divendres, 16 d’agost del 2013

A TÍTULO PERSONAL, por MIGUEL MIRA MANZANARO



NUESTROS PATRONOS


I. Sant Feliu



  Como cada año, desde hace muchos, subí hasta la ermita de nuestro Patrón para oir Misa.
            Recuerdo que fue el Abad Don Juan Vayá, cuando todavía yo pertenecía a la juventud de Acción Católica, quien en una reunión en que –entre otros- estaba presente D. Rafael Soler (q.e.p.d.) lanzó la idea de promover la Cofradía “dels feliuets”, con tal de conseguir reorganizar la festividad de nuestro patrono, de tan escasa devoción en esta ciudad. La idea no cuajó tal cual, pero sí que se formó una junta, que presidió el propio Sr. Soler, desde la cual se reinició la celebración en la antigua Catedral Visigótica de la fiesta de St. Feliu con celebración de la Eucaristía y un popular desayuno a su terminación.
Desde la ermita de San José se pasaba hasta St. Feliu un pequeño armonio, que funcionaba mediante un fuelle que se accionaba con los pies, gracias a la maestría de la recordada Amparo Granero (q.e.p.d.). El templo se llenaba a rebosar; y el calor ambiente era como para ofrecerlo en sacrificio…
            También recuerdo que durante los primeros años de esa recuperación, se montaba un tenderete junto a la puerta de la casa anexa, donde podías encontrar desde bocadillos hasta limón o café granizados. El Sr. Soler, de su peculio particular, proveía de bocadillos a los residentes en el Asilo de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados y allí subían a la celebración. La llamada se hacía desde el Bellveret mediante algunos cohetes y, desde la espadaña del templo, muda durante tantos años, mediante el toque de la campana. Luego se rifaba incluso una tarta. El almuerzo en los aledaños reunía a casi todos los asistentes a la Misa; se sacaban las sillas al exterior y el ambiente de cordialidad era envidiable.
La Banda de trompetas y tambores de la Cruz Roja realizaba un pasacalle por la ciudad de buena mañana al tiempo que sonaban los cohetes desde el Bellveret… También hubo que suprimirlo por falta de liquidez.
En aquel momento también nos atrevimos a sacar a San Félix en procesión. No recuerdo muy bien si aquella “aventura” duró tres o cuatro años. La verdad es que los portadores del anda no pasábamos de un turno y, lógicamente, éramos los mismos durante toda la vuelta general. Esta circunstancia y la escasa asistencia de fieles nos desanimaron; y, así, se nos ocurrió que podríamos celebrar esta procesión conjuntamente con la de la Virgen de la Seo. Pensamos que la mayor asistencia el día de la Patrona permitiría que se efectuaran relevos en las andas e intentaríamos consolidar la coparticipación. Al Sr. Abad, a la sazón D. Juan Vayá, no le pareció mal la idea y allá que nos lanzamos; pero la verdad es que nos sentimos y, en general, se nos trató, como un pegote postizo. Los portadores de la Virgen se relevaban como de costumbre e iban sobrados. “Els feliuets” anduvimos como con la cruz a cuestas, pegados a barra durante todo el recorrido. Dos años duró la intentona y el bueno de nuestro patrón volvió a su altar, donde permanece casi en el anonimato. Díganme: ¿Cuántos FELIX o FELIU conocen ustedes en Xàtiva? Los hay; pero podemos contarlos con los dedos de una mano. Así somos los setabenses. ¿De verdad somos así?
            Y pasaron los años; y, poco a poco, como tantas cosas en nuestra ciudad, aun manteniéndose la costumbre de celebrar la Misa mañanera, ha ido decayendo. Y, poco a poco, como caen en picado tantas cosas en nuestra ciudad, así también la celebración de nuestro patrono, fruto de  una apatía que, según algunos, es congénita y que yo me resisto a admitir, porque no entiendo que podamos pasar indiferentes ante aquello que es nuestro, tan nuestro como el patrón de Xàtiva. Indiferencia que es ampliable a la Misa Solemne de la tarde. ¿Falta de motivación? ¿Puede más el signo laicista de los tiempos que el signo de la fe? ¿Todo aquello ya no vale? Habría que reflexionar.
            2.013: Asistencia discreta a la Santa Misa en la ermita; este año hizo menos calor; este año hubo menos calor que el anterior, y que al anterior, y que el anterior, etc. Ya ustedes entienden el juego de palabras. Los educadores “junior” atendieron –como desde ya hace más de un decenio- el mini tenderete con la intendencia. No creo que con las ganancias puedan pagar ni media beca para el campamento: así de exigua fue la venta de “bocatas” y bebidas. Es cierta la incomodidad que supone el no poderse sentar con una mínima comodidad: las sillas fueron sustituidas por bancos que no se pueden sacar al exterior; es cierto que a las nueve de la mañana ya aprieta el calor; y es cierto… que estamos fríos. Muy fríos. Porque tampoco por la tarde, como ya he dicho, se pueden echar las campanas al vuelo al ver la asistencia a la Misa Solemne en la Colegiata…
            Pero San Felix seguirá en su altar, revestido con su roja dalmática y apoyado en el instrumento de su martirio. Y seguirá protegiéndonos a pesar de nosotros mismos, que tal vez nos entretendremos en otros legítimos menesteres antes que recordar el significado de aquella rueda de molino.
            Y esto que ahora digo, se repetirá un poco más abajo: no asistimos ni los de casa. Se echan en falta presencias de significativa relevancia.
II
La Mare de Deu de la Sèu
            La víspera. Rosario solemne a la Virgen. Misterios gloriosos.
Hasta el presente, no me detuve en años anteriores a reseñar en este espacio una crónica al uso; pero 2013 resulta ser un año especial. Ya saben: Año Santo Jubilar. No entraré a comentar este extremo, aunque sea el que motiva la excepción a la regla. La decisión del Sr. Abad de bajar de su camarín la preciada imagen de Nuestra Señora, obra del genio de Mariano Benlliure (quien se pasó un pelín con el betún de Judea, no hay por qué negarlo, pero que nos esculpió una oba maestra) que vino a sustituir a la antigua escultura gótica destruida durante la Guerra del 36 por aquellos salvajes iconoclastas, hacía prever una reacción popular de simpatía y cariño hacia La Mare de Deu de la Seu, como en otras ocasiones fue más que patente. Así fue en el año de la Coronación (1.973) o al final de la Santa Misión en el Año Santo Mariano (1.988).Ciertamente que corren otros tiempos; ciertamente que para agasajar a la Virgen no es necesario escoger imagen; pero les digo la verdad: jamás esperé llevarme decepción tras decepción. Ya en el año 2.000, en aquel peregrinar de la imagen titular parroquia por parroquia, salvo el primer día en su tránsito hasta la de San Pedro y en su visita al Cementerio, el verdadero fervor popular, qué quieren que les diga…, fue más bien escaso y la asistencia poco menos que testimonial. Y la apatía que se viene observando desde hace algunos años –a mi modo de ver- volvió a ser protagonista. ¿Estuvieron ustedes en el Rosario el día 4? Pues a pesar del incentivo de ver de cerca la guapísima imagen morena de la Virgen, la asistencia de fieles no fue mayor que en años anteriores. Había sitio de sobra, siendo así que no hace tantos años tenías que andar listo para poderte sentar aunque fuera en los escalones del altar de Jesús Nazareno. En cuanto a la imagen de la Mare de Deu, no se distinguía bien a pesar de estar encendidas todas las lámparas del altar mayor. Según me indica nuestro vice-presidente, Antonio Verdeguer, del grupo de Alets de la Virgen, se hicieron algunas pruebas sin el resultado apetecible, por lo que hubo de desistirse del empeño.
Se cantaron los misterios gloriosos por el Coro Parroquial. Y, al finalizar, después de la Salve Regina, se interpretaron dos estrofas de los Gozos de la Virgen. Es de agradecer que se recuperen, aunque quizá merecerían de mayor asesoramiento musical en éste como en los demás aspectos atinentes a la intervención coral en las solemnidades. No puedo cantar dos versos seguidos del himno a la Virgen, tal es el nudo que se forma en mi garganta y me emociona aun más escuchar y cantar las estrofas. Desde hace algún tiempo se le encomienda el canto del solo a una buena soprano, que lo es del Còr Polifònic; y aun no pudiéndole hacer demasiados reproches, está clarísimo que su música fue escrita para la voz de un tenor, y se nota la diferencia. De otra parte, no sé por qué se nos tiene que privar de oir la segunda estrofa. Pero, en fin…, lo dejaremos ahí.
A pesar de las circunstancias especiales concurrentes, nada nuevo de qué alegrarnos. Rebus sic estantibus. Las cosas siguen como estaban... pero en declive.
La Fiesta. En la madrugada del día 5 de Agosto, a las seis de la mañana, se oía el antiquísimo tòc del retorn desde el campanario de la Seo. Digo que se oía porque yo viví cerca de la Colegiata durante mi infancia y buena parte de mi juventud y, con el balcón abierto, se tenía el gozo de escuchar el constante rumor del agua de la fuente gótica y el toque de las campanas, ya fueran las de Santa Clara, ya fueran las de la iglesia colegial. Supongo que esa tradición habrá quedado reseñada en los anales de nuestras costumbres, pero ya hace muchos años que a esa temprana hora permanecen silentes aquellas campanas que llamaban a los hijos ausentes de esta Xàtiva histórica, augusta, bella, rica, pero no por eso, en ocasiones, menos extraña.
La Misa. No hablo de la Eucaristía de las ocho de la mañana conocida como  “de las camareras”, siempre muy concurrida. Hablo de la Misa Solemne. Como en el Rosario, más de lo mismo. Poco interés. Asistencia a lo sumo discreta para una tan gran ocasión. Incluso ausencias perceptibles para quienes desde bien jóvenes participamos en estos actos, desde los sacerdotes (a algunos se les echó de menos la víspera…) a las autoridades. De éstas, tan solo asistieron el señor alcalde con su esposa y los dos tenientes de alcalde. Y eso que era una ocasión muy especial...    
A pesar de la cercana presencia de La Moreneta, no hubo ninguna reacción afectiva destacable. Cierto que el altar lucía un magnífico arreglo floral, lo que está muy bien; pero, sin duda, la Virgen agradece más otro tipo de flores.
La procesión. Bastante puntualidad. Asistencia de fieles: más o menos, la acostumbrada. El vendedor de cirios no hizo su Agosto; ya nos molesta hasta llevar una vela encendida en la mano y, así, pocos fuimos portando candelas. Pocas niñas con el vestido de su Primera Comunión. Ni un solo niño. Una buena representación de las comisiones falleras con los tradicionales atuendos valencianos. Las Señoras Camareras “no activas” y los “alets” precedieron la santa imagen; y la Junta, con teja y mantilla, presidiendo, además de la junta de alets, clero y autoridades, éstas precedidas de “la cobla”. Acompañaba la banda de la Sociedad Musical La Nova. Al parecer, los turnos de portadores se cubrieron sin problema, pero no hubo bofetadas por conseguir el ticket. Del orden y de la organización prefiero no hablar.
A la salida de la imagen, esta vez por la puerta principal del templo para iniciar el recorrido de cara al sol poniente (es el protocolo), tímidos aplausos de la escasa gente que allí había. ¿Qué fue de aquel esperado “fervorín”? El amigo Ricardo Ortega, cámara en ristre, se dirigió a mí y, con su vehemencia congénita, mostraba su decepción ante la actitud de la gente: ni un canto, ni un aplauso, ni vítores ni aquella desbordante alegría del año 88. Esa fue, también para mí, una de tantas decepciones. Después, por las calles, durante el trecho entre la Colegiata y la Pl. del Españoleto, gente, sí, pero no más que otras veces. A partir de ahí, algunas casas abiertas –como se acostumbra-, algunas colgaduras –pocas- y expectación sin mayor relevancia, hasta llegar a la plaza de San Jaime, primero, y a la de la Bassa, después, donde se concentraba, si quieren ustedes, el mayor número de espectadores. Allí estaban, cerca del antiguo lavadero, las monjitas del Asilo, alegres sus rostros, viendo la procesión. Calle de San Francisco: gente en algún balcón y contamos como seis o siete personas sentadas a la puerta de las casas. Mayor número de curiosos (perdonen por llamarles así) en la Plaza de San Francisco; pero –otra decepción- ni un alma en la calle de Moncada; salvo un par de familias asomadas al balcón, ni siquiera estuvieron presentes las madres dominicas. Ni una sola casa abierta al paso de la Virgen. Y una anécdota: La procesión discurría lentísima, pero cuando la imagen estaba a la altura de San Francisco comenzó una ligera llovizna; cuatro gotas fueron suficientes para que los portadores apretaran el paso, aligerando la llegada a Santa Clara. Puertas abiertas; gente dentro como se acostumbra; pero ni una representación de la comunidad franciscana… Otra decepción. (Vale: donde he venido diciendo “decepción”, ustedes pónganle el calificativo que mejor les cuadre). Salida de la imagen, recomposición del cortejo y cesación de la llovizna. Siguieron la lentitud y los "cortes" cada dos por tres. Por la Plaza de la Trinidad y la calle del Ángel se discurrió con escasa expectación: un par de casas abiertas, como ocurrió también al pasar por la calle de San Pedro  (excepcionalmente, al estar en obras la calle del Pintor Rusiñol o “del Barranc”). Las monjitas del convento de la Consolación se vieron, así, privadas de la cercanía de la imagen de la Mare de Deu. Plazas de Alejandro VI y Benlloch: la misma tónica, como al final de la calle de San Pedro, ya anochecido. Y a partir de la Plaza de San Pedro, seguimos en diminuendo, tanto en cuanto a acompañantes (incluso solo quedó hasta el final una sola niña “de comunión”) como en cuanto a expectantes. Llegada a la Plaza de la Seo, tras el desvio por Mercat y Matilde Ridocci, con recibimiento de fuegos de artificio –prohibidos, por cierto, en esa plaza- y, quizá por precaución, apenas un alma en ese tramo de la entrada. No obstante ello, es cierto que La Sèu estaba llena y, ahora sí, la explosión de aplausos y vítores a la Señora fue notable. Quiero decir que se notó, no que fuera para nota.
Si solo un tercio de las personas que estaban en la Colegiata hubiera desfilado en la procesión, hubiera sido un exitazo. Pero, claro, es más cómodo esperar sentados. Ya sé que no es obligatorio participar en ese largo deambular por las calles y plazas de la vuelta general; pero, de verdad, ¡cómo somos! Llámenme criticón, pero son tantas las cosas que no me cuadran…
            Día 6. “El Besamano”. El colofón de la fiesta grande, a iniciativa del Sr. Abad, propició que un buen número de fieles pudiera acercarse hasta el pie del altar del crucero, donde se había colocado la imagen de Nuestra Señora. Esa imagen esbelta, de elegancia singular, guapa, con mirada de madre orgullosa de llevar en brazos a Jesús y de mostrarlo ante todos como la mayor obra de amor de nuestro buen padre Dios.        Serio su rostro, pero no adusto. Con sus preciosos labios cerrados, pero insinuando una sonrisa, esperaba nuestro beso de afecto y devoción. Y a fe que no faltaron, ahí sí, setabenses que acudieran a presentarle sus cuitas, sus problemas, a ofrecerle su corazón de hijos y a pedirle la salud, el trabajo, la cohesión en la familia…¡tantas cosas! Y, claro es, a posar un instante junto a la Madre y obtener un recuerdo gráfico. ¿Y por qué no el día anterior?
            Me dicen que durante el día, hasta la hora de la Misa vespertina, hubo un continuo flujo de gente. En la Eucaristía había en La Sèu mucha asistencia, casi llena estuvo la basílica; y, al finalizar, nuevamente se formó la fila de devotos. Yo me fui poco antes de las diez de la noche y todavía quedaban fieles esperando su turno. Buen trabajo de alets y camareras procurando el buen orden del acto.
          Sé que María, nuestra Madre, nos quiere y nos guarda y ruega por nosotros. Pero no sé si estará demasiado contenta con nuestras actitudes; no ya por estas circunstancias más o menos extrañas o inusuales, sino por el día a día. Como bien dijo el Sr. Abad en la Misa del día 6, no es lo propio que hagamos de la Mare de Deu “Reina por un día”. Lógicamente, no podemos entrar en el fuero interno de cada cual, pero lo acaecido debería hacernos reflexionar profundamente, comenzando –claro es- por los de casa, muchos de los cuales brillaron por su ausencia. Por ejemplo: cofradías... o representaciones parroquiales  ¿Dónde estaban? Y un largo etcétera.
            De la Novena, a la que he asistido la mayor parte de los días, me abstengo de comentarios.
            Como siempre, vuestro, MIGUEL MIRA  

             

diumenge, 23 de juny del 2013

I. LA ASAMBLEA.- II. LA SANTA CENA. SUS CINCUENTA AÑOS



I. LA ASAMBLEA

             El viernes, día 21 de Junio de 2.013, se celebró la Junta General de la Hermandad de Cofradías con carácter ordinario. Se aprobaron el acta de la reunión anterior, la memoria y las cuentas, todo ello por asentimiento porque nadie abrió la boca, si exceptuamos una corrección solicitada por la representación de la Cofradía de Nuestra Sra. de los Dolores y unas puntualizaciones pedidas por la Purísima Sangre. Si hemos de atenernos a la intervención del Presidente saliente como al contenido de la memoria de estos dos últimos ejercicios, deberíamos congratularnos del positivo balance de resultados, cuando en realidad no todo fueron luces; pero las sombras no se reconocieron. Faltó autocrítica y se echó de menos la intervención de los asistentes a ese mismo fin, porque en lo bueno y en lo malo todos tenemos alguna responsabilidad. Pero, por lo visto, por la Asamblea General hay que pasar de puntillas para no hacer ruido. ¿Qué nos pasa?
                  El único que se refirió a determinados problemas, muy llamativos por cierto, fue el Sr. Abad, cuyas palabras, como suele suceder casi siempre, es probable que caigan en saco roto. No quisiera contagiar pesimismo; y espero que con la toma de posesión del nuevo persidente de la Hermandad, D. Antonio Escudero, por la Cofradía del Santísimo Cristo de la Expiración "El Cachorro", se abra un paréntesis y el aire fresco nos despierte y nos conduzca a un camino de mayor colaboración, hermandad y sentido de la responsabilidad, ante un reto como es el perfeccionar las manifestaciones externas de nuestra fe, a base de profundizar en los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor y no quedarnos simplemente en su mera escenificación sin mayor ambición ni trascendencia.

II. UNA EFEMÉRIDES.



            Ayer, día 22 de Junio de 2.013, la Parroquia de los Santos Juanes estuvo de fiesta. Y la celebración fue múltiple.

            En primer lugar, la Hermandad de la Santa Cena, radicada en ese templo parroquial, conmemoraba el cincuentenario de la adquisición de su imagen titular y su reincorporación a la Hermandad de Cofradías; y la comunidad parroquial celebró el Día de la Parroquia, ante la proximidad de la festividad de uno de sus copatronos: San Juan Bautista.

      Y así se sucedieron los actos conmemorativos:

    A las siete y cuarto de la tarde, Eucaristía. El templo, a rebosar. Asistencia extraordinaria. Advertimos la presencia de personas poco o nada habituales en las misas de esta iglesia y constatamos la respuesta de algunas representaciones de cofradías de nuestra Semana Santa. Menos de las que debieran haber respondido a la invitación de la junta de la Hermandad de la Santa Cena. Estuvieron las presidencias de La Buena Muerte, de la Virgen de los Dolores, del Traslado del Cuerpo de Cristo y las de la Cofradía y Hermandad de Portadores de Jesús Nazareno. Este es uno de los motivos que provocan una sonrisa cuando se oye hablar de hermandad…

    El coro parroquial, como siempre, acompañó con sus cantos la Santa Misa, en la que también participaron las distintas cofradías que tienen sede en la parroquia y los distintos movimientos que atienden la actividad pastoral: Caritas, Manos Unidas, Juniors, Itinerario de Renovación… El Cura Párroco no cabía en sí de gozo y también como acostumbra, durante su homilía hizo participar a los más pequeños, cuya espontaneidad movió a la sonrisa y captó la atención de los concurrentes.

   Leyó la acción de gracias el señor presidente de la asociación oferente, quien tuvo emotivas palabras, pronunciadas en un tono sincero y orante, que emocionó a muchos.

   Terminada la Eucaristía, se dispuso en el presbiterio la ubicación de sillas y atriles para el concierto extraordinario, que debía ofrecerse a continuación. Aprovechando la celebración del fin de curso de la Primitiva Setabense y su convenio con el Ayuntamiento, pudo ofrecerse este acto en honor a la efemérides que se conmemoraba. Miembros de la Hermandad de la Santa Cena repartieron a los presentes un folleto espléndidamente editado, con un resumen de la historia y avatares del templo donde nos encontrábamos, del que son autores el arquitecto y el arquitecto técnico –D. José Emilio Llacer y D. Pere Pau Catena- que proyectaron y dirigieron las obras de restauración del edificio, excelentemente documentados. A las nueve de la noche, tomaron sus asientos los músicos de la Jove Orquestra de la Música Vella de Xàtiva, que fue presentada por el Rvdo. D. Raúl Jiménez. Tras los aplausos, bajo la batuta del director del conjunto instrumental, D. José Martínez Colomina, se interpretó el Aria en Re, de J. S. Bach, buena introducción para preparar a los oyentes a escuchar unas obras nunca antes oídas en nuestra ciudad: Magníficat y Gloria, ambas del joven músico D. Javier Tortosa, tenor en el Coro de la Generalitat y director del Cor Calixtí de Canals. Este coro y nuestro Cor Polifònic Ciutat de Xàtiva, unidos para la ocasión (aunque no es la primera vez que colaboran (recordemos las Siete Trompetas del Apocalipsis de gratísima recordación) nos brindaron un excelente concierto, certeramente acompañados por la orquesta. Si he de ser sincero y partiendo de la base de que no soy músico ni otra cosa que un aficionado recalcitrante, el Magníficat me pareció una excelente composición, pero me dio la impresión de que el autor había puesto más empeño en la técnica que en la estética, aunque no estuvo exento de ella. Me gustó más el Gloria, quizás por su espectacularidad. Impecable la actuación de la solista (que lo es del Còr Polifònic) Cristina Martínez y rotundo el aplauso del enfervorizado público que llenaba el templo convertido en ocasional auditorio, hasta haber muchas personas de pie. Pero, no obstante haber gozado plenamente con estas obras, para mí, el clímax del concierto estuvo en el bis. No pudo el maestro elegir pieza más adecuada: el Ave Verum, de Mozart. No sé cómo no me salieron moratones en las manos por la fuerza de mi aplauso; y ¡mira que lo he oído veces!

    Enhorabuena a la parroquia y a la asociación convocante, de verdad. ¡Enhorabuena! Que cumpláis muchos más años en el empeño de que nuestras tradiciones semanasanteras permanezcan vivas y el culto eucarístico que representa vuestra imagen sea fundamento de vuestros actos, en bien de la Parroquia y de nuestra ciudad.

    El final de la fiesta tuvo lugar en el patio de la iglesia. Cena popular con tikets módicos. Numerosa asistencia. Muy numerosa. Ambiente cordial y participativo. Actuaciones de los juniors y del coro parroquial rubricaron la velada, en la que –lógicamente- no faltó la rifa para recaudar fondos. Puede el Señor Cura y, claro es, todos los feligreses, estar contentos por la respuesta. Si yo fuera jurado, mi nota sería SOBRESALIENTE.

    Con mi más cordial saludo, MIGUEL MIRA

           

           

dilluns, 3 de juny del 2013

CORPUS CHRISTI



I
A guisa de introducción.
Sabido es que es esta una fiesta que tiene sus orígenes nada más y nada menos que allá por la Edad Media, Siglo XIII, con celebraciones puntuales a iniciativa de la religiosa Juliana de Cornilloni (Lieja). Oficialmente, fue instituida por el Papa Urbano VI, aunque su celebración se ceñía al interior del templo. Fue el pontífice Nicolás V quien por primera vez  (1.447) sacó en procesión la Sagrada Forma por las calles de la Ciudad Eterna, ejemplo que dio lugar a la expansión por el orbe católico de esta celebración, que arraigó de tal modo en España como lo demuestra el dicho popular: ''Tres jueves hay en el año que relucen más que el sol: Jueves Santo, Corpus Christi y el día de la Ascensión''. Salvo el Jueves Santo, con la alternancia desde hace algunos años entre laboralmente festivo o no festivo, que se mantiene en el calendario, conveniencias sobrevenidas (1.989) provocaron el cambio a domingo tanto del Corpus como de la Ascensión, aunque las celebraciones litúrgicas continúen calendándose para en sus días tradicionales. En España, no obstante, algunas poblaciones mantienen la festividad con toda solemnidad, como son Toledo o Granada, por ejemplo, y otras muchas, incluso con declaración de interés turístico.
II
Xàtiva y la Eucaristía
Para un católico la Eucaristía es una verdad esencial en su vida de fe. Sin embargo, hay momentos en que, al menos en apariencia, da la impresión de que somos un tanto indiferentes ante la llamada a participar en un acto de adoración a esa presencia de Jesús en el Sacramento.
Hablando a nivel local, vemos cómo desde la época dorada en que la organización seglar de la Adoración Nocturna sobresalía por el gran número de adoradores y la Acción Católica era un hervidero de jóvenes de ambos sexos; desde que hubo lugar a manifestaciones como el Congreso Eucarístico del año 48 del siglo pasado; desde que aquel fervorín fue decayendo, más bien parece que a los católicos setabenses nos hayan dejado en stand by, en lo atinente a la relevancia de mostrar erga omnes (ante todos) que estamos ahí; que no somos indiferentes; que Cristo nos importa. Y, desde este blog, puede parecer contradictorio que quien escribe pueda decir esto; ya que si volvemos atrás un par de hojas del almanaque, recordaremos cómo cientos de personas salieron a la calle acompañando a ese Cristo, primero agasajado con palmas y olivos y después escupido, ultrajado y torturado hasta la muerte. A ese Cristo representado en tan bellas imágenes como las de nuestra Semana Santa. Y sí, la contradicción existe, porque el Cristo que pasa por nuestras calles el día del Corpus Christi es el Cristo del Jueves Santo; es el Cristo del Domingo de Pascua; es el Cristo que se nos ha dado en su carne y en su sangre, quedándose entre nosotros para siempre.
Si esa es nuestra fe, ¿Por qué damos preferencia a aquellas tallas, por hermosas, sugerentes y tradicionales que ellas sean, frente al mismo Dios que se expone a nuestra adoración en la Sagrada Hostia?
Desde ya hace años, demasiados, la procesión del Corpus Christi, en Xàtiva, despierta muy poco interés en quienes pienso que no deberían quedarse en casa o convertirse en meros espectadores. Y me refiero a fieles católicos en general, como en particular me estoy acordando de aquellos penitentes de sobrias vestas o de capas relucientes, que no fallan a la cita anual con su personal devoción por uno u otro paso… y que no nos acordamos de Jesús vivo y verdadero el día dedicado a su especialísima recordación.
III. Los complementos.
De pequeño (y ya tengo setenta y cuatro tacos) oía contar a mi abuelo cómo era el Corpus en otro tiempo. Y a mí y a mis hermanos nos hablaba de aquella “degolla” de la víspera del Corpus, de aquellos tradicionales actos previos a la festividad del Jueves del Cuerpo del Señor. Se nos ha referido cómo tanto esa víspera como el propio día de la fiesta había sido tan espléndida como lo era y es en Valencia. En un momento dado, se fundó en nuestra ciudad la asociación de “Amics del Corpus” con el fin de recobrar aquellas costumbres que preparaban esta solemnidad con representaciones de escenas bíblicas y bailes populares: desde la magrana i els cavallets hasta la lucha entre la virtud y el pecado: “la moma”. Y con más o menos éxito se retomó lo que ha venido en llamarse la processó cívica. Desde un principio, a mí, personalmente, me dice bien poco esta processó. Salvo en muy pocos ejemplos, más que poco, no me dice absolutamente nada, qué quieren que les diga. Pero puestos a aceptar las cosas como vienen, si nos fijamos en el aspecto organizativo, hay veces que nos pasamos y, en otras, no llegamos. Por ejemplo: este año se ha suprimido como tal la Cavalcada del Convit, y se vino a representar en la Pl. de la Seu el Misteri d’Abraham. Ciertamente este texto no es para ser representado plaza por plaza; mejor sobre un escenario, que permitió que lo presenciara mayor número de gente que la que solía acudir a la puerta del Ayuntamiento y después a curiosear durante el recorrido. Pero, francamente, no fue la mejor actuación del prestigioso grupo escénico "Teatre de la Lluna". El control de la megafonía, pésimo. Al Cor Polifònic apenas se le oyó… En cuanto al Pregó, me pareció inapropiado el modo y el lugar: pudo perfectamente haberse desarrollado siguiendo un recorrido como de costumbre, aunque se hubiera acortado, hasta llegar la colla de chirimiters, la cobla, el pregoner i els coheters a la Plaza y dar comienzo la representación teatral. Supongo que el recorte sería cuestión de dineros; de los que no hay, claro.
Y ya en la procesión eucarística, sigo sin explicarme por qué no la organiza nadie. Digo nadie. Y prefiero no extenderme, porque me temo que no es éste el espacio idóneo para mi desahogo.
Por supuesto, sé que nadie tiene que coincidir necesariamente con estas reflexiones. Estaría bien que quienes las lean introduzcan algún comentario  motivador para que la gente se anime a participar en la más importante procesión que se celebra por la Iglesia Católica. Lo que me da pesadumbre es decir esto: ¿Es necesario motivar a un católico para dedicar un pequeño sacrificio en honor a Jesús Sacramentado?
Pues bien. Ya me he extendido demasiado. Vaya mi más cordial saludo. Como siempre, vuestro, Miguel Mira.

dissabte, 25 de maig del 2013

30 de Mayo y 21 de Junio, dos fechasde interés...

   En efecto, y lo son por cuanto la Rectora de la Hermandad de Cofradías, convocada por su presidente para el día 30 de Mayo en curso, debe presentar la propuesta de dación de cuentas del ejercicio y preparar el orden del día de la Asamblea General, que se prevé para el día 21 de Junio próximo, entre otras cosas.
   En realidad, los estatutos de la Hermandad establecen que la Junta General debe reunirse durante el mes de Mayo; pero desde ya hace años que se viene relajando la aplicación de este precepto, por cuanto se dice que la proximidad de la reciente Semana Santa impide de alguna manera tener a punto la memoria y el balance. Incluso en alguna ocasión, sin explicación alguna, se ha dejado de convocar la Asamblea General, sin otro motivo -al parecer- que hacerla coincidir con el final de la presidencia de turno y, así, resumir dos años en uno. Es esta una cuestión que puede parecerle a alguien un formalismo eludible; pero entiendo que deberíamos ser más respetuosos con nuestra propia norma. Mis mayores decían que una regla manté un convent; y es cierto: no son de recibo ni la libre interpretación ni el olvido de esa norma. Deberíamos cuidar mejor no solo de las formas, que también, sino de los preceptos que nos rijen y que nos dimos, de común acuerdo, por unanimidad, todas las asociaciones que formamos la Hermandad de Cofradías allá por el año 2000 al redactar la reforma de los estatutos originarios del año cincuenta del siglo anterior.
      En la próxima reunión de la Asamblea corresponde efectuar el cambio de presidencia, a la que accederá la Cofradía del Cristo de la Expiración "El Cachorro", que esperamos asuma con ilusión y ganas de mejorar en lo posible el quehacer de la Hermandad, siendo realista y abierta a la colaboración; marcando objetivos, dirigiendo las tareas de las comisiones y evitando improvisaciones;  en fin, acreditando buen hacer y ejemplaridad en todos los órdenes.
    La asunción de la presidencia por "El Cachorro" para los dos próximos ejercicios también es consecuencia de un error (es mi opinión) en la interpretación del artículo 23 de los estatutos, al correrse el turno ante la renuncia de la Hermandad de la Santa Cena a la secretaría, sin tener en cuenta estrictamente lo dispuesto en dicho precepto. Y ello ha merecido ser discutido en Comisión que, finalmente, convalidó el acuerdo que establecía ese turno, dando cuenta a la Junta Rectora. Y ésta habrá de proponer el nombramiento del presidente de la Cofradía del Santísimo Cristo de la Expiración como presidente de la Hermandad de Cofradías para que tome posesión el próximo día 21 de Junio. Me consta el interés del Sr. Escudero y de sus compañeros de junta por hacerse cargo de esta encomienda. Así pues, adelante y sea para bien.
     Por cierto, la Hermandad de la Santa Cena celebrará dentro de unos meses la llegada a Xàtiva de su imagen hace cincuenta años; y en 2.014, las bodas de oro de su reintegración en la Hermandad de Cofradías y las primeras procesiones de Semana Santa en las que participó. Por este motivo, ha cursado invitación a la Hermandad de Cofradías para que el próximo 22 de Junio asistan sus miembros, si así lo desean, a un concierto extraordinario que tendrá lugar en la Iglesia de los Santos Juanes, sede de dicha asociación, en el que actuará la Jove Orquestra de la Primitiva Setabense y el Còr Calixtí, de Canals, con la colaboración del Còr Polifònic Ciutat de Xàtiva, estrenando dos obras del prestigioso director del primero de los coros citados: Gloria y Magnificat. Sin duda, será un éxito. Así lo espero.
      Pues nada más por hoy. Como siempre, suyo Miguel Mira
        

diumenge, 28 d’abril del 2013

MANOS UNIDAS

LA CENA

El pasado viernes, 26 de Abril de 2.013, la ONG católica "Manos Unidas" celebró en Xàtiva su cena anual, como uno de los medios para obtener recursos con los que financiar el proyecto que asume cada año. En el presente, la construcción de una escuela para sordomudos en la India. No escuché claramente el nombre de la población donde habrá de radicar; pero lo que importaba saber no era otra cosa que esa iniciativa tiene como fin último conseguir la formación para esas personas que sufren una tremenda marginación en la sociedad en la que malviven. Suele ser exitosa la recaudación, y ello es gracias a un buen número de voluntarios, hombres y mujeres (más mujeres que hombres), que vienen demostrando su entrega, su interés, su ilusión y sus ganas de aportar horas, esfuerzo, gestión y testimonio. Prueba de ello es no sólo la cantidad recaudada, sino las aportaciones que se consiguen de distintas empresas de la ciudad, ya sea para ofrecer sobre la mesa a los asistentes, ya sea en forma de regalos para sortear al final de la cena. Este año fueron cuarenta y cinco los obsequios repartidos: desde cuadros hasta lencería, desde relojes a macetas con plantas, etcétera. El acto tuvo lugar en la Sala de banquetes Reina, cedida desinteresadamente por la empresa. Los comensales dispusieron de una frugal cena -que bendijo el Sr. Abad- en la que el plato principal era un mini bocadillo de longaniza y salsa de tomate y, el complemento, una ración de tortilla de patatas, la "coca" de pimiento y tomate, unos trocitos que queso manchego, "l'asguellaeta d'abaejo", aceitunas y variantes, cacahuetes y altramuces. De postre, fruta: manzanas, naranjas y peras. Tampoco faltó el dulce: tortas de distinta hechura, caseras, por supuesto, aportadas por distintas familias, como las tortillas. Agua, cerveza, vino y zumo de piña. Termos con café, leche e infusiones. Y las señoras de la organización, siempre atentas a que a nadie le faltara nada, comenzaron por la mañana con el arreglo de las mesas, siguieron dedicadas al servicio de los asistentes y acabaron recogiendo hasta dejar limpia la sala. Además, vendieron números para la rifa de los citados regalos, que fueron entregados a sus agraciados por las Falleras Mayores de Xàtiva y su Corte de Honor. También se entregaron los premios concedidos a los ganadores de los concursos para escolares de redaccón y dibujo, muy aplaudidos por cierto. Es más, si el autor de la redacción leyó su trabajo, el ganador por su dibujo lo explicó a los asistentes. Ambos merecieron la ovación. Algunos mayores quisiéramos ser tan expresivos y sinceros. La participación fue numerosa. Gente de las distintas parroquias de la ciudad con sus párrocos, algunos concejales, otras personas a título personal y colectivos como las Amas de Casa, la Junta Local Fallera..., en fin un heterogéneo grupo con el ánimo dispuesto a colaborar en esta caritativa actividad. Es más: nos consta que las aportaciones de alimentos básicos para la cena fue extraordinaria y se dispuso la entrega de cuanto no se utilizó al convento de Consolación para el reparto cotidiano de alimentos a los necesitados, cada día en aumento, desgraciadamente.
Personalmente, preferiría que la actividad caritativa y social hubiera de ser destinada a la gente necesitada de otros paises y en menor medida, cero si pudiera ser, a los próximos, inmigrantes y paisanos. Pero, hoy por hoy, está claro que los brazos de nuestra generosidad han de extenderse sin medida para alcanzar todos los objetivos. Y no podemos renunciar a ninguno de ellos.
Sinceramente, desde aquí, vaya nuestra enhorabuena al colectivo de Manos Unidas, con Amparo Arnero, su responsable en Xàtiva, a la cabeza. Repito: ¡Enhorabuena!
M. Mira

divendres, 12 d’abril del 2013

Y DESPUÉS...

TIEMPO DE PASCUA

Alguien me ha llamado la atención porque desde la Fiesta de la Resurrección este "blog" ha permanecido en silecio. A mí, personalmente, me agradaría que -como han hecho recientemente el Sr. Perales o la Sra. Ramón- enviaran ustedes alguna nota, comentario o reflexión y que no fuera quien esto escribe el quasi propietario de este espacio, lo que no es cierto. En fin, ya saben: si envian a nuestro correo nazarenoxativa@hotmail.com alguna colaboración relativa a la religiosidad popular o a la Semana Santa en concreto, será recibida con agrado.
Pues bien, estamos en tiempo de cumplimiento pascual y, en este caso, la tradición en nuestra tierra es la de celebrar el Comulgar de Impedidos, que en Xàtiva se organiza en la Parroquia de San Pedro y en la de Nuestra Señora de la Merced y Santa Tecla. Por cierto, este último será el próximo domingo, según invitación que muchos hemos recibido. Y lo comento porque he podido leer en el periódico Levante de hoy, 12 de Abril, que "la procesión recorrerá el itinerario de costumbre por la parte alta del barrio setabense, (no se pierdan esto que sigue:) llevando la imagen del Santísimo a los enfermos..."
Conque la "imagen del Santísimo". ¡Por Dios! No sé si quien ha escrito esa gacetilla sabe lo que está diciendo; pero creo que sobran comentarios. Sin embargo, no acaba ahí la cosa. Si sigues leyendo, te encuentras con la siguiente afirmación: "Organizado por la Hermandad de Cofradías de Semana Santa"  ¿Cómo es eso? Ya sabemos que el presidente de la Cofradía de la Minerva, que es la responsable de la organización de este acto tradicional en la Parroquia de la Merced, es en la actualidad el mismo que hasta ahora ha venido ejerciendo la presidencia de la Hermandad de Cofradías..., pero de ahí a confundir churras con merinas... Suspenso cum laude a quien haya recogido la información o a quien la haya facilitado al periódico. Por insignificante que sea una noticia, al menos, debe ser enteramente veraz y quien la publica, al menos, debe ser riguroso ¿o no?
Cuando todavía estaba en servicio el antiguo Hospital, hoy Centro de Salud, en la Plaza de la Seo, en la Colegiata, Parroquia de Santa María, también se celebraba el Comulgar de Impedidos, con asistencia de la Corporación Municipal. La costumbre era llevar el Santísimo Sacramento a los enfermos que eran atendidos en dicho establecimiento, solemnemente, bajo palio, sobre enramada y con acompañamiento de banda de música. Pero solo se daba la vuelta a la plaza. Previamente, de buena mañana, los señores vicarios de la parroquia habían visitado los domicilios en que había algún enfermo o impedido y habían distribuido la comunión, según la costumbre: faroles, monaguillos y la campanilla anunciando la presencia del Santísimo. Hubo un tiempo, siendo Abad de la Colegiata D. Francisco Vicedo, de grata recordación, en que se intentó ampliar el recorrido "oficial" y, efectivamente, así se hizo un par de os ¿o fueron tres? pero la escasa asistencia de fieles aconsejó volver a la tradición, que se perdió por completo al desaparecer el servicio hospitalario. Ello no es óbice para que los sacerdotes de la Colegiata atiendan a los enfermos que lo hayan solicitado, particularmente, como hacen también las otras Parroquias.  
Bien, amigos. Mañana la Cofradía y la Hermandad de Portadores de Nuestro Padre Jesús Nazareno procederán a desmontar las andas procesionales y a colocar de nuevo en su camarín la imagen titular. Ya les contaremos si hubiera algo digno de mención.
Por lo demás, estamos en tiempos de autocrítica. Queremos mejorar. Y si ya ha habido algún "brote verde" durante este ejercicio, quisiéramos que en el próximo entrara en funcionamiento el "corrector de errores", por nuestro prestigio, por nuestro buen hacer y por la dignidad que merece nuestra Semana Santa.
Todavía en tiempo de Pascua, os saluda Miguel Mira.  

dilluns, 1 d’abril del 2013

¡¡RESUCITÓ!!

EL ENCUENTRO GLORIOSO

Domingo de Pascua 2013. A las diez de la mañana, salieron desde su sede las imágenes de la Inmaculada, ésta por la puerta Este de la iglesia de Nuestra Señora del Carmen, y de Cristo Resucitado, por la principal. La primera, como ya es costumbre, portada por señoras; por caballeros el Cristo. Representación de la Hermandad de Cofradías en los dos cortejos. Asistencia, regular. El día estuvio gris, pero al menos permitió celebrar este acto final de las manifestaciones externas de la Semana Santa Setabense y se borró así el recuerdo de aquel dos mil doce lluvioso y dasapacible. Se cubrieron los itinerarios previstos para conducirnos a un entrañable final, con las portadoras de la Madre Santísima propiciando un triple saludo a su Hijo Resucitado, al tiempo que las palomas sobrevolaron ambas imágenes, cubiertas por una simulada lluvia de pétalos, oyéndose con fuerza el cántico de los fieles: ¡Resucitó, Aleluya! Después, la banda de música siguió repitiendo las mismas notas de ese cántico hasta entrar en el templo. Los tambores que acompañaban la imagen de la Virgen, redoblaron con denuedo y las campanillas que llevábamos cada uno de los asistentes tintinaban incesantemente. Alegre clamor de los fieles, celebrando el hecho de mayor trascendencia de nuestra fe. ¡Cristo ha resucitado! ¡¡Aleluya!! Con esa convicción, seguiremos testimoniando nuestra condición de creyentes en la Pascua del Señor con denuedo, hoy y siempre.
Dios querrá que podamos seguir contándoles desde aquí nuestras cosas y que ustedes tengan la oportunidad de seguirnos, si así lo desean, y dejando sus comentarios, que agradeceremos.
Suyo, M. Mira