dijous, 20 de març del 2025

SEGUNDA MISA ESTACIONAL / TERCER DOMINGO DE CUARESMA. LA HIGUERA ESTÉRIL

 

         SEGUNDA MISA ESTACIONAL

 

  

 En la Parroquia de San Pedro Apóstol, con una asistencia de fieles aceptable, y, en menor medida, de cofrades de nuestras hermandades, concelebraron esta eucaristía los sacerdotes de las cinco parroquias

 de la ciudad, presidió la celebración el Párroco D. José Estellés,  

quien destacó la importancia de estos actos unitarios de los católicos de Xàtiva precisamene en este camino cuaresmal.. Animó la liturgia el grupo de cantores de la parroquia y, finalmente, los concurrentes fueron obsequiados con una estampa de Santa Teresa,de especial devoción en esta parroquia, en la que se lee el conocido y hermoso canto de la Santa "

El texto del canto "Nada te turbe" está basado en un poema de Santa Teresa de Jesús. Aquí tienes la letra:

Nada te turbe,,
nada te espante,
todo se pasa,
Dios no se muda.
La paciencia
todo lo alcanza;
quien a Dios tiene
nada le falta:
solo Dios basta.

 

    El próximo miércoles, la Misa Estacional será en la Parroquia del Carmen.

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            Queridos amigos: tras estas fiestas de San José, bucle valenciano en una Cuaresma pasada por agua, al volver al camino del diario quehacer, se me ocurre que no estaría de más parar unos minutos de nuestro tiempo  y reconvertir el ánimo hacia el camino que venimos siguiendo desde el Miércoles de Ceniza, recordando, por ejemplo, que los problemas siguen existiendo y que debemos alentar a la irrenunciable acción caritativa de la Iglesia y, en concreto, con la vista puesta en Cáritas. Pienso que sería plausible hacer nuestra esta oración:

            Padre Bueno, aquí nos tienes. Levantamos nuestros ojos hacia tí y  nos  ponemos en tus manos. Haz de nosotros lo que quieras,

porque tú, que sabes cuáles son nuestras necesidades, al ver la súplica de  nuestra mirada, pondrás a nuestro alcance aquello que más nos acerque a Tí. Por ello, este tiempo que nos conduce hasta la Pascua, debemos sentirlo como una oportunidad que nos ofreces para que nos liberemos de nuestras contradicciones y, llenos de tu misericordia, sentirnos confortados por tu perdón.

            Queremos aceptar todo lo que venga de Tí,

con tal de que tu voluntad se cumpla en cada uno de nosotros,

en nuestras comunidades cristianas y en todas tus criaturas.

¿Qué más podríamos desear, Padre?

Te confiamos nuestro corazón y nuestras manos, y, firmes en la fe que nos infunde tu mirada, como ella nos invita, ayunaremos de los excesos de nuestro individualismo egoísta e insolidario; miraremos la vida y cuanto nos rodea más allá de nosotros mismos para encontrarnos con el otro; y, así, con nuestra mirada vuelta hacia quienes nos tienden sus manos vacías de lo imprescindible, con su ensordecedor grito de esperanza,  seamos capaces de volcar en ellos, esos hermanos nuestros, el testimonio de tu misericordia, porque somos convictos y confesos de que nada es “nuestro” y somos capaces de responder con la mano fraternalmente tendida.

            Padre bueno, nos ponemos en tus manos sin medida, con infinita confianza. Llévanos al desierto, acompaña nuestro discernimiento,

colma nuestra esperanza, muéstranos tu misericordia y acógenos sin reservas, porque sabemos que “tu bondad y tu misericordia nos acompañan todos los días de nuestra vida, y habitaremos en tu Casa, Señor, por años sin término”*

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* (del Salmo 22)

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            Corresponde, pues, ahora prestar atención al Evangelio del tercer Domingo de Cuaresma: Lucas 13, 1-9.

            He pensado que, aplicando el aforismo “lo que abunda no daña”, antes de leer la parábola de “la higuera estéril”, sería útil copiar aquí una reflexión perfectamente compatible con la más extensa de D. Joaquín Núñez, de un buen amigo, de cuyo nombre no debo hacer uso, y que dice así:

            Esta parábola nos habla de la paciencia y la misericordia de Dios. A menudo, en nuestra vida, somos como esa higuera: recibimos los dones de Dios, pero no siempre damos los frutos esperados. Puede ser que nos acomodemos en nuestra fe, que caigamos en la tibieza espiritual o que dejemos pasar oportunidades de amar y servir.

                Sin embargo, el Señor no nos condena inmediatamente. Él es como el viñador que pide más tiempo para trabajarnos, para darnos las condiciones necesarias para crecer. Este tiempo de gracia es una oportunidad para convertirnos, para nutrirnos con la Palabra de Dios, con los sacramentos, con la oración y con la caridad.

Pero esta parábola también nos recuerda que el tiempo no es infinito. Dios nos da oportunidades, pero espera una respuesta de nuestra parte. No podemos conformarnos con recibir su amor sin responder con frutos de justicia, generosidad y fidelidad.

                Hoy es un buen día para preguntarnos: ¿qué frutos estamos dando en nuestra vida cristiana? ¿Estamos aprovechando el tiempo que Dios nos da? ¿Estamos dejando que Él nos abone con su gracia para transformar nuestro corazón?

 

El evangelio de hoy

AA)    Llamada al arrepentimiento.

            “En aquella ocasión se presentaron algunos a informarle acerca de los galileos cuya sangre había mezclado Pilato con la de sus sacrificios. Jesús les respondió: «¿Pensáis que esos galileos eran más pecadores que los demás galileos, porque han padecido esto? No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis del mismo modo. O aquellos dieciocho sobre los que cayó la torre de Siloé y los mató, ¿pensáis que eran más culpables que los demás hombres que habitaban en Jerusalén. No, os lo aseguro; y si no os convertís, todos pereceréis de la misma manera.»

BB)    Parábola de la higuera estéril.


            Les dijo esta parábola: «Un hombre tenía plantada una higuera en su viña, y fue a buscar fruto en ella, y no lo encontró. Dijo entonces al viñador: "Mira, hace tres años que vengo a buscar fruto en esta higuera y no lo encuentro; córtala, ¿para qué va a ocupar terreno en balde? Pero él le respondió: "Señor, déjala todavía este año; yo cavaré alrededor y le echaré abono, por si da fruto en adelante; y si no, la cortas."

COMENTARIO de D. JOAQUÍN NÚÑEZ

            (A: Llamada al arrepentimiento).   “Os digo que si esta sociedad no se convierte, todos pereceréis de la misma manera”. Esta es la frase de Jesús con la que ataja la dubitativa cuestión que le plantean  aquellos que querían saber por qué unos galileos mueren asesinados por los soldados de Pilatos o los otros que murieron al derrumbarse la Torre de Siloé. ¿Qué pecados cometieron para recibir tan trágico final? Es esta una duda frecuente también entre nosotros, cuando andamos buscando un culpable que cargue con la causa de nuestros males.

   Vivimos en una sociedad sin Dios, en la que incluso, para muchos de entre quienes se declaran cristianos, sus valores no son las palabras de Jesús, sino los valores de este mundo. El cristiano sabe que Jesús no amenaza, advierte con todo su cariño. Si esta sociedad no se convierte, si no nos tratamos como hijos de Dios, corremos el peligro de no tener más valor que aquel que tienen las obras propias de nuestro egoísmo.

            Los poderosos juegan con nosotros como soldados que matan a otros soldados y a las víctimas colaterales de sus máquinas de muerte.

            Los poderosos quieren dominar al mundo entero. Si esta sociedad no se convierte podemos terminar como “los galileos” o como los que aplastó la “torre de Siloé”.

   Después de estos razonamientos Jesús nos propone una parábola, la de la higuera estéril:

            “Uno tenía una higuera plantada en su viña…” Quienes la escucharon sabían que la higuera era el símbolo de Israel y la viña el campo del Señor. El tal

“Uno” fue a buscar los frutos de la higuera plantada en medio de su viña y no los encontró.

            *(A pesar del citado simbolismo, es de considerar que el dueño de la viña está requiriendo que la higuera dé frutos, ergo se debe entender que cada uno a quien Jesús se dirige -yo mismo- es el árbol que no debe quedar estéril y cuando el dueño venga a examinarme si permanezco sin fructificar, prescindirá de mí;  sin embargo, prevalecerá la paciencia del Señor de la Viña y seguirá dándome la oportunidad que habré de aprovechar, porque Él, el labrador, habrá abonado, regado, pulverizado y cavado la tierra y produciré el fruto deseado).

  Todos sabemos o intuimos que la Viña es la Iglesia y, en este caso, los frutos de la Higuera son los que rendimos cada uno de nosotros; y, como sabemos,  los frutos de la higuera son dulces al paladar; pero para que sean dulces y apetitosos han de ser resultado del cultivo exquisito, según el uso y costumbre del buen labrador, es decir, del que obra como obró Jesús: aprendiendo de su mansedumbre y su humildad. En ninguno de los evangelios encontramos, no abundan, las prácticas religiosas que hiciera Jesús; hablan, esos sí, de sus obras misericordiosas hechas con amor, con mucha sencillez, sin buscar el agradecimiento o satisfacer su vanidad. Si así actuáramos nosotros, cataríamos nuestra propia miel, dando gloria a Dios. Pero esos frutos no son los que aparentamos.

Deberían ser la ternura, la cercanía a los pobres heridos por la falta de amor. Esos son los frutos que Dios viene a buscar de cada uno de nosotros, o, al menos, encontrando un sincero intento de conseguir serlo, sabiendo que lo más importante es querer ser como Jesús.

   Tres años, número perfecto, es decir siempre; “si vengo y no encuentro fruto, corta la higuera”, le dice al labrador el dueño de la viña. Jesús que es el Labrador, le pide al Padre que nos deje un año más, que él nos enseñará, nos perdonará, nos llenará con su paciencia amorosa. Él es quien nos enseña a tener paciencia con los que nos rodean y con nosotros mismos.

  Desearos un feliz domingo, tercero de Cuaresma, a ver si somos capaces de perdonar, comprender las cobardías, los egoísmos de los pobres, tan pobres como nosotros, sabiendo que Jesús tiene paciencia con nosotros todos los años.

 

 

 


dijous, 13 de març del 2025

Primera Misa Estacional - LA TRANSFIGURACIÓN

 

 12 de Marzo de 2025

 

            Siguiendo la línea de la programación de los actos cuaresmales, no podía obviarse en 2025 el hecho gratificante de unirnos a rezar juntos tanto los cofrades de las distintas hermandades de la Semana Santa como los fieles de las cinco Parroquias de la ciudad. Esta primera Misa Estacional se celebró en Los Santos Juanes. Quiero agradecer a  mi amigo Rafa Blesa las fotos que me ha facilitado para ilustrar esta breve reseña, que


pueden dar idea, de una parte, de la completa ocupación del aforo. Y, de otra, la plena concurrencia de los sacerdotes concelebrantes.

 


            Pues bien, en primer lugar, destacaré la minuciosa y bien estudiada ejecución de la celebración por el Grupo de Liturgia de la parroquia con la colaboración de los demás grupos integrados en la vida de ésta. Pero me llamó la atención la idea en que se basó la liturgia al dividirla teniendo en cuenta las Puertas Santas abiertas por el Papa Francisco:

 

1.- PUERTA SANTA DE LA BASÍLICA DE SAN PEDRO DE ROMA

Misericordia y Fe 2.- PUERTA SANTA DE LA BASÍLICA DE SAN JUAN DE LETRÁN DE ROMA.

Amor y Comunión Eclesial

3.- PUERTA SANTA DE LA BASÍLICA DE SANTA MARIA LA MAYOR DE ROMA.

Obediencia y Ternura

4.- PUERTA SANTA DE LA BASÍLICA DE SAN PABLO EXTRAMUROS DE ROMA.

Conversión y Evangelización

5.-: PUERTA SANTA DE LA CÁRCEL DE REBIBBIA.

Dignidad y Justicia.

            Durante la homilía, la reflexión del párroco celebrante, fue dirigida a desgranando estos lemas para añadir, finalmente, con muy evidente afecto, una 6ª, tan entrañable para los setabenses como la PUERTA SANTA DE LA SEU, nuestra casa común en Xàtiva, la Insigne Iglesia Colegial Basílica De Santa Maria, esa IGLESIA DOMÉSTICA Y COTIDIANA, donde veneramos a la Mare de Deu de la Sèu, nuestra reina, madre y amparo.

            Ni qué decir tiene la importancia de la animación de la liturgia por el Coro Parroquial; y he de reconocer el respeto, silencio, atención y actitud participativa de los asistentes, que, además, agradecimos el simbólico obsequio que se  nos entregó, ese pequeño cirio con su verde corazón portador de la luz de la ESPERANZA, recordándonos este Santo Año a ella dedicado.

            Para concluir, no quiero dejar en el olvido una de las afirmaciones del celebran aunque te en su homilía: aunque se nos presente en cada misa un fragmento del Evangelio, hemos de considerarlo siempre como un conjunto; no podemos tomar a nuestra conveniencia aquel pasaje que mejor nos cuadre… ¿Lo hacemos así?

 

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SEGUNDO DOMINGO DE CUARESMA

"ESTE ES MI HIJO... ¡ESCICHADLE!

 “…Hagamos aquí tres tiendas…”

        En este segundo domingo de cuaresma, vamos a leer el que creo qe es un pasaje clave en el Evangelio de San Lucas, porque muestra la gloria de Cristo, confirma su identidad divina y anticipa su Pasión en Jerusalén.

       Pero, después de su lectura, reflexionaremos conforme a la propuesta de nuestro querido amigo y colaborador D. Joaquin Núñez, quien, como cada semana nos regala su meditado comentario. Pero veamos seguidamente el texto de Lucas 9,28b-36.

La Transfiguración

        “Jesús tomó consigo a Pedro, a Juan y a Santiago, y subió al monte a orar.
        Mientras oraba, el aspecto de su rostro cambió y su vestido se volvió de una blancura refulgente.
        Y he aquí que conversaban con Él dos hombres, que eran Moisés y Elías,
los cuales, apareciendo en gloria, hablaban de su partida, que iba a cumplir en Jerusalén.
        Pedro y sus compañeros estaban rendidos de sueño; pero, permaneciendo despiertos, vieron su gloria y a los dos hombres que estaban con Él.    Y sucedió que, cuando éstos se separaban de Él, Pedro dijo a Jesús: «Maestro, qué bien estarnos aquí. Hagamos tres tiendas: una para Ti, otra para Moisés y otra para Elías»; no sabía lo que decía. Mientras decían esto, vino una nube que los cubrió; y al entrar ellos en la nube, se llenaron de temor. Y vino una voz desde la nube, que decía: «Este es mi Hijo, el Elegido; escuchadle».
        Cuando cesó la voz, se encontró Jesús solo. Ellos guardaron silencio y por aquellos días no dijeron a nadie nada de lo que habían visto.”

 

Comentario

       Los biblistas consideran este pasaje de Lucas, no como un hecho histórico, sino como una catequesis que hemos de tener siempre en nuestra mente.

       La Pastoral de la Iglesia, educando ayer y hoy, trata de adentrarnos en el tema de la oración. Un cristiano lo es si tiene intimidad con Dios, nos dice Santa Teresa. El miércoles de Ceniza pasado el Señor nos decía: “cuando ores…hazlo en el secreto… y Dios que ve en lo secreto te recompensará”.

       En el evangelio de hoy, en ese secreto, se nos mostrará.        Tendremos ojos y mente atentos, ausentes de lo que no sea la presencia de Dios.

       Tenemos dos paisajes: el “Llano“, donde hoy se vive sin Dios, y el “Monte”, lugar del encuentro con Él; nuestro monte particular, donde sabemos por experiencia que en ese silencio podemos decir con Samuel “habla Señor, que tú siervo\a te escucha”. Si le dejamos hablar a Él, poco a poco,  surgirán nuestras palabras, y surgirá una relación amorosa, serena, situación en la que aceptaremos nuestra propia historia, aquella que nuestras circunstancias nos dibujan, y, no siendo algo inevitable, nos conducirá a pedir Luz y fuerzas para ordenar nuestro camino, sabernos en presencia del Señor, sopesar pros y contras sin separarnos del amor de Dios y sin actuar contra nuestro propio bien.

       En el caso del evangelio de hoy, y para su consuelo y fortaleza, los apóstoles hubieron de cambiar de actitud (qué bien estamos aquí…), y antes que oponerse a la Pasión que Jesús les anuncia, asumir aquello que Él les dice: que ha de padecer para saldar la cuenta de nuestras infidelidades, nuestros egoísmos que dañan en la fe, y darles fortaleza en sus necesidades de amor.              Descubrir, por parte nuestra, que no queremos ser ni Cirineos ni otros Dimas que piden perdón por sus pecados y por los nuestros. Antes bien, San Lucas, dentro de esa experiencia de fe, nos hace ver cómo  Moisés y Elías hablan con Jesús de su muerte y dónde se va a cumplir: en Jerusalén, donde está el Templo de Dios y de donde surgirá el nuevo Templo y Vida de Dios que es Jesús. Contemplan su pasión y su gloria. Sin embargo, ellos –nosotros- proponemos aquello otro:        “Maestro, qué bien se está aquí. Haremos tres cabañas, nos instalaremos, no bajaremos al “llano”, nos quedaremos en la “montaña”, y no pensamos que así traicionaríamos  su misión, nos cerraríamos y guardaríamos en exclusiva para nosotros este tesoro…

       Pensando estas cosas los envuelve la “Nube” una de las imágenes bíblicas de la presencia de Dios que les/nos dice: “Este es mi Hijo, el escogido, escuchadle”.

    Escuchar y seguir a Jesús es el modelo a seguir esta Cuaresma. Él es nuestro Sacrificio y nuestra Misericordia. No hagamos promesas que no vivimos a lo largo del año, tampoco las cumpliremos, solo Jesús nos dice una vez más:   “Aprended de mí que soy manso y humilde de Corazón”.

    Feliz caminar junto a Jesús. Esta Cuaresma aprendamos a orar en nuestro íntimo silencio y digamos: “habla Señor, que tu hijo/hija te escucha”.

            Joaquín Núñez Morant

 

 TOMEN NOTA: la próxima Misa Estacional se celebrará en la Parroquia de San Pedro el día 20 de marzo,  JUEVES, a las 20 h. 

Saludos cordiales, Miguel  Mira

 

 

 

 

 

dijous, 6 de març del 2025

NO SOLO EDE PAN VIVE EL HOMBRE

 

 “…No nos dejes caer en la tentación…”

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            El tiempo cuaresmal ya iniciado el pasado miércoles y que nos introduce en el camino hacia la Pascua, nos prepara en este primer domingo con la lectura y comentario del Evangelio según San Lucas, cap. 4º, versículos del 1 al 13, es decir, el relativo a:

Las tentaciones de Jesús en el desierto.

Christ in the Desert - Cuadrostock

            Así dice San Lucas:

            “Jesús, lleno del Espíritu Santo, regresó del Jordán y fue conducido por el Espíritu al desierto,
donde durante cuarenta días fue tentado por el diablo. No comió nada en aquellos días y, al cabo de ellos, tuvo hambre.

Entonces el diablo le dijo: «Si eres Hijo de Dios, di a esta piedra que se convierta en pan».
Jesús le respondió: «Está escrito: No sólo de pan vive el hombre».

Llevándole a una altura, el diablo le mostró en un instante todos los reinos de la tierra y le dijo: «Te daré todo este poder y la gloria de estos reinos, porque me ha sido entregada y la doy a quien quiero.
Si, pues, te postras ante mí, todo será tuyo».
Jesús le respondió: «Está escrito: Al Señor tu Dios adorarás y a Él solo darás culto».

Entonces le llevó a Jerusalén y le puso sobre el alero del templo, y le dijo: «Si eres Hijo de Dios, tírate de aquí abajo,
porque está escrito: Dará órdenes a sus ángeles acerca de ti para que te guarden,
y también: Te llevarán en sus manos, para que tu pie no tropiece en piedra».
            Jesús le respondió: «Está dicho: No tentarás al Señor tu Dios».

Tentaciones de Jesús - Wikipedia, la enciclopedia libre

            Acabada toda tentación, el diablo se alejó de él hasta el momento oportuno.”

Comentario

      Los catecúmenos, antes que nada debían tener claro el camino a recorrer antes de ser bautizados, aprendiendo  de los pasos de Jesús.

            En ese recorrido, hoy se nos presentan las tentaciones comunes, a las que los especialistas prefieren llamar pruebas, las pruebas que nuestros propios demonios, nuestros egoísmos, nuestras propias tendencias, nos abocan a estar en peligro de ser infieles a las promesas bautismales.

   Jesús, lleno del Espíritu Santo, va al desierto, donde estará asistido por Él, y a nosotros no nos dejara nunca solos, siempre tendremos su ayuda, pero nuestra libertad nos puede traicionar. Nuestros propios diablos, nuestras tendencias personales, nos pueden dominar; trataremos de justificarnos con algo tan necesario y justo como el alimento, el vestido, la casa, el bien de nuestra familia... La tentación es pedir y alcanzar un milagro que solucione nuestros problemas. A esta tentación Jesús responde “no sólo de pan vive el hombre”. Eso nos compromete a buscar los valores que van más allá de la simple materia. Que hemos de valorar y buscar y crecer en las virtudes cristianas. Ser misericordiosos, caritativos con todos, amorosos con todos.

    El demonio de nuestra avaricia y nuestro orgullo nos puede llevar a niveles ridículos y apetecer el poder y la gloria. Estos días asistimos al escándalo de un ambicioso, que amenaza con la tercera guerra mundial, que quiere ser el dueño de los demás. Entre nosotros, a nuestro nivel, vemos cómo distintos personajes, se arrodillan por alcanzar el poder sobre los débiles; pero Jesús nos ayuda en la respuesta que nos hace libres: “Al Señor, tu Dios, adorarás y a él solo darás culto”.

     Tenemos otro diablo terrible: tentar a Dios.   Todos los milagros falsos, todas las apariciones falsas, con intención de dominar, de enriquecerse, que Jesús condena encajando una piedra de molino al escándalo que equivoca el camino a la gente sencilla que busca el Camino verdadero que conduce a la Vida.

    Hoy vemos cantidad de santones de diversas iglesias cristianas, cuyo fin es la mentira. O hermanos nuestros que no cuidan ni el culto ni la Palabra, que sus días pasan en un aburrido no hacer nada, no saber nada, todos los días son iguales; los suyos y los de su comunidad perezosa.

     Quisiera que oyéramos al Espíritu Santo que nos acompaña con Jesús y fuéramos capaces de cantar y bailar, si fuera preciso, no para hacer clientes, sino creyentes libres y generosos.

      Iniciemos esta Cuaresma descubriendo a nuestros propios demonios, así los haremos callar para oír las respuestas de Jesús que serán las nuestras.

Joaquín Núñez Morant

 

 AL FINAL DE LA ENTRADA DEL MIÉRCOLES DE CENIZA SE AÑADE UN TEXTO DE ISAIAS QUE MERECE LA PENA LEER

 

 

 

 

 

 

 

diumenge, 2 de març del 2025

MIÉRCOLES DE CENIZA

 

            Corresponde hoy tratar del inicio de la Cuaresma. 

Sí, ya estamos ahí, por lo que les presento antes que nada el calendario de las acostumbradas MISAS ESTACIONALES en los MIÉRCOLES de            MARZO:

            Día 12, SANTOS JUANES

            Día 20, SAN PEDRO

            Día 26, EL CARMEN

            MIÉRCOLES DE ABRIL

            Día 2, MERCED-STA. TECLA.

            Día 9, COLEGIATA

            Sea ésta una invitación a todas y todos los cofrades de cuantas asociaciones peregrinamos en Xátiva y hermanémonos en cada uno de los templos con el máximo interés. Sabemos que discurrimos por un camino lleno de dificultades y con  nuestra fe “podemos mover montañas”.

            Ahí lo dejo.

***

Por qué nos imponen la ceniza? - Opus Dei

MIÉRCOLES DE CENIZA

El pasaje que vamos a leer enfatiza la importancia de la sinceridad en la práctica religiosa y advierte contra la búsqueda de reconocimiento humano. Jesús llama a una relación auténtica con Dios, quien ve y recompensa lo que se hace con humildad. Este es un resumen que nos conduce a profundizar en la importancia de La Palabra y situarnos en la esencia de aquello en que merece mayor  detenimiento a fin de interiorizar y asumir el verdadero espíritu de oración, del auténtico ayuno cuaresmal para ponerlo en práctica en todo momento y no solo en estos cuarenta días próximos. Pero, después de una detenida lectura,. dejaremos que hable D. Joaquín.

             San Mateo en el cap. 6,1-6.16-18, dice como lo acotamos:

A)  Sobre la limosna
«Guardaos de hacer vuestra justicia delante de los hombres para ser vistos por ellos; de otro modo, no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial.
Por tanto, cuando hagas limosna, no lo vayas trompeteando por delante, como hacen los hipócritas en las sinagogas y en las calles para ser honrados por los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga.
Tú, en cambio, cuando hagas limosna, que no sepa tu izquierda lo que hace tu derecha,
para que tu limosna quede en secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará».

B)   Sobre la oración
«Cuando oréis, no seáis como los hipócritas, que gustan de orar de pie en las sinagogas y en las esquinas de las plazas, para ser vistos de los hombres; en verdad os digo que ya reciben su paga.
Tú, cuando ores, entra en tu aposento, cierra la puerta y ora a tu Padre, que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará».

C)     Sobre el ayuno
 «Cuando ayunéis, no pongáis cara triste, como los hipócritas, que desfiguran su rostro para que los hombres vean que ayunan; en verdad os digo que ya reciben su paga.
Tú, en cambio, cuando ayunes, perfuma tu cabeza y lava tu rostro,
para que tu ayuno no lo note la gente, sino tu Padre que está en lo secreto; y tu Padre, que ve en lo secreto, te recompensará».

 

Comentario

 

          Para un cristiano la Cuaresma ha de ser un tiempo de alegría porque vamos a caminar junto a Jesús preparándonos para la Pascua, fiesta de nuestra alegría, la que da sentido a nuestra vida. “Si Cristo no ha resucitado, vana es nuestra fe” nos afirma San Pablo. (I Cort.15:14)

            Nuestra Justicia es Cristo y en esa Vida es en la que hemos de vivir: una vida que no podemos prostituir. Si Jesús nos dice “aprended de mí que soy manso y humilde de corazón”, no es algo que se aprende de repente. Hemos de aprender bajo la mirada paciente de Dios nuestro Padre. La vanidad hipócrita de un fariseísmo, anclado en la Iglesia desde el principio, cosa que testimonia Mateo y escribe a su comunidad de Antioquia y nos escribe hoy en esta Iglesia que estamos viendo vacía, no por nuestras virtudes sino por nuestras mentiras.

            Estamos siendo falsos cuando tocamos la trompeta que anuncia nuestras limosnas; no esperamos nada de Dios, buscamos en cambio el aplauso de los demás.

No sabemos ni queremos orar, como no sea en masa y cantando a coro, ante la mirada de quienes nos rodean para que descubran que también nosotros estamos entre los buenos. El Señor nos llama hipócritas. Ya lo vimos el pasado domingo…

            Qué hermoso es buscar el rostro del Señor, saber que nos conoce, que nos ama por ser como somos para que nos amemos y sepamos qué hemos de pedir, para darle gracias por saber lo mucho que nos ama y lo mucho que le amamos.

            Qué hermoso saber que hemos de ayunar de todo aquello que nos hace egoístas, y qué feo el ayuno mentiroso que aumenta nuestra vanidad y nos une a los que ayunan para encubrir u ocultar su glotonería.

            Ser cristiano es vivir la vida con Cristo, aprendiendo su mansedumbre y humildad. Si esta Cuaresma la vivimos con unas inútiles prácticas cuaresmales no vale la pena que recibamos la ceniza. Cristo ni se puso ceniza, ni mandó que nos la pusieran. Quiso un corazón contrito y humillado que todo lo espera de su Misericordia.

Si no salimos el día de Pascua amándonos más, hemos perdido el tiempo.

            Deseándoos lo mejor os bendice Joaquín Núñez Morant

 ***

            Pienso que tenemos materia sobrada para meditar. Gracias a todos los lectores por su amabilidad. Saludos cordiales, Miguel Mira

 

COMPLEMENTO A LA REFLEXIÓN SOBRE EL AYUNO. CIERTAMENE ILUSTRATIA. ES DE ISAIAS 58, 1-9a

"Así dice el Señor Dios:

Grita a voz en cuello, sin cesar,
alza la voz como trompeta.
Denuncia a mi pueblo su delito,
a la casa de Jacob sus pecados.

Me buscan día a día,
quieren conocer mi camino,
como si fueran un pueblo que practica la justicia
y no hubiera abandonado el mandato de su Dios.
Me piden sentencias justas,
quieren acercarse a Dios.

«¿Para qué ayunar, si no haces caso,
mortificarnos, si no te enteras?»

Mirad: el día de ayuno buscáis vuestro interés
y apremiáis a vuestros servidores.
Mirad: ayunáis entre riñas y disputas,
y golpeáis con furibundos puñetazos.
No ayunéis de este modo,
si queréis que se oiga vuestra voz en el cielo.

¿Es ése el ayuno que deseo en el día de la penitencia?
¿Inclinar la cabeza como un junco,
acostarse sobre saco y ceniza?
¿A eso llamáis ayuno,
día agradable al Señor?

Éste es el ayuno que yo quiero:
soltar las cadenas injustas,
desatar las correas del yugo,
liberar a los oprimidos,
quebrar todos los yugos,
partir tu pan con el hambriento,
hospedar a los pobres sin techo,
cubrir a quien ves desnudo
y no desentenderte de los tuyos.

Entonces surgirá tu luz como la aurora,
enseguida te brotará la carne sana,
te abrirá camino la justicia,
detrás irá la gloria del Señor.

Entonces clamarás al Señor y te responderá,
gritarás y te dirá: «Aquí estoy».**

(DE LA MISA DEL JUEVES)