dilluns, 6 d’abril del 2026

LUNES DE PASCUA

 

            Hoy, lunes de Pascua de 2026, me he levantado, como aprendí hace muchos años allá en mi etapa universitaria, rezando el Regina coeli laetare, Aleluya”, y con el pensamiento puesto en qué conclusiones podríamos sacar de esta Semana Santa que nos condujo a la Misa de Resurrección, quiero decir: a los cimientos de nuestra fe, porque, con San Pablo (1 Corintios 15:14), tenemos asumido que si Cristo no ha resucitado, vana es nuestra fe. Y eso, a la vez, me ha llevado a preguntarme si realmente de esa fe ha nacido un verdadero compromiso fuertemente vinculante, fuertemente conducente a transmitir a los demás aquello en que decimos creer. Para fortalecer ese compromiso, el Sr. Abad, D. Camilo Bardisa, nos dio a los cofrades, hermanos y congregantes de nuestras asociaciones de fieles que salimos a la calle durante quince días al año a exponer nuestro bagaje, cumplimos este ideario: 

            -“Que cada cofradía sea un corazón que late.

            -Que cada portador sea un evangelio que camina.

            -Que cada paso sea una palabra de Dios hecha belleza...

            -Que nuestra  Semana Santa no sea solo tradición, sino encuentro.

            -No sea solo memoria, sino esperanza.

            -No sea solo arte, sino Evangelio vivo.

            Porque –siguió diciendo- “si alguna cosa he aprendido preparando este pregón, es que aquí, en esta ciudad nuestra, la fe no se explica, se vive”.

            Concluyo esta reflexión: ¿De verdad seremos capaces de llevar a buen fin ese ideario?

***


 

Hoy en la Misa se lee esta antigua secuencia    (joya literaria y teológica que data del siglo XI):

Ofrezcan los cristianos
Ofrendas de alabanzas

A gloria de la victima
Propicia de la Pascua

Cordero sin pecado
Que a las ovejas salva
A Dios y a los culpables
Unió con Nueva Alianza

Lucharon vida y muerte
En singular batalla
Y muerto el qué es la vida
Triunfante se levanta

¿Qué has visto de camino
María, en la mañana?
A mi Señor glorioso
La tumba abandonada

Los ángeles testigos
Sudarios y mortaja
Resucitó de veras
Mi amor y mi esperanza

Vayan a Galilea
Que allí el Señor aguarda
Allí veréis los suyos
La gloria de la Pascua

La gloria de la Pascua
Primicia de los muertos
Sabemos por tu gracia
Que estás resucitado

La muerte en ti no manda
Rey vencedor, apiádate
De la miseria humana
Y da a tus fieles parte
En tu victoria santa

¡Aleluya!

 

 

Saludos cordiales y Buena Pascua.
Vuestro, Miguel Mira

 


diumenge, 5 d’abril del 2026

RESURREXIT!!!

 

SÁBADO SANTO

 

            En la colegiata, la Vigilia Pascual se celebró con toda solemnidad a las ocho de la tarde. Tras la bendición del fuego, los numerosos asistentes, con su candela encendida, procesionamos hacia el interior del templo contestando a las tres aclamaciones del celebrante, el Sr. Abad. No describiré el ceremonial litúrgico, considerando que los amables lectores lo conocen; pero, en este caso, no puedo pasar por alto lo que sigue. Si bien es conocida la tradición cristiana de administrar el sacramento del bautismo en la Vigilia de Pascua a los bebés nacidos más o menos recientemente, también lo es que los catecúmenos adultos reciban ese día el bautismo, la confirmación y la primera comunión. Anoche yo no tenía idea de que hubiera un chico, Marc, que iba a participar en una hermosa ceremonia en la que él era protagonista por su personal decisión de integrarse plenamente en la Iglesia tanto al recibir el agua que limpia y da vida, siendo revestido con la vestidura blanca; al recibir el Espíritu Santo con la sagrada unción y, finalmente, el Cuerpo de Cristo.
            Nos enteramos de lo que iba a suceder cuando el Sr. Abad lo explicó en su homilía, dedicada en buena parte a dar la bienvenida a la Iglesia al neófito.

     Campanas, pues, al vuelo ¡Cristo ha resucitado!

 

DOMINGO DE RESURRECCIÓN 

            Son ya unos cuantos en los que asisto al Encuentro Glorioso como representante de la Hermandad de Portadores de Jesús Nazareno, junto con mi amigo y también portador Paco Perales. Allí hemos estado a su hora, aunque hoy la salida de la procesión del Encuentro Glorioso de Cristo con su Madre María, dio comienzo tras unos minutos de espera. Fue buena la asistencia de fieles y el acto se desarrolló en ambas comitivas con entera normalidad. Tras la imagen de Cristo, presidió el Sr. Abad a quien acompañaba el presidente de la Cofradía. A la imagen de María Inmaculada la acompañaba el señor Cura Párroco, y las oportunas representaciones. Al encontrarse ambas imágenes en el lugar acostumbrado, sonó el vehemente cántico de Resurrección y, tras el júbilo del Resurrexit y el tintinar de muchas campanillas, las imágenes fueron conducidas hasta el templo parroquial, en donde se ha celebrado la eucaristía por las intenciones de la Cofradía de Cristo Resucitado y María Inmaculada.

            Así acabaron las celebraciones externas de nuestra Semana Santa, como así también las litúrgicas.

            Celebremos, pues, con alegre esperanza el Tiempo de Pascua, y que Dios nos guarde a todos.

            Regina coeli laetare…!!!

            Afectuosamente, Miguel Mira

 

 

dissabte, 4 d’abril del 2026

EVANGELIO DE PASCUA. LAS ÚLTIMAS PROCESIONES

 

            Como en la entrada anterior, comenzaremos por leer el texto y el comentario del Domingo de Pascua, para seguir con la parte todavía no informada de Jueves y Viernes Santo (solo por la mañana).

 DOMINGO DE RESURRECCIÓN

Evangelio de San Juan 20, 1-9

            El primer día de la semana, María la Magdalena fue al sepulcro al amanecer, cuando aún estaba oscuro, y vio la losa quitada del sepulcro.

Echó a correr y fue donde estaban Simón Pedro y el otro discípulo, a quien Jesús amaba, y les dijo:

            -“Se han llevado del sepulcro al Señor y no sabemos dónde lo han puesto”.

            Salieron Pedro y el otro discípulo camino del sepulcro. Los dos corrían juntos, pero el otro discípulo corría más que Pedro; se adelantó y llegó primero al sepulcro; e, inclinándose, vio los lienzos tendidos; pero no entró.

Llegó también Simón Pedro detrás de él y entró en el sepulcro: vio los lienzos tendidos y el sudario con que habían cubierto su cabeza, no con los lienzos, sino enrollado en un sitio aparte.

            Entonces entró también el otro discípulo, el que había llegado primero al sepulcro; vio y creyó. Pues hasta entonces no habían entendido la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos.

 Comentario

 Por D. Joaquín Núñez Morant 

     Nuestra fe en la Resurrección de Jesús y la lectura del Evangelio de Juan del día de Pascua, puede llevarnos a creer que los personajes que aparecen son y hacen como lo entendemos nosotros. María Magdalena va al amanecer, “estando oscuro”. Los comentaristas nos dicen que “su amor ciego”, sin la luz, no sabe ni espera encontrar otra cosa que un muerto. Entre nosotros, el día de Pascua se sitúa en un recuerdo, en recientes encuestas no coincide el Credo con una fe clara en qué es eso de la Resurrección. Encuestas recientes a cristianos (católicos, ortodoxos y protestantes) con un margen del 68% al 13%. Este problema no es nuevo. Al leer a San Juan hemos de estar atentos, una sola coma merece ser comentada.

    La Magdalena, totalmente contrariada, estando “a oscuras”, llega corriendo a “donde estaban Pedro y el otro discípulo a quien quería Jesús diciendo: se han llevado al Señor…y no sabemos dónde lo han puesto”. A partir de ahora la Magdalena será la mentora de quienes, creyendo que saben, ignoran dónde “han puesto al Señor”.

    “Salieron Pedro y el otro discípulo” a comprobar lo que les dice María Magdalena. El discípulo (a quien quería Jesús) corría más; para San Juan, según el parecer de los biblistas, es el discípulo amado de Jesús, el converso cuya juventud indica su conversión sin prejuicios judíos de entre los discípulos de Juan, a quien les ha urgido sobre la Resurrección de Jesús, más todavía, sobre este contexto de quienes han conocido y oído a Jesús, que les dijo que resucitaría: en Lc.24:6-7, Mt.16:11 y Jn.11:25-26, “Yo soy la Resurrección y la Vida”. Y predice que “al tercer día resucitará” en Mt. 16:21, Mc.8:31 y Lc.9:22. Estas predicciones las ha recibido y aprendido el auténtico discípulo de Jesús, aquel a quien éste amaba. Llegar antes quiere decir “tener sabido lo que van a ver: que Jesús ha resucitado”. “Llegó primero al sepulcro, vio las vendas en el suelo”, luego es evidente que Cristo ha resucitado, pero no entró porque no es un protagonista y por ello guarda silencio y deja que Pedro vea “las vendas en el suelo y el sudario… enrollado en un sitio aparte”. Entonces (Pedro) entendió la Escritura: que él había de resucitar de entre los muertos. Y, con Pedro, toda la iglesia.

    San Juan tiene un estilo peculiar que, según los biblistas, está lleno de “señales”, de símbolos y de figuras que no pueden ser interpretados al pie de la letra. El Evangelio de este primer Domingo de Pascua nos deja claro que María Magdalena solo espera encontrar a Jesús muerto en el Sepulcro. A Pedro, confuso por las palabras de la mujer, y al joven a quien Jesús ama, el discípulo tipo, como buen cristiano, como el creyente en la Resurrección.

     Buena Pascua nos ha dicho el Papa León XIV, y nos hemos de desear todos, es una bendición de Jesús resucitado, y bendición que nos deseamos unos a otros. Que la Virgen del Buen Consejo nos lleve de su mano.

***

 

MIÉRCOLES SANTO

El encuentro

            Es un memorial muy nuestro el vulgarmente conocido como “El Encuentro”, acto tan atípico si hacemos memoria del Camino de la Amargura, como hemos comentado varias veces; pero lo que correctamente decimos más apropiadamente en valenciano “Les Cortesíes” es algo tan arraigado que provoca como anoche, al albor del día 2 de abril, que en la Plaza de San Francisco a las once y media ya no cupiera ni una aguja. Yo no fui a la procesión, pero no podía dejar de acudir a presenciar la cortesía de los pendones de una y otra cofradías actuantes, las variaciones de la Guardia Pretoriana del Ecce Homo y las tres inclinaciones del trono de la Madre, todavía sin la corona de espinas en sus manos. La verdad es que en donde quedé apresado (mi presidenta puede dar testimonio de ello) poco pude visualizar, pero sí que puedo contar cosas. Por ejemplo: ambas cofradías desfilaron con el estruendoso aviso de la proximidad de los pasos provocado por sendas bandas de tambores, y un discreto acompañamiento de devotos con cirio. Buena asistencia de cofrades con vesta, algo más nutrida en La Soledad, en los dos casos a nuestro estilo, ese que no me cansaré en criticar; digo yo si será porque andando juntitos se atenúa más el fresquito de la noche. Bien portadas las dos imágenes, me llamó la atención el evidente relevo generacional de los portadores de La Soledad, chicos y chicas; y, entre los cofrades, tanto en una como en otra, asociación, parece que van ganando espacio las mujeres. Al terminar “Les Cortesíes”, fui a acompañar hasta la Colegiata a Nuestra Señora tras la banda de La Nova, que turnaba. La Vella ambientó musicalmente el cortejo de Jesús en el Pretorio. (Una curiosidad: hay procesiones llamadas “oficiales”, como lo es El Encuentro, porque participa el Ayuntamiento, a los que ha de acudir una u otra banda, sufragadas éstas por el municipio según convenio; cada año, actos en los cuales ambas bandas se turnan. El Viernes Santo cambia ese turno; en consecuencia, p. ej., La Nova que actuaba el miércoles junto con La Soledad, el viernes lo hará tanto en  “L’Entèrro” como nuevamente en La Soledad que cierra la procesión general).

            Debo referir, de otra parte, el acompañamiento tras cada imagen de los sacerdotes: Párroco y Vicario de La Merced tras el Ecce Homo; El vicario y el diácono, con otro joven sacerdote, tras las andas de la Virgen; y el Sr. Abad en la presidencia. También asistieron en ambos casos las Señoras Camareras con teja y mantilla española.

            Un año más que llegamos en salud a celebrar el Triduo Pascual.

            Mañana seguiré escribiendo, si Dios quiere.

*** 

JUEVES SANTO

MEDIODÍA


 ¡Oh tempora..., oh mores!

    A la una de la tarde, se formó la procesión de traslado a la Colegiata del Santísimo Cristo de la Palma, que presidirá en ante el Altar Mayor la solemne         Misa en La Cena del Señor.

La procesión se formó puntualmente, como de costumbre, siendo de destacar la numerosa asistencia de particulares con cirio y de cofrades con vesta. Lógicamente, la cruz de Cristo llevaba en lo alto su típico ramo de flores y la palma de la que recibe su histórico nombre. Por supuesto, no faltó el motete, clamando de trecho en trecho la ancestral música escrito sobre versículos de la pasión, p. ej. : “Verbum templi scisum est” (Y el velo del templo se rasgó). Llegamos a la Colegiata, siendo recibidos por el Sr. Abad, D. Camilo Bardisa, y, colocada que fue en el altar la sagrada imagen, D. Camilo pronunció unas breves palabas de agradecimiento por poder contar con la presencia de La Soledad y del Cristo de la Palma en la presidencia de los oficios de la Pasión, tras las cuales rezó por los difuntos de la Cofradía. 

 AL ANOCHECER

 PROCESIÓN DE PENITENCIA DE JESÚS NAZARENO 

                        Comenzaré por recordar cómo esta precesión era conocida popularmente como la “procesión de las mujeres”, porque mayoritariamente eran ellas las que formaban el nutrido acompañamiento a este venerado paso de Jesús cargado con la cruz, incluso unas cuantas, con promesa que cumplir, descalzas; pero casi de repente, aquella apreciable cohorte quedó sin representación. La última mujer penitente, Pilar junto con su madre, se hizo mayor, le tributamos un homenaje y, sí, procesiona un estimable número de hermanas portadoras, pero ninguna devota particular. Pero es más: a la procesión del Jueves Santo se unía un grupo, reducido pero lo había, que ayer, 2 de abril de 2026, solo acudió un señor de mediana edad, que un tanto confuso me preguntó ¿on em pose? Estuvo dudando durante un trecho, cirio en mano, hasta que, finalmente, se decidió y él solo, detrás del primer pendonista de la pare izquierda, nos acompañó devotamente durante el recorrido hasta la Colegiata. Bendito seas, buen hombre y anónimo penitente, porque sin duda Jesús Nazareno te lo agradeció y no va a faltarte su continua bendición.

            Si el hecho, referido en esta modesta ventana, motivara a otras personas, han de saber que siempre serían bien recibidas. Quedan invitadas, de verdad, de corazón.

            Ayer la asistencia de nazarenos, teniendo como tenemos un censo no demasiado numeroso, fue muy buena. Sin embargo… ¿Para qué lamentarme? Ya saben, me refiero al escaso interés por respetar distancias entre cofrades y guardar silencio. ¿Lo conseguiremos alguna vez? Pero, queriendo ser riguroso en lo que comento, el desfile discurre casi bien durante la primera mitad del itinerario, olvidándonos de que existe otra mitad. Por lo demás, el orden en los distintos elementos del cortejo, fue el habitual, con motete, armats y conjunto musical de metales, tambores de la Academia Rytmus abriendo paso, y cubiertos los relevos con los problemas de siempre que se resuelven con el esfuerzo que se les ha de agradecer sinceramente a los portadores del anda. Siempre tratamos de mejorar. No vejaremos en el empeño, sabiendo como sabemos estamos cooperando a que el mensaje que queremos transmitir no es otro que, el cargar con la curz, Jesús  no lo hizo para poder ser llevado en procesión uno o muchos Jueves Santo, sino por asumir la carga de  nuestras indiferencias, nuestros caprichos,  nuestras infidelidades… Y sabemos que, a pesar de todo, Dios nos ama; para eso sale a la calle, para que lo tengamos en cuenta. 


 ***

VIERNES SANTO

TRASLADO DEL CUERPO DE CRISTO AL SEPULCRO 

            Esta vez les hablo por referencias, porque hoy, de la procesión, solo he oído cómo la banda de música de La Nova acabó la partitura del Mater Mea, gente que bajaba por el Mercado con su clavel rojo en la mano, partícipes de las distintas cofradías dispersándose y algunas personas como yo mismo dirigiéndose al sagrario y rezar un momento ante el Señor en el monumento y participar a las 11 en el Vía Crucis. No obstante, me dicen que la participación fue buena tanto de particulares como de cofrades con vesta. Presidían, en primer lugar, la Cofradía y el sacerdote, la Hermandad de Cofradías, primero, y la Corporación Municipal finalmente.

      

  ***

PROCESIÓN DEL SANTO ENTIERRO 

            Esta secular procesión, didáctica catequesis sobre la Pasión y Muerte del Señor, reúne a una considerable cantidad de penitentes, este año notablemente mejorada en casi todas las cofradías. Si hablo singularmente de la Hermandad de Portadores, es una satisfacción comentar no ya solo el número de gente joven que ha aflorado con entera disponibilidad. En conjunto, pues, notable. Cuando consigamos desfilar como mandan los cánones de un acto penitencial: perfecto orden y silencio (lo admito, yo también pequé), la nota será mayor. Ayer volvimos a tener el gozo de poder escuchar un motete excepcional. Els Armats cumplieron su misión y, cómo no, los portadores de pendones, muletas, estandarte y cruz de guía prestaron con ganas su esfuerzo, al igual que los portadores del anda, entremezclados los de distintas generaciones, varones y mujeres, se va notando, no cabe duda, el relevo generacional. Aquí sí que vale una buena nota.

    Y si hablamos de números, ayer el gentío expectante fue extraordinario. No obstante, como siempre, la Corretgería estuvo medio desierta hasta llegar a la Plaça de la Sèu, donde va congregándose poco a poco otra vez ese gentío que espera ver la llegada de las imágenes y, especialmente al Cristo de la Expiración. Ya saben, ¿necesito decir por qué? Lo saben: es un momento de aplausos, pero también de alguna lágrima, de una explosiva emoción provocada por la pasión incontrolable  por devolver el amor al Cristo en el momento en quesabiendo Jesús que había llegado su hora para que pasase de este mundo al Padre, como había amado a los suyos que estaban en el mundo, los amó hasta el extremo." (Juan 13:1).

El Cachrro 
                    Pero pienso que esta reflexión no debe ser atribuida exclusivamente a una sola cofradía porque no la expresen las demás con la misma vehemencia. No, no es exclusiva de nadie. Cada hermandad, cada congregación, cada una de as asociaciones de fieles que en Semana Santa sacamos nuestras imágenes a la calle lo hacemos con la vocación de transmitir aquello que dicho pasaje del evangelio de San Juan expresa tan claramente.                Por lo  

                Según es tradición en esta ciudad, preside el Santo Entierro la imagen de La Soledad, enseña con el Santísimo Cristo e la Palma de la Cofradía Decana. Ella nos gaurde.

 


             Por los demás, en algunos trayectos, volvió a ocurrir lo de casi siempre, demasiada separación entre cofradías, sobre todo en el primer tercio del recorrido. Terminó, pues, el recuerdo de aquellos amargos pasos del Señor por nuestras culpas, pero sabemos que hoy, a la noche, van a sonar las campanas de la Resurrección.

    NOTA.- La Hermandad de Portadores de N. P. Jesús Nazareno, al acabar la procesión del Santo Entierro, sorteó la clavaría anual de nuestra antigua imagen de traslado, y le correspondió al portador Pablo Pablo García Rovira. Enhiorabuena,

            Por ello, ¡Buena Pascua, amigos! Vuestro, Miguel Mira