Nota previa: como cada año, la Hermandad de Portadores de Jesús Nazareno invita a los cantores que nos acompañan el Viernes Santo en la Procesión General a una comida de confraternidad, en agradecimiento a su siempre excelente colaboración en el canto del motete “Eram”. Será mañana, sábado, en un restaurante de la ciudad.
Saludos cordiales, M. Mira
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DOMINGO IV DE PASCUA 2026
Dentro del ciclo A, en el IV Domingo de Pascua, vamos a leer un texto precioso que enfatiza la figura de la PUERTA y el PASTOR, como comprobaremos en el comentario de D. Joaquín. Ese texto lo he copiado de la Biblia de Jerusalén porque siempre se me ha enseñado que busca traducir con precisión el sentido del griego original. Así pues, aquí tenéis el pasaje del Evangelio de San Juan, cap. 10, versículos 1-10, o sea, el de
El Buen Pastor
“En verdad, en verdad os digo: el que no entra por la puerta en el redil de las ovejas, sino que escala por otro lado, ese es un ladrón y un salteador.
Pero el que entra por la puerta es pastor de las ovejas.
A éste le abre el portero, y las ovejas escuchan su voz; a sus ovejas las llama una por una y las saca fuera.
Cuando ha sacado todas las suyas, va delante de ellas, y las ovejas le siguen, porque conocen su voz. Pero a un extraño no le seguirán, sino que huirán de él, porque no conocen la voz de los extraños”.
Jesús les dijo esta parábola, pero ellos no comprendieron lo que les hablaba.
Entonces Jesús les dijo de nuevo: “En verdad, en verdad os digo: yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes que yo son ladrones y salteadores; pero las ovejas no los escucharon. Yo soy la puerta; si uno entra por mí, estará a salvo; entrará y saldrá y encontrará pasto. El ladrón no viene sino para robar, matar y destruir. Yo he venido para que tengan vida y la tengan en abundancia”.
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Comentario,
por D. Joaquín Núñez Morant
El Evangelio de hoy nos sitúa dentro de la Historia, ya que se escribe al principio del siglo II en la Comunidad de San Juan. Ya tienen grandes problemas, problemas de una gran actualidad: Algo tan importante que hace exclamar a Jesús “Yo soy la Puerta de aprisco”, “Yo soy el Buen Pastor”, “las ovejas me siguen porque conocen mi Voz”, “y me siguen”, “los que no entran por mí, que soy la Puerta, son Ladrones y Bandidos”. Todos estos conceptos los hemos de tener muy en cuenta en un momento en que se nos ofrecen tantas “puertecitas”.
La Fe, ya lo he dicho otras veces, no es rezar el Credo, no es algo que satisfaga mi emoción, mi vacuidad, momentáneamente; es oír Su Voz, con todo lo que supone del conocimiento de quien la pronuncia.
Esta es una Comunidad, la de Juan, compuesta por Padres Apostólicos, es decir: discípulos directos de Juan, o incluso, en la ancianidad de Juan, en la que van apareciendo corrientes interpretativas, cuanto no genialidades o nuevos estilos, nuevas ofertas o espiritualidades “enriquecidas”, donde la figura de la “Puerta” queda en un segundo plano. Aparecen como líderes estos a quien Jesús llamaba “ladrones y bandidos”.
Europa, en aquel entonces “el Universo entero”, sufre dos Grandes Guerras. La sociedad se revoluciona, no encuentra dónde pisar firmemente, la Fe deja de ser algo en que apoyarse, una Fe supuesta, de costumbres; este hermoso texto se lee de carrerilla, como muchos lo harán hoy, el “Yo soy la Puerta” suena a música celestial, es una frase bonita: Jesús es el “Buen Pastor”, literatura joanea. Sin embargo, es un texto que advierte del peligro de la intrusión de genios, “Ladrones y Bandidos”, que inventan nuevas espiritualidades que vienen a poner las cosas “en su sitio”. Nuevos Mesías que prometen la salvación o la verdadera catequesis, que se convierten en grupos exclusivos y cerrados a los demás cristianos que quedan relegados a sus parroquias, por otra parte, cada vez más vacías.
La “Juventud” está buscando y vienen a la fe católica grupos emotivos de gran carga afectiva, que satisfacen su necesidad de compañía de grupo con canciones festivas, donde se alaba a Jesús.
La Fe es algo más serio: Solo hay una Puerta: JESÚS. Hay que aprender a distinguir su Voz verdadera. Para conocerlo escuchándolo dentro de ti por medio de la oración. Y entonces SEGUIRLO a su llamada. Saberse AMADO como algo único y APRENDER a AMAR, como EL AMA a los DEMÁS.
Feliz Domingo a Todos y a Todas, amados de Dios. Busquemos la Puerta, siempre abierta, Él ya está dentro y nos espera para “cenar con nosotros”. María nos dice “haced lo que él os diga”.
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