dilluns, 27 de juliol de 2015

ACTUALIDAD



SEGUIDAMENTE, SE TRANSCRIBE LA RESOLUCIÓN MEDIANTE LA QUE SE CONCEDE A LA SEMANA SANTA DE XÀTIVA LA DECLARACIÓN DE INTERÉS TURÍSTICO PROVINCIAL.


RESOLUCIÓN de 14 de julio de 2015. del secretario autonómico de la Agencia Valenciana de Turismo, por la que se otorga la declaración de Fiesta de Interés Turístico Provincial de la Conunitat Valenciana a la Semana Santa de Xàlíva, [2015/6577J
Vista la solicitud presentada por el Ayuntamiento de Xàtiva de fecha 7 de julio de 2015 instando la declaración de Fiesta de Interés Turístico de la Comunitat Valenciana, para la celebración de la Semana Santa de Xátiva.
Tras el estudio de la documentación obrante en esta conselleria y visto el informe propuesta del jefe del Servicio de Asistencia e Inspec­ción Turística, José Enrique del Campo Catalán, de fecha 13 de julio de 2015, mediante la que se propone resolver favorablemente la concesión de la mencionada distinción, de conformidad con lo dispuesto en los artículos 3.l c, 7.1 y 9.1 del Decreto 119/2006, de 28 de julio, del Consell regulador de las declaraciones de fiestas, itinerarios, publicaciones y obras audiovisuales de interés turístico de la Comunitat Valenciana, en relación con lo dispuesto en los artículos 1 y 5 de! Decreto 103/2015, de 7 de julio por el que se establece la estructura orgánica básica de la Presidencia y de las consellerias de la Generalitat, resuelvo:
Primero
Otorgar el título honorífico de Fiesta de interés Turístico Provincial de la Comunitat Valenciana a la Semana Santa de Xátiva (Valencia).
Segundo
Con fecha de la presente resolución, inscribir de oficio la declara­ción concedida en el Registro Especial de Fiestas, Itinerarios, Publi­caciones y Obras Audiovisuales de Interés Turístico de la Comunitat Valenciana, Sección Primera; Fiestas de interés Turístico.
Contra la presente resolución, que pone fin a la vía administrati­va, podrá interponerse potestativamente recurso de reposición ante el órgano que ha dictado el acto, en el plazo de un mes contado desde el día siguiente al de su publicación, de conformidad con lo dispuesto en los artículos 116 y 117 de la Ley 30/1992, de 26 de noviembre, de Régimen Jurídico de las Administraciones Públicas y del Procedimiento Administrativo Común, o interponer recurso contencioso-administrativo ante el Juzgado de lo Contencioso-Administrativo de Valencia, dentro del plazo de dos meses, contados desde el día siguiente al de la publica­ción de la misma, de acuerdo con lo establecido en los artículos 8, 14, 25 y 46 de la Ley 29/1998, de !3 de julio, reguladora de la jurisdicción contencioso-administrativa.
Valencia, 14 de julio de 2015.- El secretario autonómico: Francesc Colomer Sánchez.

Nota: AL RESPPONSABLE DE LA PUBLICACIÓN DE ESTE ANUNCIO SE LE OCURREN ALGUNOS COMENTARIOS; PERO SE LOS RESERVA PARA MÁS ADELANTE. UN SALUDO CORDIAL. M. MIRA

dilluns, 6 de juliol de 2015

RECORDANDO A D. JUAN VAYÁ



Querido D. Juan:

         Desde hace unos días, ha vuelto a nuestra memoria aquel gozoso tiempo, como lo fue para algunos de nosotros, el decenio de los cuarenta del pasado siglo y algunos años más. Yo tenía doce o trece años (tercero de bachiller), cuando de la mano de dos compañeros de curso aterricé en el grupo de “aspirantes” de Acción Católica de la Parroquia de Santa María.

         Un día a la semana se desarrollaba el círculo de estudios. Recuerdo que uno de los temarios se basó en el libro de Monseñor Tihamer Thot “Energía y pureza”… El Señor Abad venía a las reuniones y nos animaba con sus consejos. Más tarde, con la llegada de D. José Cerveró como vicario, fue éste quien se hizo cargo de la juventud. Pero si algo he de destacar es el ambiente de camaradería y cordialidad que reinaba en aquella casona de la calle de San Agustín, con la Señora Lola de guardesa y una algarabía que, casi a diario, armábamos chicos y chicas, jugando al futbolín (no sé de dónde lo consiguió VD., D. Juan) y, cómo no, ensayando alguna función de teatro. Así era. El Cuadro Esplai, dirigido por José Pérez Codina (ya sabe, nuestro delegado) nos procuraba diversión y divertía a nuestro generoso público en cada sesión, a cuál con más asistencia. Los primeros en acudir eran Vd. mismo y su señora hermana, siempre ocupando los mismos asientos. Desde el escenario, le veíamos reir a gusto, como a todos. Y es que lo hacíamos bastante bien interpretando pasos de comedia de Ramos Carrión y Vital Aza, en castellano, o Peris Celda y un largo etcétera en valenciano. Y allí fuimos creciendo hasta que llegó la época de los estudios universitarios, unos, o del trabajo, otros. De aquel elenco, querido D. Juan, todavía quedamos algunos: Fina, Cloti, Juli, Mari Carmen… De los chicos, Sento José Manuel, Ismael, Vicente, Pedro, yo mismo y el propio Pérez Codina… Otros ya se fueron…

         Aquella era nuestra casa, allí conocí a mi esposa, precisamente en aquellas partidas de futbolín y también porque raro era el día en que no nos viéramos en la capilla, donde al atardecer, celebrábamos con Vd. un sencillo acto eucarístico, que acababa con la bendición con el santísimo, que también Vd. nos impartía.

         Inolvidables años de juventud. Aquella casona fue testigo de nuestras inquietudes, de nuestras ilusiones, de nuestras actividades, de nuestras preocupaciones (no demasiadas por aquel entonces). Allí nació para algunos la vocación al sacerdocio, para otros el amor que después se bendijo con el matrimonio y somos ya pocos quienes todavía podemos recordarle juntos.  

         Ya lo ve, D. Juan, estamos envejeciendo, pero todavía quedan lazos de amistad, aunque se haya perdido más o menos el contacto, porque la vida a cada cual nos ha reservado una ruta, un lugar, un tiempo... Y nunca   ninguno de todos pudo permanecer indiferente al recordar aquellos años, aquella comunidad parroquial. Y mirándonos con gozo, Vd. rezaba con nosotros, compartía nuestra alegría desbordante, e incluso presidía, con la comisión y corte de honor, la cremà de aquella falla, ocurrencia de Salvador Laguía, que plantamos en el patio para regocijo de propios y estraños…Oh temporas…!

         D. Juan: ahora reposan sus restos en un lugar excepcional. Sin duda, tan cerca como está del Santísimo –Oh sacrum convivium…-, nos seguirá impartiendo, al atardecer de cada día, su eucarística bendición.

         Querido Señor Abad: gracias por todo. Rogad por nosotros.
              Remite: Miguel Mira