dimarts, 5 de gener de 2021

DON MANUEL EN NUESTRO RECUERDO


 

            El que fuera durante dieciséis años Abad de la Colegiata Basílica y Párroco de Santa María, para nosotros La Sèu, el Ilustre Señor Rvdo.  D. Manuel Soler Espí, en la actualidad canónigo de la Santa Iglesia Catedral de Valencia, celebrando allí la Santa Misa el día 2 de Enero de 2021, sufrió un desvanecimiento, preludio de su acogida por el Buen Dios, que recibió su alma el domingo 3, después de unas horas de permanencia en cuidados intensivos.

            Fue nuestro consiliario, y fue un gran sacerdote; pero también y en gran medida, un hombre bueno.

            Su disponibilidad fue proverbial y demostró sobadamente cómo se podía ser recto en el obrar a la vez que conciliador cuando la ocasión lo requería.

            En su densa predicación, siempre proclamó la Palabra en profundidad, pero perfectamente inteligible, con leal sentimiento y amor sin límites al encargo pastoral que había recibido.

            En el plano personal, le dio pleno valor a la amistad, amistad que demostró profesar sin cortapisas y, siendo amigo, lo era también a jornada completa, preocupándose por el más mínimo detalle y respondiendo a cada necesidad sin mirar el reloj. Podríamos testimoniar unos cuantos ejemplos de primera mano.

            En este espacio de nuestro blog, hemos creído que podíamos y debíamos dejar constancia de nuestro agradecimiento  y de nuestra plegaria a Jesús Nazareno, junto al cual estamos seguros que descansa en paz.

   Querido D. Manuel: interceda por nosotros.

            María Luisa Ramón Pérez. 

dimarts, 22 de desembre de 2020

¡¡¡BON NADAL!!!


 

En vísperas del natalicio de quien es el autor de la VIDA, quisiera llegar a vuestro corazón con un sincero deseo de que Nuestro Padre Jesús Nazareno nos la conserve a todos para seguir sus pasos en aquello que como portadores/as nos atañe. 

Por eso me ha parecido representativa la fotografía/felicitación adjunta, porque en ella aparecemos en camino, en movimiento, como en ofrenda de servicio, agradecidos por regalarnos la vida.

En esta Navidad tan atípica, os deseo cuanto de bueno seais capaces de desear
 
MARÍA LUISA RAMÓN PÉREZ
 
 
 
 
 
 
 

dijous, 17 de desembre de 2020

UNA ANÉCDOTA CON MOTIVOS NAVIDEÑOS

         RARA AVIS

        Cuando me canso de leer o de escribir, cuando  los noticiarios me causan hastío del monocorde y universal tema cuyo nombre hasta me da grima nombrar, me busco en la tele una de buenos y malos, de policías y ladrones, que, al final, algunas veces acaba siendo como una nana…, y me duermo. Pero hace un par de días me llevé una sorpresa que quiero compartir.

            Sabemos que en estas semanas el tema que priva es la Navidad; en cualquier programa nos bombardean con todo tipo de anuncios, con todo tipo de comentarios, ya sea de tipo social, ya sea de tipo comercial, ya sea de las restricciones que vamos a sufrir en las reuniones familiares; pero una de las noticias de las que no se suele hablar, salvo en las emisoras de corte religioso, es de La Noticia, así, con mayúsculas. Nosotros, con la Virgen, estamos a la espera. Jesús está cerca…

            Pues bien, voy a la sorpresa. Como digo, hace un par de días, le di al mando y sintonicé una emisora de TV que solo da series y, entre ellas, The Closer. 

                                                                     



La protagoniza una sub jefa de policía, “Brenda Jhonson”, que pilota un equipo de inspectores que se ocupa de grandes crímenes, y no falla. Resuelve todos los casos. Por lo que trasciende en alguna escena casera, parece que ella y su familia son católicos. Durante el capítulo de ese día, resultó que a los padres de Brenda, dos ancianos encantadores, que pasan unos día con su hija en la caravana con la que viajan, para celebrar la Navidad, sufren un disgusto, porque alguien a sustraído de dicho vehículo algunas cosas imprescindibles, como un pc portátil y el micro ondas, produciéndose graciosas escenas y lamentos lógicos, cuando ese día era Noche Buena. Les diré lo que me llamó la atención y me sorprendió: el padre de Brenda  zanjó la cuestión y con una expresión bondadosa y con toda la ternura de su corazón, animó a su esposa y a sus hijos, con ojos luminosos y encendida sonrisa, diciendo: “no os preocupéis, al fin y al cabo, hoy lo único que debe importarnos es ese bebé que nace esta noche por nosotros y que cambió el curso de la historia…”

            Es de agradecer, pienso, que en una serie de televisión, sin trascendencia ideológica aparente, trivial y, a veces, violenta, aunque siempre ganen los buenos, algún guionista se acuerde de recordarnos que en Navidad solo Dios es lo que importa…

            ¡¡Bon Nadal!!

            Vuestro, Miguel Mira