dimecres, 5 d’abril del 2023

Martes Santo 23

 

                 JESÚS DE LA BUENA MUERTE Y NUESTRA SEÑORA DE LA ESPERANZA

  


            Hasta hoy, Martes Santo, sigue imparable el calendario y cada cofradía sale a la calle, donde la gente, en mayor o menor medida, espera ver esas imágenes nuestras tan valiosas, tan expresivamente bellas y levantar los ojos dando gracias o pidiendo fervorosamente un favor. 

            Ayer Jesús de la Buena Muerte y Nuestras Señora de la Esperanza, tras esas maniobras perfectas de sus tronos, se incorporaron al esperado desfile de la entera normalidad.


   Me ha llamado la atención, salvo en dos ocasiones puntuales, la concurrencia extraordinaria de fieles en los acompañamientos. Ayer también fue más gente delante que detrás, incluidos los y las cofrades. Ya hace años que las personas de particular preceden la imagen de Jesús, esa hermosa composición del “Stabat mater” con la Virgen, Magdalena y San Juan al pie de la cruz, con un sobrio pero bello adorno floral.

            Me pareció que todo el acompañamiento de la cofradía era de mujeres, cada una con su vara. Aquí también, destacando su perfecto orden y separación entre ellas, me pareció algo corta la participación; pero siempre me reservo la salvedad de mi desconocimiento del censo.

            Ante mis dudas, he preguntado y se me ha informado de que acompañaba la presidencia una penitente con capa blanca y túnica verde, resultado ser persona invitada, que pertenece a la cofradías de Jesús en el Huerto, de Carcaixent.

            Nada que criticar en cuanto a la organización, incluida la presencia de la Hermandad de Cofradías u el acompañamiento imprescindible de la Música Vella.

            Me alegré, como siempre, de ver la salida de las imágenes y confirmar la gratitud por la conservación de ese tesoro de la Semana Santa de Xàtiva.


    Como siempre, gracias amigos. Miguel Mira


dimarts, 4 d’abril del 2023

Y COMENZÓ LA SEMANA SANTA

LUNES SANTO

 

                                                                    

                                                        La última cena. Vicente López

            Con media hora de retraso, salió la Procesión de Penitencia de  la Hermandad de la Santa Cena. Muchos años he acompañado esta venerada imagen como representante de mi cofradía en el grupo de la Hermandad de Cofradías que preside; pero este año, exento de ese cometido, pude ver con mejor perspectiva el desfile sin que nadie tapara mi visión, porque la verdad es que en la calle el público era escaso. Me extrañó que abriera paso la banda de tambores de La Dolorosa, y he preguntado el por qué. Resulta que por distintos problemas la banda de la propia hermandad está inactiva, aunque van a procurar recomponerla. Al menos, esa es la idea. Lo que me pareció un signo positivo fue la participación tanto de acompañantes con cirio como de cofrades. Ayer desfiló un buen número de ellos. El trono, como siempre, bien adornado y bien iluminado ya no fue conducido por nuestro querido amigo Vicente Victoria por su delicado estado de salud; pero lo llevan un  buen sustituto y un buen guía. Las presidencias de costumbre, con asistencia del párroco, y la banda de música de Rotglá Corberá. Aunque el itinerario parecía largo, me dicen que la procesión acabó en su sede antes de las doce.

            Con afecto, Miguel Mira

 

dilluns, 3 d’abril del 2023

NOCHE DEL SÁBADO DE PASIÓN Y DOMINGO DE RAMOS

 

1.- SÁBADO NOCHE.

     

            El presidente de la Cofradía de La Columna no me engañó. Protestaba yo el viernes cuando, al pasar por delante de nosotros, expectantes el viernes, la banda de tambores de La Dolorosa, por lo que me parece una exageración el toque inmisericorde a romper –es su estilo habitual- que resulta atronador. Algo dije ya en la crónica de ayer. Sonriendo, el bueno de Juan Carlos me preguntó: ¿qué no te gusta? Dije que no y me replicó: Pues entonces veremos lo que te parece la banda que llevaremos nosotros mañana… Así que cuando me acerqué a la Plaza de San Francisco a ver la procesión y rezarle un “Dios mío, apresúrate a socorrerme…” al Señor de la Columna, me percaté ciertamente de c

cómo se cumplía el pronóstico: allí estaba abriendo el desfile procesional una nutrida y disciplinada banda de bombos y más bombos. No sé si ustedes comparten mi opinión. No es necesario tanto ruido. Pero, claro está, para gustos, colores. Por lo demás, el traslado de la imagen de clavario del Santísimo Cristo de la Flagelación se desarrolló en su línea tradicional de rigor penitencial en su sección de penitentes con cruces y cadenas, su toque de campana y  su turiferario, así como el resto de cofrades, la verdad, no demasiados. Primó en la uniformidad el verduguillo. Todo en su normalidad. La presidencia de costumbre y acompañó la Música Nova.

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      2.- EL ESPLENDOR DE LA ENTRADA DE JESÚS EN JERUSALÉN

 

      Domingo de Ramos. Espléndido el día; extraordinaria la participación de niños y adultos. Casi media hora estuvo pasando gente con palmas y ramos de olivo, previamente bendecidos a la puerta de la Colegiata. Abría la marcha la banda de la Academia Rytmus, ésta sí, sin estridencias; cada cual tiene su estilo. Delante de los cofrades la mini-banda de tambores de la propia asociación tan atractiva para la gente menuda, este año superándose a sí misma  esta entrañable cofradía en asistencia. Uno le tiene mucho afecto, contando con que estuvo entre los primeros portadores de La Burreta en sus tiempo de bachiller. La presidencia religiosa iba formada por el cabildo colegial y el Sr. Abad con mitra. Hermandad de Cofradías exenta del luto de los traslados de estas noches pasadas, cerrando el desfile, con bandera, La Nova, también pletórica. Gente en las calles, como nunca. Tal vez, si hay que denunciar un “pero”, sería el corte que se formó a partir del ingreso en la Corretgería, rompiendo la proximidad entre la numerosa participación de particular y la cofradía, que entró más de veinte minutos después de aquellos. Como de costumbre, la plaza de la Seo fue un clamor al paso de la imagen de la Entrada de Jesús en Jerusalén. Enhorabuena.

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      3.- LA TARDE

 

      Con cierto retraso, se inició la procesión de penitencia de la cofradía decana con esa antiquísima y venerada imagen del Santísimo Cristo de la Palma. Pude verla desde un lugar insospechado: la Plaza de Santa Ana, podríamos decir que “en palco”. Ni un reproche a la organización. Rytmus actuó con sobriedad. El clásico motete, nutrido como viene siendo habitual, recordándonos aquellos pasajes de la pasión, como el “latro de cruce, clamabat…” o el “velum templi scisum est”…Buen acompañamiento  y muy buena participación de cofrades y camareras de la Virgen de la Soledad. La sección de antorchas, completa y todos con su flor en  la mano, roja como el ramo que corona la cruz y sostiene la palma. Enhorabuena.

Me alegró ver a D. Joaquín Núñez, el Prior de la Cofradía, acompañando sobre ruedas a los portadores.

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      4.-EL NAZARENO

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      Nos correspondía trasladar nuestra imagen de clavario al domicilio de la clavariesa entrante como cada Domingo de Ramos. Y, con puntualidad británica, Gracia Rovira Granero nos entregó la imagen que estuvo bajo su custodia durante un año, para el ejercicio reglamentario de su entrega a Ana María Cañada Martí, clavariesa entrante. Esa talla en madera es del escultor Bayarri, es decir, del mismo artífice que confeccionó las admirables andas principales de Jesús Nazareno.

             


      Hacía algunos años (me he hecho mayor) que no acudía al montaje de las andas de traslado; pero ayer me acerqué a la casa de la familia Granero y fue una gozada poder echar una mano en un entorno cuasi familiar, amigable y tranquilo, y en una tarde primaveral y apacible, donde nuestra imagen quedó perfectamente preparada.

      El comentario principal a la procesión podría resumirse en una palabra normalidad. Si se quiere, el itinerario podría tacharse de un tanto irregular. Es cierto que nos temíamos que resultara excesivamente largo; pero la verdad es que lo cubrimos en una hora y treinta y cinco minutos. A las doce menos veinte estábamos en el lugar de destino.

      Sí que  fue de notar que la participación de acompañantes era reducida, pero, si miramos nuestro censo de portadores, la asistencia fue aceptable. Hubo alguna ausencia justificada, pero si no podemos caer en el triunfalismo, no nos podemos quejar de desinterés. Somos los que somos y cumplimos. No hubo problema alguno en la organización y siendo todo, como es lógico, mejorable, no ha estado exenta de razón la seora presidenta cuando esta mañana nos ha dado las gracias en su sentido mensaje de WhatsApp y ha mostrado su satisfacción por el deber cumplido. No obstante, pienso que no podemos echar cohetes. La verdadera prueba de fuego la tenemos los próximos días Jueves y Viernes Santo. Seguro que Nuestro Padre Jesús Nazareno nos echará un cable, supuesto que Él  nunca falla. Y otra cosa: es cierto que cerramos un primer capítulo de nuestras tradiciones con buena nota. Pero nuestro Nazareno nos está recordando que cada uno de nosotros debemos caminar con nuestra propia Cruz en el día a día y esa no es una cuestión de oportunidad puntual en el calendario; es una cuestión de trescientas sesenta y cinco jornadas cada año. ¿O no?

                                                

En casa de la clavariesa      

    La Junta de la Cofradía hermana ha estrenado varas, obsequio de una familia nazarena. También éste es un símbolo de integración y reafirmación de una decisión inquebrantable al servicio de Jesús Nazareno. Esas varas simbolizan la antigua vinculación de la cofradía a la Orden de Predicadores y preconizan la sobriedad en el hacer y el fervor en la transmisión de nuestra fe.

                                                      


      La rúbrica final la puso la banda de música de La Primitiva Setabense, como el anuncio de nuestro paso por las calles lo signó Rytmus con un tempo adecuado y un sonido sin estridencias.    

            Cordialmente, os deseo lo mejor. Miguel Mira   

dissabte, 1 d’abril del 2023

VIERNES, 31

 
Viernes de Dolor
 XIII Estación.- El descendimiento. Jesús muerto en brazos de su madre. 
 "Señor, que los frutos de tu redención desciendan sobre mi alma”. 
 

                                                      

Cuando miro a la Virgen que llamamos Dolorosa de nuestra ciudad, siempre, invariablemente, recuerdo esta estación del vía crucis que rezaba con mis compañeros de Oviedo en el Acies Christi al que pertenecí. Y cuando veo esa pequeña y hermosa Piedad, llena de flores adornada primorosamente, me olvido por un momento de que la procesión que desfila por delante de mi casa va bien o mal arreglada, que tambores y bombos atruenan excesivamente la paz de esta noche de honda reflexión mariana, cuando ya la tiniebla se acalló y el de Arimatea dará sepultura al Señor para que puedan cumplirse todas las profecías… Puedo incluso pasar por alto esas rutinas que no se corrigen, esa cierta “informalidad” en el desfile, el perfecto desorden tradicional; y puedo camuflar mi envidia al ver pasar y pasar un significativo número de vestas, en largo cortejo de niños y adultos que acuden a acompañar a su bendita Madre. 
Quiero acabar con la oración que rezaba allá en Oviedo al contemplar la VI Estación del Vía Crucis: “Señor, que jamás se olvide tu imagen de m i alma”. Amigos, gracias por vuestra amable atención. Saludos, Miguel Mira