AL VOLTANT DE LA SETMANA SANTA
I
EXPOSICIÓ DE FOTOGRAFIA
I
EXPOSICIÓ DE FOTOGRAFIA
El dia 11 de març en curs, a les huit de la vesprada es va inaugurar l'exposició-concurs de fotografies amb temes de la Setmana Santa, amb una participació superior a les setanta obres.Vam hi vore algunes que ens van cridar l'atenció, al recordar la representació de la Passió de l'any passat al Gran Teatre, altres per l'expressivitat en la captació de la imatge retratada, com per exemple la del rostre de Jesús Natzarè, altres per la seua originalitat ... En fi, en línies generals, una molt acceptable mostra.Potser vostès i jo haguérem concedit els premis a obres diferents de les seleccionades pel Jurat, però com la decisió d'aquest és inapel • lable, s'accepta i tots contents, sobretot els autors premiats.El Sr President de la Germandat de Confraries va convidar els presents a passar al pati inferior, on s'havien preparat -com és costum- uns dolços, uns refrescos i una "misteleta". Per cert, la monjávena, molt bona.
II
EL PREGÓN
Día 12 de Marzo. Ocho de la tarde, en la Colegiata.
En el altar mayor, se dispuso la mesa presidencial, donde se sentaron, mirando de izquierda a derecha, el Sr. Abad, D. Arturo Climent, el pregonero, Excmo. y Rvdmo. Sr. Obispo de Ibiza, D.Vicente Juan Segura, el Sr. Obispo Auxiliar de Valencia, D. Enrique Benavent, y el Presidente de la Hermandad de Cofradías de la Semana Santa Setabense.
Tras ellos, se colocaron estandartes y pendones de las distintas cofradías, hermandades y congregaciones integrantes de la Hermandad.
Asistió el Sr.Alcalde de Xàtiva y presidente de la Diputación, Sr. Rus Terol, con su esposa, concejales y el Alcalde de Beniganim. Hubo representación también de instituciones locales y, como es lógico, de las asociaciones hermanadas, nos pareció que en número superior a otros años.
A decir verdad, éramos escépticos respecto a la idoneidad del escenario escogido, pues que en otras ocasiones la afluencia de oyentes fue relativamente escasa y porque el templo colegial no es precisamente el local más adecuado por su acústica para un concierto.
En lo primero, nos equivocamos. Nos sorprendió muy gratamente que La Sèu, prácticamente, se llenara; y, sinceramente, nos alegramos.
En lo segundo, acertamos. Nuestra Basílica no es apropiada para otra música que no sea el órgano. Cada vez que se ha querido presentar una orquesta o un conjunto vocal, ha habido que ir buscando una ubicación en donde poder ofrecer la actuación correspondiente con un mínimo de garantía. Esta vez, la orquesta y el coro se colocaron delante mismo del altar mayor, al centro del crucero y, por tanto, bajo la cúpula, que se traga inexorablemente cualquier sonido, aminorando el efecto deseable de cara al público espectador.
Pues bien, presentado el acto por D. Amado Gorba, éste invitó al Canónigo de la Colegial Basílica D. Miguel Santamaría para que nos ofreciera una breve semblanza del Sr. Obispo de Ibiza, quien seguidamente dirigió su certero, sentido y agradable discurso a los presentes.
Comenzó haciéndonos partícipes de su familiaridad respecto a lo nuestro, siendo como es natural de Tabernes de la Valldigna, y habiendo vivido por distintas circunstancias muy próximo a nuestra ciudad, de la que demostró conocer gentes, costumbres y tradiciones. Francamente, fue muy grato escuchar ese testimonio de cercanía y su gratitud por habérsele encargado el cometido que iba a desempeñar.
Entrando en el fondo, supo captar la atención de quienes le escuchábamos con su palabra llana y directa; sin florituras, con autoridad, llegando sencillamente a todos quienes quisieran atenderle. Y habló de su misión y la nuestra de anunciar la buena nueva, centrándose en la figura de Jesús, proponiendo de modo esquemático y preciso las contradicciones entre El, su vida, su actitud…, y la sociedad y los tiempos que nos ha tocado vivir. Partiendo del sentido de las bienaventuranzas, luego nos condujo a una reflexión sobre el significado de cada uno de los pasos que procesionamos en la Semana Santa, para trasladarnos a todos los cofrades un inevitable recordatorio: cuando salimos a la calle, somos responsables de transmitir el mensaje de la redención. Ahí es nada. (Y el caso es que lo sabemos).
La Hermandad de Cofradías, muy atinadamente, obsequió al Sr. Obispo con una imagen de la Virgen de la Seo, que él agradeció sinceramente.
Como ya viene siendo costumbre, el acto terminó con un mini concierto, ofrecido en esta ocasión por la Jove Orquestra de la Música Vella conjuntamente con un coro, con base en coralistas de Beniganim de la coral “Sinenomine” (la elección de este apelativo fue acertadísima, para mi gusto). La música interpretada, en general, era idonea para el acto; pero, francamente, no representó ninguna novedad. Si se quiere, resultó simpática la intervención de cuatro violinistas jovencísimos en la primera de las obras interpretadas por la orquesta, no exenta de dificultad; y poco más. El Mater Mea que se nos ofreció en versión orquestada, para mi gusto, aunque emocionó a nuestros amigos del Cristo de la Expiración, no resultó. Es una marcha escrita para banda y pierde espectacularidad. Personalmente, quien esto escribe piensa que -en conjunto- algún ensayo más no hubiera ido mal. Y en cuanto al coro, vimos un significativo refuerzo con músicos de La Primitiva y cantantes de la Capella Art Music. Mi opinión sincera: aunque el concierto fue agradable y cubrió el expediente, estuvo más bien flojo.
En la Casa de la Cultura se sirvió un piscolabis. Departimos un rato cordialmente; estuvo el Sr. Obispo y terminamos una velada que, en conjunto, mereció el pláceme y la felicitación a la Comisión de Pregón por el éxito conseguido. Éxito –por supuesto- en lo externo, pues los frutos dependerán de nuestra siembra y de que Dios nos eche una mano.
Vuestro, Miguel Mira.
II
EL PREGÓN
Día 12 de Marzo. Ocho de la tarde, en la Colegiata.
En el altar mayor, se dispuso la mesa presidencial, donde se sentaron, mirando de izquierda a derecha, el Sr. Abad, D. Arturo Climent, el pregonero, Excmo. y Rvdmo. Sr. Obispo de Ibiza, D.Vicente Juan Segura, el Sr. Obispo Auxiliar de Valencia, D. Enrique Benavent, y el Presidente de la Hermandad de Cofradías de la Semana Santa Setabense.
Tras ellos, se colocaron estandartes y pendones de las distintas cofradías, hermandades y congregaciones integrantes de la Hermandad.
Asistió el Sr.Alcalde de Xàtiva y presidente de la Diputación, Sr. Rus Terol, con su esposa, concejales y el Alcalde de Beniganim. Hubo representación también de instituciones locales y, como es lógico, de las asociaciones hermanadas, nos pareció que en número superior a otros años.
A decir verdad, éramos escépticos respecto a la idoneidad del escenario escogido, pues que en otras ocasiones la afluencia de oyentes fue relativamente escasa y porque el templo colegial no es precisamente el local más adecuado por su acústica para un concierto.
En lo primero, nos equivocamos. Nos sorprendió muy gratamente que La Sèu, prácticamente, se llenara; y, sinceramente, nos alegramos.
En lo segundo, acertamos. Nuestra Basílica no es apropiada para otra música que no sea el órgano. Cada vez que se ha querido presentar una orquesta o un conjunto vocal, ha habido que ir buscando una ubicación en donde poder ofrecer la actuación correspondiente con un mínimo de garantía. Esta vez, la orquesta y el coro se colocaron delante mismo del altar mayor, al centro del crucero y, por tanto, bajo la cúpula, que se traga inexorablemente cualquier sonido, aminorando el efecto deseable de cara al público espectador.
Pues bien, presentado el acto por D. Amado Gorba, éste invitó al Canónigo de la Colegial Basílica D. Miguel Santamaría para que nos ofreciera una breve semblanza del Sr. Obispo de Ibiza, quien seguidamente dirigió su certero, sentido y agradable discurso a los presentes.
Comenzó haciéndonos partícipes de su familiaridad respecto a lo nuestro, siendo como es natural de Tabernes de la Valldigna, y habiendo vivido por distintas circunstancias muy próximo a nuestra ciudad, de la que demostró conocer gentes, costumbres y tradiciones. Francamente, fue muy grato escuchar ese testimonio de cercanía y su gratitud por habérsele encargado el cometido que iba a desempeñar.
Entrando en el fondo, supo captar la atención de quienes le escuchábamos con su palabra llana y directa; sin florituras, con autoridad, llegando sencillamente a todos quienes quisieran atenderle. Y habló de su misión y la nuestra de anunciar la buena nueva, centrándose en la figura de Jesús, proponiendo de modo esquemático y preciso las contradicciones entre El, su vida, su actitud…, y la sociedad y los tiempos que nos ha tocado vivir. Partiendo del sentido de las bienaventuranzas, luego nos condujo a una reflexión sobre el significado de cada uno de los pasos que procesionamos en la Semana Santa, para trasladarnos a todos los cofrades un inevitable recordatorio: cuando salimos a la calle, somos responsables de transmitir el mensaje de la redención. Ahí es nada. (Y el caso es que lo sabemos).
La Hermandad de Cofradías, muy atinadamente, obsequió al Sr. Obispo con una imagen de la Virgen de la Seo, que él agradeció sinceramente.
Como ya viene siendo costumbre, el acto terminó con un mini concierto, ofrecido en esta ocasión por la Jove Orquestra de la Música Vella conjuntamente con un coro, con base en coralistas de Beniganim de la coral “Sinenomine” (la elección de este apelativo fue acertadísima, para mi gusto). La música interpretada, en general, era idonea para el acto; pero, francamente, no representó ninguna novedad. Si se quiere, resultó simpática la intervención de cuatro violinistas jovencísimos en la primera de las obras interpretadas por la orquesta, no exenta de dificultad; y poco más. El Mater Mea que se nos ofreció en versión orquestada, para mi gusto, aunque emocionó a nuestros amigos del Cristo de la Expiración, no resultó. Es una marcha escrita para banda y pierde espectacularidad. Personalmente, quien esto escribe piensa que -en conjunto- algún ensayo más no hubiera ido mal. Y en cuanto al coro, vimos un significativo refuerzo con músicos de La Primitiva y cantantes de la Capella Art Music. Mi opinión sincera: aunque el concierto fue agradable y cubrió el expediente, estuvo más bien flojo.
En la Casa de la Cultura se sirvió un piscolabis. Departimos un rato cordialmente; estuvo el Sr. Obispo y terminamos una velada que, en conjunto, mereció el pláceme y la felicitación a la Comisión de Pregón por el éxito conseguido. Éxito –por supuesto- en lo externo, pues los frutos dependerán de nuestra siembra y de que Dios nos eche una mano.
Vuestro, Miguel Mira.