dijous, 22 de gener del 2026

COMIENZA LA VIDA PÚBLICA DE JESUS...

 ...EN GALILEA

            Queridos amigos: sobrepasada ya la liturgia del Tiempo de Navidad y las dos semanas asimilables, ilustrados con los textos de San Marcos, llegamos al III domingo del ciclo A con las reflexiones a las páginas que nos brinda San Mateo, en este caso partiendo del Cap. 4:12-23-

 

            “Cuando Jesús oyó que Juan estaba preso, volvió a Galilea;
y dejando Nazaret, vino y habitó en Cafarnaúm, ciudad marítima, en la región de Zabulón y de Neftalí, para que se cumpliese lo dicho por el profeta Isaías, cuando dijo: “Tierra de Zabulón y tierra de Neftalí, camino del mar, al otro lado del Jordán, Galilea de los gentiles; el pueblo asentado en tinieblas vio una gran luz; y a los asentados en una región de sombra de muerte, una luz les resplandeció”.
            Desde entonces comenzó Jesús a predicar, diciendo: Arrepentíos, porque el reino de los cielos está cerca.

            Andando Jesús junto al mar de Galilea, vio a dos hermanos, Simón, llamado Pedro, y Andrés su hermano, que echaban la red en el mar, porque eran pescadores, y les dijo: Venid en pos de mí, y os haré pescadores de hombres.
            Ellos, entonces, dejando al instante las redes, le siguieron.

            Pasando de allí, vio a otros dos hermanos, Santiago y Juan, su hermano, en la barca con Zebedeo su padre, que remendaban sus redes; y los llamó. Y ellos, dejando al instante la barca y a su padre, le siguieron.

            Y recorrió Jesús toda Galilea, enseñando en las sinagogas, y predicando el evangelio del reino, y sanando toda enfermedad y toda dolencia en el pueblo.”

 

Comentario

Por D. Joaquín Núñez Morant

 

    “Convertíos, porque está cerca el Reino de los cielos”, esta es la voz que Mateo pone en boca de Jesús, que aún hoy resuena en nuestros oídos.   Ya sabemos cómo el Rey Herodes tenía preso en Maqueronte a Juan Bautista, donde lo decapitará. Un profeta que “conoció” al Jesús-Mesías y lo dio a conocer como tal.

 Jesus Preaching the Word Printable Poster

            Cafarnaúm se va a convertir en el centro de su vida pública, y por ello  algunas veces se le conocerá como el “Galileo”, aunque en, ese caso, con desprecio, por ser tierra de “impuros”. Centro comercial, con una aduana, donde el cobrador de impuestos Mateo ejercía su oficio, odiado por todos, considerado como ladrón que se enriquecía con el hambre de los pobres. Era aquel el territorio de Zabulón y Neftalí, que “habitaba en tinieblas”.

            Jesús, la Luz verdadera, inicia su historia de Salvación en un sitio marginal, entre gentes ignorantes, donde todo se disculpa, aunque desde Jerusalén, sin embargo, todo se juzga y se desprecia, máxime frente a este que ven como a un pretencioso profeta que se junta con pecadores y con enfermos.

            “Convertíos, porque está cerca el reino de los cielos”, es decir, el Reino de Dios; los cielos, en plural, para un judío era donde está el trono de Dios. San Mateo es el que más usa términos que entienden los judíos y que nosotros hemos de tener en cuenta.

            La llamada y decisión del seguimiento de Jesús, supone una frecuencia en recibir la enseñanza que va calando en el corazón de unos pescadores ya amigos de Jesús; son éstos unos ya amigos que incluso lo hospedan en sus casas, lo cual supone una catequesis continuada y ejemplarizante del mismo Jesús. Nadie se puede convertir porque sí; todos necesitamos profundizar y razonar las verdades que creemos. Nuestra conversión no puede ser un “creo porque si”, necesito enamorarme como aquellos que a la llamada madura de Jesús fueron capaces de dejarlo todo para ser “pescadores de hombres”, de seres humanos.

            El Papa León XIV, como buen agustino, tiene muy claras las ideas de un Agustín de hace XV siglos, que urge a la conversión, prescindiendo de cuándo llegará el fin. “Hoy es el día de la conversión” (2 Cor.). Así, nos recuerda que la urgencia de vivir el presente exige no posponer la conversión para mañana, sino que esta exigencia es para hoy. Su famosa frase “Ama a Dios y haz lo que quieras”, nos ayuda a entender que la misión de ser “pescares de hombres” es una cuestión de amor y seguimiento de Jesús como hicieron los Apóstoles. La Fe es el resultado de buscar la verdad, y esa verdad es Jesús. Él es quien nos ha dicho: “Yo soy la Verdad”. Una verdad resucitada y divina. Jesús no es un moralista o un ético que pueda gustar. Lo interesante es que esta Verdad divina es también humana, cercana, que se hace presente en nuestra vida. Después de seguir a Jesús, con Jesús, aquellos sus amigos mostraban su amor, su compasión, su cercanía.

             Hoy el evangelio ha de anunciarse  con la vida, como enseñaba Jesús, y que poco a poco aprendieron sus apóstoles. Por eso es cuestión de vivir la fe de manera auténtica y dejar que la gente vea a Jesús en nosotros. La misión es mostrar que has sido “pescado”, que has sido salvado por Jesús y que por eso cambia todo. Es como si la alegría de ser salvado te llevara a querer compartirla con otros. Hoy la mejor manera de evangelizar, pescar, salvar, es mostrar que has sido evangelizado.

   También hoy el Señor pasa a nuestro lado y si lo escuchamos nos dice, según nuestras capacidades, “ven y te haré pescador de hombres”, consolando a los tristes, enseñando a los ignorantes, corrigiendo a los equivocados, usando de nuestras habilidades de aquello que nos es conocido y sirva a los demás.

            San Agustín ante este pasaje nos dice: “Pescar es llamarnos a participar en la misión de Dios de salvar a la humanidad. Como pescadores, no sólo capturamos peces, sino que los sacamos del mar (lugar de muerte) y los llevamos a un lugar seguro. Nosotros, como discípulos de Jesús, estamos llamados a sacar a las personas de la oscuridad del pecado y llevarlas a la luz de la verdad.

            La pesca no es un acto solitario, es un trabajo de equipo. De la misma manera, nuestra misión como cristianos no es individual, sino comunitaria, con Jesús como líder. Esa es nuestra misión como parroquia.

            Feliz Domingo a todos/as; todos somos llamados a ser salvados por Jesús que nos llama a evangelizar y salvar salvándonos, y para ello nos llama a amar y descubrir su amor. Que María del Amor Hermoso nos lleve de su mano.

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UNA NOTICIA

 

            La Hermandad de Cofradías de la Semana Santa de Xàtiva celebrará el PREGÓN ya convertido en acto habitual de nuestros actos preparatorios, el próximo día 22 de marzo a las 12 horas en la Insigne Iglesia Colegial de Santa María. Se le ofreció pronunciar ese solemne anuncio al Ilustrísimo Sr. Abad, D. Victor-Camilo Bardisa Bito, quien aceptó gustoso y agradecido el encargo. Desde aquí, le damos la enhorabuena y le agradecemos su disponibilidad. Asimismo, tendremos la oportunidad de saludar al Rvdo. Sr. D. ANTONIO POLO, sacerdote que estuvo entre nosotros como Vicario en la parroquia en  la que tomó posesión al mismo tiempo que D. Camilo, siendo trasladado después para ejercer su ministerio a Bétera, dejando aquí un excelente e imborrable recuerdo.

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Saludos cordiales, Miguel Mira

 

dimecres, 14 de gener del 2026

ESTE ES EL CORDERO DE DIOS...

 

            Volvemos al Tiempo Ordinario y vamos a poder reflexionar cada domingo sobre las lecturas correspondientes al CICLO A. Este próximo es el II del año y el Evangelio es de San Juan y, de éste, tomamos el pasaje del Cap. 1, versículos 29 al 34, y dice lo siguiente:

 

Puede incluir: Una pintura enmarcada representa una figura con túnicas blancas sosteniendo un cordero blanco. La figura tiene cabello castaño largo y barba, con una luz suave y cálida que ilumina la escena. El fondo presenta un campo de hierba alta. 

           

“Al día siguiente, vio Juan a Jesús que venía hacia él y dijo: «Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo. Este es aquel de quien yo dije: “Después de mí viene un hombre que es antes de mí, porque existía antes que yo”. Yo no lo conocía, pero he venido a bautizar con agua para que él sea manifestado a Israel». Y Juan dio testimonio, diciendo: «He visto al Espíritu que bajaba del cielo como una paloma y se quedaba sobre él. Yo no lo conocía, pero el que me envió a bautizar con agua me dijo: “Aquel sobre quien veas que baja el Espíritu y se queda sobre él, ese es el que bautiza con el Espíritu Santo”. Y yo lo he visto y he dado testimonio de que este es el Hijo de Dios.”


COMENTARIO

Por D. Joaquín Núñez Morant

            El Evangelista San Juan fue antiguo discípulo de San Juan Bautista y es quien más habla de él. Hoy nos da la ocasión de descubrir su personalidad, pero sobre todo su carisma y misión en la historia de la salvación. Hoy no nos habla el evangelista del bautismo, nos presenta al Bautista con la hermosa misión de quien anuncia “al Cordero de Dios, el que quita el pecado del mundo”.

     Con toda humildad reconoce que solo es su testigo. Nos va narrando quién es Jesús y quien es él. Aquí el evangelista pone en sus labios palabras hermosas, no como precursor sino como testigo de quién es Jesús. Debido a una fama que va teniendo entre la gente, los saduceos del Templo de Jerusalén le envían a preguntar si él es el Mesías, mucho más de acuerdo con la Ley que Jesús. “Yo no soy el Cristo, yo bautizo con agua (aquí san Juan Evangelista lo deja claro), pero en medio de vosotros está uno que no conocéis que bautiza con el Espíritu Santo”.

    El evangelio nos narra el encuentro de Jesús y proféticamente lo define como “el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo”.  Juan comienza a decir que no lo conocía, quiere decir que esperaba un Mesías guerrero, poderoso y el Jesús que está delante de él no tiene nada que ver con la imagen que él, como profeta, se ve obligado a definir como “Cordero que quita el pecado del mundo”, más allá del pueblo Judío, pues cuando San Juan escribe su evangelio, el cristianismo ya se ha extendido por todo el Imperio (años 90-100).

     Juan Bt. “conoce a Jesús”; la gran pregunta hoy es: ¿conocemos nosotros a Jesús como aquel que quita el pecado del mundo? Estamos en una sociedad que ni es capaz de conocerse a sí misma, ni es capaz de conocer a tantos que esperan ser reconocidos. Nadie puede amar a quien no conoce. Hoy se regala el nombre de “Amigo” a uno que encontramos sin conocer quién es; da igual, dentro de nada se olvida si no interesa.

     Ser “Cordero de Dios que quita el pecado del mundo” recuerda para el pueblo de la época “la sangre que salvó a los judíos de la muerte en Egipto”. Y para nosotros, que nos sabernos lavados en su sangre, y, por tanto, que nuestro bautismo lo es en el Espíritu Santo, nos compromete a enseñar que Jesús es “Hijo de Dios” con nuestra propia vida. Se nos consagró en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, haciéndonos sacerdotes, profetas y reyes.

     Feliz domingo a todos/as. Aunque en el 2º domingo ordinario hemos leído a San Juan, ya estamos siguiendo el curso normal del ciclo A con San Mateo. Que María nos lleve de su mano a conocer y amar al Cordero de Dios que quita el pecado del mundo.

  

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            Como suelo hacer los segundos domingos del mes, cuando la santa misa la anima Cáritas, la acción de gracias que se propone y que no tiene desperdicio, me apetece publicarla para que la asumamos como  nuestra. Esta semana última se leyó la siguiente:

 

            Padre bueno: tú a ti que nos has revelado a tu Hijo Amado te pedimos que derrames tus gracias sobre nosotros para que le podamos conocer cada día más y, así, seguirlo e imitarlo, para tener por medio de Él la vida que Tú nos das.

 

            Señor Dios nuestro: tú que nos has dado la gracia del bautismo, ayúdanos a vivir de acuerdo con nuestra fe para que nuestra vida sea reflejo de lo que creemos y podamos dar testimonio de ti.

 

            Señor Jesús: Tú, el Hijo amado del Padre, que has venido a revelarnos el amor desbordante de Dios, te pedimos que derrames en nosotros tu Espíritu Santo para que nos identifiquemos contigo, asumiendo tu estilo de vida, amando, perdonando, ayudando, pasando por la vida haciendo el bien, como Tú hiciste.

 

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Si Dios quiere, seguiremos en la brecha. Un abrazo. Miguel Mira

 


dimecres, 7 de gener del 2026

ESTE ES MI HIJO EN QUJIEN ME COMPLAZCO...💗💗💗

EL BAUTISMO DE JESÚS

 

            Este próximo  domingo la Iglesia conmemora un hecho extraordinario: el Bautismo de Jesús en el Jordán que narran los tres sinóptico, si bien en esta ocasión leeremos a San Mateo.  Es el  momento en el que se manifiesta la Trinidad: el Hijo (Jesús), el Espíritu Santo (en forma de paloma) y la voz del Padre. Estamos en  desde San Mateo 3,13-17, cuyo esto es el siguiente:

            Entonces Jesús vino de Galilea al Jordán, donde estaba Juan, para ser bautizado por él.
            Pero Juan se le oponía, diciendo: “Soy yo el que necesita ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?”
            Jesús le respondió: “Déjame ahora, pues conviene que así cumplamos toda justicia”. Entonces Juan consintió.
            Apenas fue bautizado Jesús, salió del agua; y en ese momento se abrió el cielo y vio al Espíritu de Dios bajar como una paloma y posarse sobre él.
             Y una voz del cielo decía: “Este es mi Hijo amado, en quien me complazco”.

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Comentario

Por D. Joaquín Núñez Morant

             La riqueza del fragmento del evangelista San Mateo, llamado del Bautismo del Señor, se oscurece por una tradición que subraya un hecho circunstancial, que en realidad carece de importancia, cuando resulta, en realidad, ser de la máxima consideración.

            Si nos asomamos a la escena,  veremos una larga fila de personas que motivadas por la predicación de Juan el Bautista quieren recibir un bautismo de Purificación, muy común en las religiones de oriente, pero que no es mandamiento de una ley judía.

             La frase “No he venido a llamar a justos sino a pecadores”, como afirma Jesús en (Mt.9,12-13), (Mc.2,17), (Lc.5, 31-32), es central, como vemos que repiten los sinópticos. Partiendo de ese axioma, Jesús se mezcla en un grupo de gentes quienes se consideran pecadores, a quienes la sociedad judía consideraba “impuros”. Es un escándalo que Jesús se mezcle con esos “pecadores”, y, sin embargo, Jesús vemos que trata con Misericordia e inclusión, más que en juicio, más que juicio y exclusión.

            El bautismo de Juan llama a conversión al ponerse Jesús en la fila es para identificarse con los pecadores y mostrar su solidaridad con ellos, cosa que no es extraña, porque la  vemos a lo largo de los evangelios y que nos sirve a nosotros de ejemplo para ser más acogedores y menos juzgadores, sobre todo con aquellos que buscan la conversión o la renovación.

            Este bautismo colectivo purificador, al margen de la Ley judía, es el momento clave que marca el inicio del ministerio público de Jesús y que tiene el gran aval de la revelación de la Santísima Trinidad.

            La Iglesia Católica, al celebrar el bautismo de Jesús, considera que lo más importante no es el bautismo, lo más importante es: “Apenas se bautizó Jesús, salió del agua; se abrieron los cielos y vio que el Espíritu de Dios bajaba como una paloma y se posaba sobre Él”; item más: “Y vino una voz de los cielos que decía: “Este es mi Hijo amado, en quien me complazco”.

            Vemos que este bautismo de purificación es meramente una circunstancia y no lo trascendente. Fijémonos en que Dios no escoge, igual que en  el nacimiento, un momento solemne en un marco más sagrado para consagrar el inició de la Misión de Jesús, escoge un lugar, el Jordán,  en medio de un rito ajeno a la Ley, toda una intención de la que Jesús dará testimonio a lo largo de su vida evangelizadora.

            Lo más importante es, pues, que el plan de Dios se inicia entre pecadores a los que quiere redimir por amor, celebrando un rito ajeno a la Ley, como es, como ya hemos visto, un bautismo de purificación, pero donde Él se introduce porque es el único que les/nos purifica por amor de Padre.

            Pero el hecho, visto en su globalidad, realmente, es una Teofanía relatada por los tres sinópticos y siempre en imperativo.

            Sí, podemos recordar nuestro propio sacramento bautismal, reiniciar con Jesús cuál es la voluntad de Dios nuestro Padre, no para juzgar, sino para cooperar a la salvación de nuestros hermanos.

            Feliz domingo con el que cerramos el tiempo navideño, que antes duraba hasta el día dos de febrero, festividad de María Candelaria. Ella nos encamine a la Luz verdadera.

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Con afecto, Miguel Mira