serlo siempre, poco tendría que añadir a la crónica de la procesión del Encuentro del pasado año. Si acaso, destacar la nutrida participación de fieles con y sin vesta hasta el punto de que el único areglador actuante se las vio y se las deseó para coordinar la buena marcha, principalmente en los momentos en que debía actuar el Còr Polifònic en el canto del motete propio de La Soledad; también, la justeza en el cumplimiento del horario.
En cuanto a gente expectante, más o menos, como se acostumbra, incluso ese aplauso que de unos años a esta parte se produce acabados los saludos o "cortesíes" de la Virgen.  Puede que valga la espontaneidad; pero mi impresión es que, simplemente, la gente espera ver un espectáculo y éste le ha gustado.

JUEVES SANTO

I
MEDIODÍA
"CRISTO DE LA PALMA"

Con la única diferencia de que la procesión se inició desde el domicilio del clavario actuante y no desde la casa del clavario saliente, dado el cambio habido al restaurar el traslado con antorchas del Domingo de Ramos, el acto se desarrolló con normalidad hasta depositar el Cristo en el altar mayor de la Colegiata para los cultos de Jueves y Viernes Santo.

-Del Pregón de Semana Santa, pronunciado por D. Remigio Beneyto-

El Señor Jesús, el Cordero de Dios, dio su vida cuando derramó su sangre en la Cruz.

            Pedro dirá: Sabiendo que fuisteis rescatados…no con cosas corruptibles, como oro y plata, sino con la sangre preciosa de Cristo, aquella que nos limpia de todo pecado como escribe Juan, aquella con la que tenemos paz con Dios, como narra Pablo a los Colosenses.

            En el Pregón de la Vigilia Pascual se canta:

            “En verdad es justo y necesario

            Aclamar con nuestras voces

            Y con todo el afecto del corazón

            A Dios invisible, el Padre todopoderoso

            Y a su único Hijo, nuestro Señor Jesucristo.

            Porque Él ha pagado por nosotros al Eterno Padre

            La deuda de Adán

            Y, derramando su sangre,

            Canceló el recibo del antiguo pecado”.



`PUEBLO DE XÁTIVA, ante tal Misterio de Amor, contempla.

Mira al Cristo negado por nosotros y déjate mirar por Él.

Mira al Cristo azotado y humillado, y déjate mirar por Él.

Mira al Cristo sufriente y crucificado, y déjate mirar por Él.

Los ojos de Cristo, comprensivos y misericordiosos, paternales y amorosos, nos miran desde el Cielo.


II
JESÚS ES CARGADO CON LA CRUZ

Al anochecer del Jueves Santo, Cofradía y Portadores de Nuestro Pasdre Jesús Nazareno salen a las calle de nuestra ciudad en procesión de penitencia. Como ya les veníamos anunciando, este año se esperaban algunas novedades: la primera, la autoexigencia de un mayor orden y silencio con respecto a la acostumbrada informalidad que parecía ser nuestro particular modo de desfilar, que ya se consiguió mejorar el día del traslado de la imagen de clavarios; la segunda, la recuperación de la figura de Isaac, que asumió uno de nuestros jovencísimos portadores con tremenda ilusión y fue admiración de propios y extraños, con su túnica recién estrenada, la leña a sus espaldas y esa especie de corona identificativa, copia de la original que le confecciono amorosamente su padre; la tercera, la participación de cinco sayones con que nuestros hermanos de la Cofadía del Santo Sepulcro, amablemente, tuvieron a bien particpar en nuestra procesión. En cuanto al silencio, fue aceptable, pero hubo fallos. En cuanto al orden, se guardó la separación entre penitentes bastante bien, en general pero, asimismo, cuesta desterrar la inercia al acercamiento. Ya decía la señora presidenta en su carta de agradecimientoa los partadores que todo es manifiestamente perfectible y en algunos aspectos quda mucho por hacer. A mí me llegan por distintos ángulos alabanzas y críticas. De las alabanzas habrá que hacer el caso que objetivamente merezcan, como de las críticas; pero de éstas habrá de nacer la continua autocrítica, que permita avanzar por el camino correcto. A mi pobre entender, será correcto aquel camino que nos lleve a una expresión externa de la fe y de la penitencia, después de eliminar adherencias que la desvirtúen, es decir, tendiendo a evitar en lo posible y aconsejable aquello que produzca sensación de espectáculo más que de ejemplo de dignidad, rigor, seriedad, formalidad y testimonio. Sé que yo he promovido o participado en la promocón de algunos cambios estéticos; y la estética no está reñida con tales exigencias. Pero me pregunto si no nos estamos pasando. A lo mejor, me estoy dejando influir por dos opiniones recibidas de distintos interlocutores, de distinta formaciòn y distinta educación. Y ha sido hoy; y ambos me han espetado la misma crítica... Evidentemente, la expondré a nuestra Junta y, en su día, a la Asamblea; pero me he quedado un tanto apeado de optimismos mas bien producto de la ilusión que, al parecer, de una realidad mas cruda. 
Bien, pues de la procesión diré que la participación fue buena; del orden y el silencio, lo dicho.
Esperemos que todo mejore. Es de ponderar el esfuerzo que se está realizando. Y es de alabar la ilusiòn con que se trabaja. De verdad. Marquémonos objetivos dentro de nuestros propios carismas y sigamos adelante sin regatear dedicación, ilusionados y firmes en nuestra fe y devoción. Jesús Nazareno ha de ser nuestro principal punto de mira. 


Del poeta setabense José López Sellés, a Jesús Nazareno:

“Condenado a llevar la noche a cuestas,

Condenado a la cruz, la cruz de altura,

Y condenado a ser triste figura,

Mientras suenan preguntas sin respuestas.

Condenado a no estar junto a las fiestas,

Atado a la cadena, piedra dura,

Atado al sufrimiento que perdura,

Sobre tu sangre con henchidas crestas.

Condenado al camino, y caminante

Con todos los caminos en tus ojos,

Con todos los dolores en tus manos.

Y condenado a ir rumbo adelante

Hasta el fin por un mar de olas y abrojos,

En lluvia de tu amor por los humanos.


Con un cordial saludo, M. Mira

dimecres, 27 de març de 2013

MARTES SANTO

 Tomado del Pregón de la Semana Santa 2.013
que pronunció D. Ramigio Beneyto Berenguer


PUEBLO DE XÁTIVA, ESCUCHA AL JESÚS DE LA BUENA MUERTE Y MEDITA LO QUE TE DICE.

 “Pueblo mío, ¿Qué te he hecho? ¿En qué te he ofendido? Respóndeme. Te saqué de Egipto y por cuarenta años te guié en el desierto; tú, en cambio, hiciste una cruz para tu Salvador. Te libré del mar, te dí a beber el agua que manaba de la roca; tú, en cambio, hiciste una cruz para tu Salvador. Te llevé a tu tierra, por tí vencí a los reyes de los pueblos cananeos; tú, en cambio, hiciste una cruz para tu Salvador. Te hice poderoso. Estando yo a tu lado, derroté a tus enemigos; tú hiciste una cruz para tu Salvador. Pueblo mío, ¿Qué te he hecho? ¿En qué te he ofendido? Por ese amor tan inmenso de Cristo por su pueblo, Dios lo levantó sobre todo, y le concedió el “Nombre-sobre-todo-nombre”, de modo que al nombre de Jesús toda rodilla se doble –en el Cielo, en la Tierra, en el Abismo-, y toda lengua proclame: “Jesucristo es Señor, para gloria de Dios Padre”. Ante este amor tan grande, nuestra actitud ha de ser la que recita este fragmento del Soneto de Enrique Antolínez:
 Yo quisiera ser Tú para quererte 
Como Tú a mí me quieres, Amor mío, 
Y por darte la vida hallar la muerte. 
 Yo quisiera, por fin, oh, dueño amado, 
Desclavar de la cruz tu cuerpo frio, 
Y morir, yo por ti, crucificado.” 

   No les parezca raro que hoy me limite a ofrecerles la reflexión que arriba copio. La razón es que tendría que reproducir integramente la crónica del pasado año sin variación ninguna. Al menos, no me apercibí de cambio significativo. Hubo una buena asistencia de fieles y, aunque pocos fueron los cofrades con vesta, el acto se desarrolló con todo respeto y orden.
    Mis cordiales saludos.
    M. Mira  

dimarts, 26 de març de 2013

VOLVAMOS POR UN INSTANTE AL DOMINGO DE RAMOS




   Al final de la relación de la procesión de la mañana del Domingo de Ramos, les prometí que procuraría que la persona que me refirió la gan fiesta de la víspera, nos la contara. Y esa persona ha cumplido. Vean, si no:


LA VESPRA
(Por María Luisa Ramón Pérez)

  Sábado veintitrés de Marzo. La Cofradía de la Entrada de Jesús en Jerusalén se encarga un año más (y ya son unos cuantos) de organizar la "Festa de la Vespra", la Eucaristía en la víspera del Domingo de Ramos. Este año, en la Parroquia de la Merced.
  A esta celebración están invitados todos los fieles de la ciudad,  y ya es tradicional hacer un llamamiento muy especial a los movimientos juveniles, los Juniors.
  La Iglesia, engalanada para la ocasión con guirnaldas de colores y  globos; a un lado del altar, una pantalla gigante en donde aparecen escritas las letras de las canciones que vamos cantando, a modo de karaoke, e imágenes alusivas al momento de la celebración en que nos encontramos.
  Muchas personas en el interior del Templo, más de las habituales en cualquier celebración (qué bueno sería que fuera siempre así). Y un ambiente de fiesta y alborozo. Ciertamente, la ocasión lo merece.
Dos Sacerdotes oficiando: D.Juan y D. Raúl, en una Misa con mucha participación de fieles.
  Después de proclamar la Palabra de Dios, y tras una sencilla y bella homilía, las ofrendas. Esta vez, lápiz y papel en mano, se nos propone escribir valores que creemos necesarios en el mundo de hoy, y que muchas veces vemos peligrar; y todos desfilamos al altar, y allí los vamos depositando...
  Y finaliza la eucaristía. El domingo, saldremos con Ramos de olivo y palmas al encuentro de Jesús.  ¡Hosanna! ¡Bendito el que viene en el nombre del Señor! ¡Bendito el reino que llega de nuestro padre David!  ¡Hosanna en las alturas!
 
  Después, la Tamborada en la Plaza del Mercado: el llamamiento a la Semana Santa.

LA NOCHE DEL LUNES SANTO 2013



LA SANTA CENA

       Como cada año, la Hermandad de la Santa Cena saca en procesión su imagen que ya cumple sus cincuenta años de su llegada a Xàtiva y, por ende, cumplirá sus bodas de oro de la primera procesión y de su incorporación a la Hermandad de Cofradías el próximo 2.014.
            Me consta el esfuerzo de sus directivos por mantener viva la asociación, pero anoche..., anoche me volví a casa con una sensación extraña: ¿Sorpresa? Mas bien desolación. No había un alma en la calle, al menos en el lugar desde el que presencié el paso de la procesión, donde habitualmente suele haber un grupo de personas a la espera de ver la imagen. Es cierto que el viento era inmisericorde y frío. No había manera de sujetar las capas de las vestas. También lo es que -como comentó el presidente de la Hermandad de Cofradías en una reciente entrevista- se ha percibido una notable disminución de espectadores en las calles sin que sepamos a qué achacar esta circunstancia. Pero anoche..., anoche no solo hubo poquísima gente en la calle observando, sino que, participando un número discreto de acompañantes, se echó en falta la presencia de cofrades; tal vez, participaron menos que nunca. Al parecer, el frío fue contagioso. Como se suele decir, había más gente detrás -léase: en la presidencia- que delante. En ocasiones, esta decepción la comparto cuanto me refiero a mi propia hermandad ¿Dónde estáis, hermanos cofrades?
           Quedémonos, no obstante, con la siguiente reflexión, que nos dejó en certeras palabras nuestro pregonero D. Remigio Beneyto:

PUEBLO DE XÁTIVA, COMPARTE CON JESÚS LA ÚLTIMA CENA.

         “El primer día de los Azimos se acercaron los discípulos a Jesús diciendo: ¿Dónde quieres que te preparemos la Cena de Pascua? El dijo: “Id a la ciudad, entrad en casa de Fulano y decidle: “El Maestro dice: Mi momento está cerca; deseo celebrar en tu casa la Pascua con mis discípulos”.

         Vivamos en las distintas Cofradías y en la Hermandad la cordialidad, la alegría, el compartir la comida y el  vino. Y también el poder compartir los malos momentos, las penas, que ahí es donde más difícil se hace el compartir. Las penas compartidas son menos penas.

            No hace falta recordar lo importante que es el compartir mesa y mantel. Ahí surge lo mejor de nosotros: la exaltación de la amistad, la relación desinteresada, el estar con los nuestros porque sí, simplemente porque sí, porque con ellos somos nosotros mismos.

            Aprendamos la cordialidad de hablarnos con el corazón y desde el corazón, que es lo que significa cordialidad.

              Convendréis conmigo en que no tiene desperdicio. 

           Esperemos que mañana nos deje tranquilos el viento y no nos contagie el frio.

              Con un cordial saludo, M. Mira.


dilluns, 25 de març de 2013

LA TARDE - NOCHE DEL DOMINGO DE RAMOS



I

EN LA TARDE DEL DOMINGO DE RAMOS,
RECUPERAMOS HISTORIA


            Según el historiador de la Cofradía de la Purísima Sangre de Cristo y Nuestra Señora de la Soledad, D. Julio Bellver, y así lo hace constar en el libro de la Semana Santa 2013, pág. 35, hay datos encontrados en un inventario de 1.569, conforme a los cuales una de las procesiones que a la sazón se celebraban el Domingo de Ramos era la de traslado de la imagen del Cristo de la Palma desde el domicilio del clavario saliente al del entrante. Esta secular costumbre se perdió y aunque para los efectos se ha venido supliendo con la procesión del Jueves Santo a mediodía: de la casa del clavario actuante hasta la Colegiata; y el Viernes Santo por la noche: desde la Colegiata hasta la casa del clavario entrante, la Junta Directiva de la Cofradía pensó en recuperar aquel primitivo traslado, y asimilarlo a la costumbre de la época. Así, el Santísimo Cristo habría de ir acompañado por treinta y dos cofrades con vesta, portando sendas antorchas, en recuerdo del que se suponía que fue el número de llagas de Jesús. Ello aparte del acompañamiento de invitados del clavario  con sus velas encendidas y un ramillete de flores.
            El texto íntegro de este estudio histórico, como he dicho, puede leerse en la publicación citada.
            Así pues, ayer correspondía reiniciar esta histórica procesión. Fui testigo del reparto de cera y ramilletes; de la presencia del coro que había de cantar los motetes, en este caso Velum templi; vi preparada la banda de percusión que abriría la marcha y muchos penitentes, de particular, que esperaban el inicio de la procesión. Por razones que no vienen al caso, tuve que marcharme del lugar, ya que veinte minutos después de la hora prevista no había comenzado el acto. Me cuentan que hubo alguna incidencia imprevista que impidió la puntualidad; y, asimismo, me cuentan que la asistencia fue extraordinaria. Uno de mis comunicantes me ha comentado: no sé si el Miércoles, en el Encuentro, participará tanta gente. Otro de mis informadores me ha contado que se observó un gran silencio… Y aun otro, me ha referido la solemnidad en la entrada hasta el domicilio del clavario que recibía la imagen. También me indican que hubo un significativo número de espectadores. Estuvo en la presidencia la Hermandad de Cofradías.

II

JESÚS NAZARENO, EN LA NOCHE DEL DOMINGO DE RAMOS



            Como ya hemos comentado, según nuestro historiador, D. Vicente Ribes, en la noche del Domingo de Ramos se celebraban tres procesiones, ente ellas la de Jesús Nazareno. Y ésta ha llegado hasta nuestros días, salvo las lógicas interrupciones a causa de contiendas armadas.
            Anoche, pues, salimos a la calle para llevar desde la casa de la primera clavariesa en nuestra historia, Sra. Pascual Bataller, hasta la casa del clavario entrante, Sr. Moscardó Tormo, la imagen de traslado.
            Aparte de una buena participación de invitados, si algo hemos de destacar es el orden y el silencio que guardaron los portadores. Previamente se había repartido una estampa con el busto de Jesús Nazareno, en la que se contienen los siguientes ruegos:
“Portador/a de Jesús Nazareno: por la dignidad y respeto que merece el acto en que participas, guarda un metro de separación con el penitente que te precede, incluso cuando nos detengamos. Procura que el lugar que ocupas en tu hilera sea coincidente respecto a quien desfila en la otra hilera. Los arregladores estás para ayudarnos: por favor, respeta y sigue sus instrucciones. Recuerda: el silencio es parte de nuestra penitencia”.
            Y se consiguió. Hemos de congratularnos porque después de tantos años de cierta anarquía en la actitud de quienes participamos, aun siendo todo capaz de ser mejorado, podemos decir que se ha marcado un hito y que ha de consolidarse esa actitud de respeto y dignidad.
            Hemos dado un paso adelante; y, paso a paso, iremos mejorando, no cabe duda.
            Finalmente, desde aquí, debo reseñar la emotividad propia en este caso al ser recibida la imagen por el clavario. Su madre, Da. Josefa Tormo, fue de la Junta de la Cofradía y una devota de corazón de Jesús Nazareno. Fallecida el pasado año, no pudo tener la dicha de ver acto tan esperado por ella. Su esposo y sus hijos, con evidente y natural emoción, estuvieron a la altura. Fina puede estar muy satisfecha y honrada. Descansa en paz. Tanto la Cofradía como la Hermandad rezan por ti.

            Vuestro, M. Mira