dissabte, 21 de desembre del 2013

NAVIDAD, TIEMPO DE AMOR, TIEMPO DE ALEGRÍA


La alegría del Evangelio llena el corazón y la vida entera de los que se encuentran con Jesús.Quienes se dejan salvar por Él son liberados del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Con Jesucristo siempre nace y renace la alegría...


Así comienza la Exhortación Apostólica "Evangelii Gaudium" del Papa Francisco. Y, a lo largo de ella, transmite ese gozo de la fe en Jesús, la energía y el convencimiento precisos para seguir sus pasos y para emprender la renovación de la Iglesia, continuar el camino de la nueva evangelización.

No trato de comentar un documento que se comenta por sí sólo y a cuya lectura no deberíamos renunciar. Os aseguro que vale la pena. Mi intención es dirigirme a cuantos leéis este blog y dejar aquí un pequeño testimonio de mi gratitud por abrir de vez en cuanto esta ventana; y es también mi deseo el hacer llegar a todos una cordial felicitación en estas Pascuas entrañables, en esta celebración, porque nace quien nos libra del pecado, de la tristeza, del vacío interior, del aislamiento. Porque "con Jesucristo siempre nace y renace la alegría..." 

¡FELIZ NAVIDAD!

Vuestro, Miguel Mira



dimecres, 4 de desembre del 2013

NUESTRA ASAMBLEA

El viernes, día 29 de Noviembre de 2.013, celebramos Junta General Ordinaria.
Nos reunimos a las ocho -y pico- de la tarde ¡ay la puntualidad! en un local cedido graciosamente al efecto por la Sociedad Musical La Nova. Asistió la Sra. Presidenta de la Cofradía hermana con una representación de su Junta Directiva. Se presentó la memoria del ejercicio, las cuentas y el presupuesto, siendo de destacar que para este nuevo ejercicio no se modifica la cuota y contaremos con la ayuda de la Cofradía para sufragar gastos como, por ejemplo, el de la póliza de seguro de responsabilidad civil. Al referir el movimiento de altas y bajas, se reseñó que en este momento el número de portadores/as es de ciento setenta, si bien es notable la cantidad de asociados menores de edad, con lo que ello significa a la hora de completar los turnos en las barras. Se comentó ampliamente el resultado de las insistentes recomendaciones sobre el rigor en el orden de los desfiles, sobre cuyos pasos habrá que volver, visto que se olvidan pronto, y se puso de manifiesto el agradecimiento a la Cofradía del Santo Sepulcro, cuya escuadra de sayones participó en nuestra procesión del pasado Jueves Santo.
Este es un breve resumen de los asuntos tratados en la Asamblea. Pero quien esto escribe no puede ocultar cierta preocupación -quizá la que siento cada año- por la escasa respuesta a la hora de participar en el órgano de gobierno por excelencia de la Hermandad, que es el lugar idoneo para emitir pareceres y críticas y aportar ideas que coadyuven a mejorar el desarrollo de nuestras actividades. Una asistencia de veintidos asociados de entre ciento setenta, no llega al trece por ciento. Cierto es que quien asiste se implica, participa e interpela; pero, aunque ya sé que éste es un mal general, esto no nos consuela. Tampoco debe ser excusa para que cunda el desánimo. Pero... la Hermandad somos todos y todos habríamos de estar a las duras y a las maduras ¿o no?
De otra parte, hemos de constatar el deseo de la Junta de que los asociados/as le hagan llegar observaciones y/o sugerencias para nuestro mejor gobierno. Por ello, desde aquí me atrevo a invitar a los portadores/as que leáis este blog a que nos enviéis por medio de nuestro correo sugerencias para su estudio, tanto relativas a aquello que no os parezca adecuado o penséis que es insuficiente y a aquello que entendáis que cabe mejorar o innovar dentro de nuestras particulares costumbres y tradiciones.
Al finalizar la Asamblea, se sentaron a la mesa para cenar veinte asistentes, que departieron amigablemente en un ambiente muy familiar.
Si les parece que he sido parco en la exposición, tal vez sea por aquello de que ex abundantia cordis os loquit; y este año parece que hacía frío... Menos mal que hubo chupito de mistela.
Saludos cordiales, Miguel Mira

divendres, 8 de novembre del 2013

NOTICIAS

1.- En la entrada que se publicó el pasado día 15 de Octubre, me referí a una entrevista con D. Carlos Osoro, Arzobispo de Valencia, quien -como allí decía- celebró la Eucaristía con motivo de las bodas de oro sacerdotales de mi amigo D. José Muñoz. Pues bien, aunque ya va siendo vox populi, el objeto de mi conversación con el Sr. Arzobispo era el de consultarle su disponibilidad si la Hermandad de Cofradías de nuestra Ciudad decidiera invitarle a pregonar la Semana Santa de 2.014. Siendo como fue su respuesta afirmativa, una vez hecha formalmente la propuesta a nuestro órgano rector, se aceptó por unanimidad asumir la invitación y remitir la correspondiente solicitud a Palacio. No se hizo esperar la respuesta de la Secretaría personal de D. Carlos aceptando ya de modo oficial aquella invitación y proponiendo como fecha para el pregón la del veintitrés de Marzo de 2.014 por la mañana. De este asunto tratará hoy la Junta Rectora de la Hermandad, conforme a la proposición que le eleva la Comisión de Pregón celebrada ayer. No debo anticipar detalles hasta en tanto sea dicha Junta la que decida lo pertinente. Les prometo que en breve les daré cuenta, en lo posible, de esos detalles. Lo que sí que les puedo anticipar y les anticipo es que el Pregón será el día que arriba se reseña, en la Colegiata.
2.- Si bien los hermanos/as portadores recibirán en su momento la correspondiente convocatoria, puedo anticiparles que la Junta Directiva de esta Hermandad de Portadores ha acordado citar para reunión ordinaria de la Asamblea General el próximo día 29 de Noviembre, viernes, por la tarde. Como en años anteriores, a la reunión le seguirá una cena de hermandad. Así que vayan haciéndose el ánimo de acudir cuantos más mejor. 
Como siempre, quedo a vuestra disposición. Miguel Mira.

dissabte, 26 d’octubre del 2013

A LA ENTRAÑABLE Y BUENA MARIA TERESA PÉREZ

   QUERIDA TERE: te has ido. Así, calladamente, casi de sorpresa. Sabíamos de tu enfermedad, pero también de la gran presencia de ánimo con que la asumiste. Pero el Señor, nuestro Pastor, ha querido llevarte hacia esas verdes praderas de que nos habla el Salmo 23, donde estarás en su presencia, porque así lo ha merecido tu vida y de ello no cabe duda. Lo has merecido como mujer dedicada a tu familia, primero. Como incansable colaboradora en nuestra Iglesia, después, y siempre demostrando ese amor tan cálido y esa constante entrega al servicio de Nuestra Señora, Madre de la Soledad y Madre de la Seo. 
   Te has ido, calladamente, casi por sopresa. Por nuestra parte, y me hago eco del sentir de los Hermanos/as Portadores de Jesús Nazareno, hemos recibido la noticia con profunda tristeza, porque has sido siempre una mujer buena; pero tristeza que no está reñida con el convencimiento absoluto de que estás ya gozando de la plenitud: Jesús lloró al conocer la muerte de su amigo Lázaro...  Agradecemos haber sido tus amigos. Y te pedimos que medies por nuestras debilidades ante el Padre. 
   Nosotros, que todavía caminamos por estas oscuras e inciertas cañadas, rogaremos por tí; pero tú, que ya habitas en la casa del Señor, no te olvides de nosotros.
   Por la Hermandad de Portadores, MIGUEL MIRA

dimarts, 15 d’octubre del 2013

MISCELANEA


   Valga por una vez dar desde el blog alguna noticia interesante, no vinculada necesariamente a la Semana Santa, aunque pueda haber algún aspecto afín. Hoy quisiera reseñar tres de ellas, y son:

I
   STAR.DESAMPARADOS

   El día 12 de Septiembre se estrenó, bajo el título del encabezamiento, en el Teatro Talía de Valencia, la obra escrita por María Albiñana Blanco, creada como ella mismo dice "por y para los enfermos mentales. Su historia y la del Padre Jofré están ligadas de forma intrínseca a esta idea...", pero "Star.Desamparados" no pretende contar punto por punto la historia del primer hospital para enfermos mentales y el origen de la imagen de la Virgen de los Desamparados, temas que, sin embargo, serán su hilo conductor. La autora, en clave de humor, nos presenta el ensayo general de un musical, que tiene por objeto llamar la atención sobre la situación de muchas personas transtornadas en su psique, que merecen mayor concienciación social y pública, mayor dedicación y cuidado. Al propio tiempo, se refiere muy someramente la historia real de la imagen de la Virgen.
   Y volvemos a las palabras de la propia autora: "Hoy verán un ensayo general loco, divertido, rockero y gamberro. No saben los adultos lo que se pierden cuando dejan de ser niños... ¿Les apetece jugar?"
    A  fe que  quienes  asistimos  a  la  representación pudimos gozar de un rato tremendamente alegre, jovial y, al propio tiempo, respetuoso con el tema de fondo. Mereció la pena. Y durante los cuatro días que estuvo en cartel el aforo quedó enteramente cubierto. No en vano el motivo era loable, puesto que la beneficiaria fue la Fundación Maides, cuyo fin es precisamente la atención a los enfermos mentales.
     ¡Ah! ¿Que por qué lo cuento? Pues porque uno de los actores destacados que actuó en la obra es miembro de esta Hermandad de Portadores de Jesús Nazareno.
    Si quieren, buscando por Google "Star.Desamparados", en  Youtube (¿Se escribe así?) la pueden ver integra. Pasarán un buen rato.

II
Una jornada de asueto

        El pasado día 21 de Septiembre nuestros amigos D. Luís Martí Cuerpo (no sale en la foto porque él fue quien la hizo), D. Siro Díez Cuquerella y quien esto escribe tuvimos el gozo de recibir y atender a quien fuera Pregonero de la Semana Santa en este ejercicio, D. Remigio Beneyto, acompañado por su distinguida esposa. También, hay que decirlo, se unió a nosotros D. Manuel Soler. Como se ve en la foto, estuvimos en el castillo y, después, nos sentamos a la mesa. Departimos tranquilamente hasta media tarde y pudimos compartir opiniones y comentar sobre lo divino y lo humano. Es notable cómo el carácter, afabilidad y, en fin, la llaneza y personalidad de alguien de la categoría de D. Remigio, conducen hacia una amistad sincera de la que, necesariamente, surge la reciprocidad.

III
Unas bodas de oro

    Fueron las de D. José Muñoz Mira, sacerdote que celebró hace cincuenta años su primera Misa en la Colegiata. Y quiso celebrarla solemnemente el día 22 de Septiembre en la propia iglesia. 
       Asistió el Señor Arzobispo, con quien concelebraron el propio protagonista, el Sr. Abad, D. Manuel Soler, D. Francisco Gil, D. Vicente Pons y hasta quince sacerdotes más. Quiso sumarse a esta celebración D. José Ortega, a pesar de que hubo de hacerlo en silla de ruedas, pero no faltó.
      Si lo relato es porque el reverendo salió hacia el Seminario desde el grupo de Jóvenes de Acción Catolica de la Seo, y en ese grupo estábamos tanto mi esposa como yo y otros muchos, de los cuales todavía pudimos participar activamente, gracias a Dios, un buen número. Cantó la Misa el Còr Polifònic Ciutat de Xàtiva, que estuvo como suele, rayando la perfección. La homilía del Señor Arzobispo, no tuvo desperdicio; y las palabras de acción de gracias de nuestro amigo Pepe Muñoz, muy sentidas y sinceras. En algún momento se nos nublaron los ojos.
       Después, fuimos invitados a un piscolabis en una céntrica cafetería, al aire libre, y allí acudió también D. Carlos Osoro. Me importa resaltar cómo en todo momento, tanto en la Colegiata como en la Alameda, atendió a todo quien quiso dirigirse a él. Uno de ellos fui yo; y en otro momento les diré por qué. Por ahora no puedo ni debo desvelarlo.

    Hasta pronto. Miguel Mira  
       

divendres, 16 d’agost del 2013

A TÍTULO PERSONAL, por MIGUEL MIRA MANZANARO



NUESTROS PATRONOS


I. Sant Feliu



  Como cada año, desde hace muchos, subí hasta la ermita de nuestro Patrón para oir Misa.
            Recuerdo que fue el Abad Don Juan Vayá, cuando todavía yo pertenecía a la juventud de Acción Católica, quien en una reunión en que –entre otros- estaba presente D. Rafael Soler (q.e.p.d.) lanzó la idea de promover la Cofradía “dels feliuets”, con tal de conseguir reorganizar la festividad de nuestro patrono, de tan escasa devoción en esta ciudad. La idea no cuajó tal cual, pero sí que se formó una junta, que presidió el propio Sr. Soler, desde la cual se reinició la celebración en la antigua Catedral Visigótica de la fiesta de St. Feliu con celebración de la Eucaristía y un popular desayuno a su terminación.
Desde la ermita de San José se pasaba hasta St. Feliu un pequeño armonio, que funcionaba mediante un fuelle que se accionaba con los pies, gracias a la maestría de la recordada Amparo Granero (q.e.p.d.). El templo se llenaba a rebosar; y el calor ambiente era como para ofrecerlo en sacrificio…
            También recuerdo que durante los primeros años de esa recuperación, se montaba un tenderete junto a la puerta de la casa anexa, donde podías encontrar desde bocadillos hasta limón o café granizados. El Sr. Soler, de su peculio particular, proveía de bocadillos a los residentes en el Asilo de las Hermanitas de los Ancianos Desamparados y allí subían a la celebración. La llamada se hacía desde el Bellveret mediante algunos cohetes y, desde la espadaña del templo, muda durante tantos años, mediante el toque de la campana. Luego se rifaba incluso una tarta. El almuerzo en los aledaños reunía a casi todos los asistentes a la Misa; se sacaban las sillas al exterior y el ambiente de cordialidad era envidiable.
La Banda de trompetas y tambores de la Cruz Roja realizaba un pasacalle por la ciudad de buena mañana al tiempo que sonaban los cohetes desde el Bellveret… También hubo que suprimirlo por falta de liquidez.
En aquel momento también nos atrevimos a sacar a San Félix en procesión. No recuerdo muy bien si aquella “aventura” duró tres o cuatro años. La verdad es que los portadores del anda no pasábamos de un turno y, lógicamente, éramos los mismos durante toda la vuelta general. Esta circunstancia y la escasa asistencia de fieles nos desanimaron; y, así, se nos ocurrió que podríamos celebrar esta procesión conjuntamente con la de la Virgen de la Seo. Pensamos que la mayor asistencia el día de la Patrona permitiría que se efectuaran relevos en las andas e intentaríamos consolidar la coparticipación. Al Sr. Abad, a la sazón D. Juan Vayá, no le pareció mal la idea y allá que nos lanzamos; pero la verdad es que nos sentimos y, en general, se nos trató, como un pegote postizo. Los portadores de la Virgen se relevaban como de costumbre e iban sobrados. “Els feliuets” anduvimos como con la cruz a cuestas, pegados a barra durante todo el recorrido. Dos años duró la intentona y el bueno de nuestro patrón volvió a su altar, donde permanece casi en el anonimato. Díganme: ¿Cuántos FELIX o FELIU conocen ustedes en Xàtiva? Los hay; pero podemos contarlos con los dedos de una mano. Así somos los setabenses. ¿De verdad somos así?
            Y pasaron los años; y, poco a poco, como tantas cosas en nuestra ciudad, aun manteniéndose la costumbre de celebrar la Misa mañanera, ha ido decayendo. Y, poco a poco, como caen en picado tantas cosas en nuestra ciudad, así también la celebración de nuestro patrono, fruto de  una apatía que, según algunos, es congénita y que yo me resisto a admitir, porque no entiendo que podamos pasar indiferentes ante aquello que es nuestro, tan nuestro como el patrón de Xàtiva. Indiferencia que es ampliable a la Misa Solemne de la tarde. ¿Falta de motivación? ¿Puede más el signo laicista de los tiempos que el signo de la fe? ¿Todo aquello ya no vale? Habría que reflexionar.
            2.013: Asistencia discreta a la Santa Misa en la ermita; este año hizo menos calor; este año hubo menos calor que el anterior, y que al anterior, y que el anterior, etc. Ya ustedes entienden el juego de palabras. Los educadores “junior” atendieron –como desde ya hace más de un decenio- el mini tenderete con la intendencia. No creo que con las ganancias puedan pagar ni media beca para el campamento: así de exigua fue la venta de “bocatas” y bebidas. Es cierta la incomodidad que supone el no poderse sentar con una mínima comodidad: las sillas fueron sustituidas por bancos que no se pueden sacar al exterior; es cierto que a las nueve de la mañana ya aprieta el calor; y es cierto… que estamos fríos. Muy fríos. Porque tampoco por la tarde, como ya he dicho, se pueden echar las campanas al vuelo al ver la asistencia a la Misa Solemne en la Colegiata…
            Pero San Felix seguirá en su altar, revestido con su roja dalmática y apoyado en el instrumento de su martirio. Y seguirá protegiéndonos a pesar de nosotros mismos, que tal vez nos entretendremos en otros legítimos menesteres antes que recordar el significado de aquella rueda de molino.
            Y esto que ahora digo, se repetirá un poco más abajo: no asistimos ni los de casa. Se echan en falta presencias de significativa relevancia.
II
La Mare de Deu de la Sèu
            La víspera. Rosario solemne a la Virgen. Misterios gloriosos.
Hasta el presente, no me detuve en años anteriores a reseñar en este espacio una crónica al uso; pero 2013 resulta ser un año especial. Ya saben: Año Santo Jubilar. No entraré a comentar este extremo, aunque sea el que motiva la excepción a la regla. La decisión del Sr. Abad de bajar de su camarín la preciada imagen de Nuestra Señora, obra del genio de Mariano Benlliure (quien se pasó un pelín con el betún de Judea, no hay por qué negarlo, pero que nos esculpió una oba maestra) que vino a sustituir a la antigua escultura gótica destruida durante la Guerra del 36 por aquellos salvajes iconoclastas, hacía prever una reacción popular de simpatía y cariño hacia La Mare de Deu de la Seu, como en otras ocasiones fue más que patente. Así fue en el año de la Coronación (1.973) o al final de la Santa Misión en el Año Santo Mariano (1.988).Ciertamente que corren otros tiempos; ciertamente que para agasajar a la Virgen no es necesario escoger imagen; pero les digo la verdad: jamás esperé llevarme decepción tras decepción. Ya en el año 2.000, en aquel peregrinar de la imagen titular parroquia por parroquia, salvo el primer día en su tránsito hasta la de San Pedro y en su visita al Cementerio, el verdadero fervor popular, qué quieren que les diga…, fue más bien escaso y la asistencia poco menos que testimonial. Y la apatía que se viene observando desde hace algunos años –a mi modo de ver- volvió a ser protagonista. ¿Estuvieron ustedes en el Rosario el día 4? Pues a pesar del incentivo de ver de cerca la guapísima imagen morena de la Virgen, la asistencia de fieles no fue mayor que en años anteriores. Había sitio de sobra, siendo así que no hace tantos años tenías que andar listo para poderte sentar aunque fuera en los escalones del altar de Jesús Nazareno. En cuanto a la imagen de la Mare de Deu, no se distinguía bien a pesar de estar encendidas todas las lámparas del altar mayor. Según me indica nuestro vice-presidente, Antonio Verdeguer, del grupo de Alets de la Virgen, se hicieron algunas pruebas sin el resultado apetecible, por lo que hubo de desistirse del empeño.
Se cantaron los misterios gloriosos por el Coro Parroquial. Y, al finalizar, después de la Salve Regina, se interpretaron dos estrofas de los Gozos de la Virgen. Es de agradecer que se recuperen, aunque quizá merecerían de mayor asesoramiento musical en éste como en los demás aspectos atinentes a la intervención coral en las solemnidades. No puedo cantar dos versos seguidos del himno a la Virgen, tal es el nudo que se forma en mi garganta y me emociona aun más escuchar y cantar las estrofas. Desde hace algún tiempo se le encomienda el canto del solo a una buena soprano, que lo es del Còr Polifònic; y aun no pudiéndole hacer demasiados reproches, está clarísimo que su música fue escrita para la voz de un tenor, y se nota la diferencia. De otra parte, no sé por qué se nos tiene que privar de oir la segunda estrofa. Pero, en fin…, lo dejaremos ahí.
A pesar de las circunstancias especiales concurrentes, nada nuevo de qué alegrarnos. Rebus sic estantibus. Las cosas siguen como estaban... pero en declive.
La Fiesta. En la madrugada del día 5 de Agosto, a las seis de la mañana, se oía el antiquísimo tòc del retorn desde el campanario de la Seo. Digo que se oía porque yo viví cerca de la Colegiata durante mi infancia y buena parte de mi juventud y, con el balcón abierto, se tenía el gozo de escuchar el constante rumor del agua de la fuente gótica y el toque de las campanas, ya fueran las de Santa Clara, ya fueran las de la iglesia colegial. Supongo que esa tradición habrá quedado reseñada en los anales de nuestras costumbres, pero ya hace muchos años que a esa temprana hora permanecen silentes aquellas campanas que llamaban a los hijos ausentes de esta Xàtiva histórica, augusta, bella, rica, pero no por eso, en ocasiones, menos extraña.
La Misa. No hablo de la Eucaristía de las ocho de la mañana conocida como  “de las camareras”, siempre muy concurrida. Hablo de la Misa Solemne. Como en el Rosario, más de lo mismo. Poco interés. Asistencia a lo sumo discreta para una tan gran ocasión. Incluso ausencias perceptibles para quienes desde bien jóvenes participamos en estos actos, desde los sacerdotes (a algunos se les echó de menos la víspera…) a las autoridades. De éstas, tan solo asistieron el señor alcalde con su esposa y los dos tenientes de alcalde. Y eso que era una ocasión muy especial...    
A pesar de la cercana presencia de La Moreneta, no hubo ninguna reacción afectiva destacable. Cierto que el altar lucía un magnífico arreglo floral, lo que está muy bien; pero, sin duda, la Virgen agradece más otro tipo de flores.
La procesión. Bastante puntualidad. Asistencia de fieles: más o menos, la acostumbrada. El vendedor de cirios no hizo su Agosto; ya nos molesta hasta llevar una vela encendida en la mano y, así, pocos fuimos portando candelas. Pocas niñas con el vestido de su Primera Comunión. Ni un solo niño. Una buena representación de las comisiones falleras con los tradicionales atuendos valencianos. Las Señoras Camareras “no activas” y los “alets” precedieron la santa imagen; y la Junta, con teja y mantilla, presidiendo, además de la junta de alets, clero y autoridades, éstas precedidas de “la cobla”. Acompañaba la banda de la Sociedad Musical La Nova. Al parecer, los turnos de portadores se cubrieron sin problema, pero no hubo bofetadas por conseguir el ticket. Del orden y de la organización prefiero no hablar.
A la salida de la imagen, esta vez por la puerta principal del templo para iniciar el recorrido de cara al sol poniente (es el protocolo), tímidos aplausos de la escasa gente que allí había. ¿Qué fue de aquel esperado “fervorín”? El amigo Ricardo Ortega, cámara en ristre, se dirigió a mí y, con su vehemencia congénita, mostraba su decepción ante la actitud de la gente: ni un canto, ni un aplauso, ni vítores ni aquella desbordante alegría del año 88. Esa fue, también para mí, una de tantas decepciones. Después, por las calles, durante el trecho entre la Colegiata y la Pl. del Españoleto, gente, sí, pero no más que otras veces. A partir de ahí, algunas casas abiertas –como se acostumbra-, algunas colgaduras –pocas- y expectación sin mayor relevancia, hasta llegar a la plaza de San Jaime, primero, y a la de la Bassa, después, donde se concentraba, si quieren ustedes, el mayor número de espectadores. Allí estaban, cerca del antiguo lavadero, las monjitas del Asilo, alegres sus rostros, viendo la procesión. Calle de San Francisco: gente en algún balcón y contamos como seis o siete personas sentadas a la puerta de las casas. Mayor número de curiosos (perdonen por llamarles así) en la Plaza de San Francisco; pero –otra decepción- ni un alma en la calle de Moncada; salvo un par de familias asomadas al balcón, ni siquiera estuvieron presentes las madres dominicas. Ni una sola casa abierta al paso de la Virgen. Y una anécdota: La procesión discurría lentísima, pero cuando la imagen estaba a la altura de San Francisco comenzó una ligera llovizna; cuatro gotas fueron suficientes para que los portadores apretaran el paso, aligerando la llegada a Santa Clara. Puertas abiertas; gente dentro como se acostumbra; pero ni una representación de la comunidad franciscana… Otra decepción. (Vale: donde he venido diciendo “decepción”, ustedes pónganle el calificativo que mejor les cuadre). Salida de la imagen, recomposición del cortejo y cesación de la llovizna. Siguieron la lentitud y los "cortes" cada dos por tres. Por la Plaza de la Trinidad y la calle del Ángel se discurrió con escasa expectación: un par de casas abiertas, como ocurrió también al pasar por la calle de San Pedro  (excepcionalmente, al estar en obras la calle del Pintor Rusiñol o “del Barranc”). Las monjitas del convento de la Consolación se vieron, así, privadas de la cercanía de la imagen de la Mare de Deu. Plazas de Alejandro VI y Benlloch: la misma tónica, como al final de la calle de San Pedro, ya anochecido. Y a partir de la Plaza de San Pedro, seguimos en diminuendo, tanto en cuanto a acompañantes (incluso solo quedó hasta el final una sola niña “de comunión”) como en cuanto a expectantes. Llegada a la Plaza de la Seo, tras el desvio por Mercat y Matilde Ridocci, con recibimiento de fuegos de artificio –prohibidos, por cierto, en esa plaza- y, quizá por precaución, apenas un alma en ese tramo de la entrada. No obstante ello, es cierto que La Sèu estaba llena y, ahora sí, la explosión de aplausos y vítores a la Señora fue notable. Quiero decir que se notó, no que fuera para nota.
Si solo un tercio de las personas que estaban en la Colegiata hubiera desfilado en la procesión, hubiera sido un exitazo. Pero, claro, es más cómodo esperar sentados. Ya sé que no es obligatorio participar en ese largo deambular por las calles y plazas de la vuelta general; pero, de verdad, ¡cómo somos! Llámenme criticón, pero son tantas las cosas que no me cuadran…
            Día 6. “El Besamano”. El colofón de la fiesta grande, a iniciativa del Sr. Abad, propició que un buen número de fieles pudiera acercarse hasta el pie del altar del crucero, donde se había colocado la imagen de Nuestra Señora. Esa imagen esbelta, de elegancia singular, guapa, con mirada de madre orgullosa de llevar en brazos a Jesús y de mostrarlo ante todos como la mayor obra de amor de nuestro buen padre Dios.        Serio su rostro, pero no adusto. Con sus preciosos labios cerrados, pero insinuando una sonrisa, esperaba nuestro beso de afecto y devoción. Y a fe que no faltaron, ahí sí, setabenses que acudieran a presentarle sus cuitas, sus problemas, a ofrecerle su corazón de hijos y a pedirle la salud, el trabajo, la cohesión en la familia…¡tantas cosas! Y, claro es, a posar un instante junto a la Madre y obtener un recuerdo gráfico. ¿Y por qué no el día anterior?
            Me dicen que durante el día, hasta la hora de la Misa vespertina, hubo un continuo flujo de gente. En la Eucaristía había en La Sèu mucha asistencia, casi llena estuvo la basílica; y, al finalizar, nuevamente se formó la fila de devotos. Yo me fui poco antes de las diez de la noche y todavía quedaban fieles esperando su turno. Buen trabajo de alets y camareras procurando el buen orden del acto.
          Sé que María, nuestra Madre, nos quiere y nos guarda y ruega por nosotros. Pero no sé si estará demasiado contenta con nuestras actitudes; no ya por estas circunstancias más o menos extrañas o inusuales, sino por el día a día. Como bien dijo el Sr. Abad en la Misa del día 6, no es lo propio que hagamos de la Mare de Deu “Reina por un día”. Lógicamente, no podemos entrar en el fuero interno de cada cual, pero lo acaecido debería hacernos reflexionar profundamente, comenzando –claro es- por los de casa, muchos de los cuales brillaron por su ausencia. Por ejemplo: cofradías... o representaciones parroquiales  ¿Dónde estaban? Y un largo etcétera.
            De la Novena, a la que he asistido la mayor parte de los días, me abstengo de comentarios.
            Como siempre, vuestro, MIGUEL MIRA  

             

diumenge, 23 de juny del 2013

I. LA ASAMBLEA.- II. LA SANTA CENA. SUS CINCUENTA AÑOS



I. LA ASAMBLEA

             El viernes, día 21 de Junio de 2.013, se celebró la Junta General de la Hermandad de Cofradías con carácter ordinario. Se aprobaron el acta de la reunión anterior, la memoria y las cuentas, todo ello por asentimiento porque nadie abrió la boca, si exceptuamos una corrección solicitada por la representación de la Cofradía de Nuestra Sra. de los Dolores y unas puntualizaciones pedidas por la Purísima Sangre. Si hemos de atenernos a la intervención del Presidente saliente como al contenido de la memoria de estos dos últimos ejercicios, deberíamos congratularnos del positivo balance de resultados, cuando en realidad no todo fueron luces; pero las sombras no se reconocieron. Faltó autocrítica y se echó de menos la intervención de los asistentes a ese mismo fin, porque en lo bueno y en lo malo todos tenemos alguna responsabilidad. Pero, por lo visto, por la Asamblea General hay que pasar de puntillas para no hacer ruido. ¿Qué nos pasa?
                  El único que se refirió a determinados problemas, muy llamativos por cierto, fue el Sr. Abad, cuyas palabras, como suele suceder casi siempre, es probable que caigan en saco roto. No quisiera contagiar pesimismo; y espero que con la toma de posesión del nuevo persidente de la Hermandad, D. Antonio Escudero, por la Cofradía del Santísimo Cristo de la Expiración "El Cachorro", se abra un paréntesis y el aire fresco nos despierte y nos conduzca a un camino de mayor colaboración, hermandad y sentido de la responsabilidad, ante un reto como es el perfeccionar las manifestaciones externas de nuestra fe, a base de profundizar en los misterios de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor y no quedarnos simplemente en su mera escenificación sin mayor ambición ni trascendencia.

II. UNA EFEMÉRIDES.



            Ayer, día 22 de Junio de 2.013, la Parroquia de los Santos Juanes estuvo de fiesta. Y la celebración fue múltiple.

            En primer lugar, la Hermandad de la Santa Cena, radicada en ese templo parroquial, conmemoraba el cincuentenario de la adquisición de su imagen titular y su reincorporación a la Hermandad de Cofradías; y la comunidad parroquial celebró el Día de la Parroquia, ante la proximidad de la festividad de uno de sus copatronos: San Juan Bautista.

      Y así se sucedieron los actos conmemorativos:

    A las siete y cuarto de la tarde, Eucaristía. El templo, a rebosar. Asistencia extraordinaria. Advertimos la presencia de personas poco o nada habituales en las misas de esta iglesia y constatamos la respuesta de algunas representaciones de cofradías de nuestra Semana Santa. Menos de las que debieran haber respondido a la invitación de la junta de la Hermandad de la Santa Cena. Estuvieron las presidencias de La Buena Muerte, de la Virgen de los Dolores, del Traslado del Cuerpo de Cristo y las de la Cofradía y Hermandad de Portadores de Jesús Nazareno. Este es uno de los motivos que provocan una sonrisa cuando se oye hablar de hermandad…

    El coro parroquial, como siempre, acompañó con sus cantos la Santa Misa, en la que también participaron las distintas cofradías que tienen sede en la parroquia y los distintos movimientos que atienden la actividad pastoral: Caritas, Manos Unidas, Juniors, Itinerario de Renovación… El Cura Párroco no cabía en sí de gozo y también como acostumbra, durante su homilía hizo participar a los más pequeños, cuya espontaneidad movió a la sonrisa y captó la atención de los concurrentes.

   Leyó la acción de gracias el señor presidente de la asociación oferente, quien tuvo emotivas palabras, pronunciadas en un tono sincero y orante, que emocionó a muchos.

   Terminada la Eucaristía, se dispuso en el presbiterio la ubicación de sillas y atriles para el concierto extraordinario, que debía ofrecerse a continuación. Aprovechando la celebración del fin de curso de la Primitiva Setabense y su convenio con el Ayuntamiento, pudo ofrecerse este acto en honor a la efemérides que se conmemoraba. Miembros de la Hermandad de la Santa Cena repartieron a los presentes un folleto espléndidamente editado, con un resumen de la historia y avatares del templo donde nos encontrábamos, del que son autores el arquitecto y el arquitecto técnico –D. José Emilio Llacer y D. Pere Pau Catena- que proyectaron y dirigieron las obras de restauración del edificio, excelentemente documentados. A las nueve de la noche, tomaron sus asientos los músicos de la Jove Orquestra de la Música Vella de Xàtiva, que fue presentada por el Rvdo. D. Raúl Jiménez. Tras los aplausos, bajo la batuta del director del conjunto instrumental, D. José Martínez Colomina, se interpretó el Aria en Re, de J. S. Bach, buena introducción para preparar a los oyentes a escuchar unas obras nunca antes oídas en nuestra ciudad: Magníficat y Gloria, ambas del joven músico D. Javier Tortosa, tenor en el Coro de la Generalitat y director del Cor Calixtí de Canals. Este coro y nuestro Cor Polifònic Ciutat de Xàtiva, unidos para la ocasión (aunque no es la primera vez que colaboran (recordemos las Siete Trompetas del Apocalipsis de gratísima recordación) nos brindaron un excelente concierto, certeramente acompañados por la orquesta. Si he de ser sincero y partiendo de la base de que no soy músico ni otra cosa que un aficionado recalcitrante, el Magníficat me pareció una excelente composición, pero me dio la impresión de que el autor había puesto más empeño en la técnica que en la estética, aunque no estuvo exento de ella. Me gustó más el Gloria, quizás por su espectacularidad. Impecable la actuación de la solista (que lo es del Còr Polifònic) Cristina Martínez y rotundo el aplauso del enfervorizado público que llenaba el templo convertido en ocasional auditorio, hasta haber muchas personas de pie. Pero, no obstante haber gozado plenamente con estas obras, para mí, el clímax del concierto estuvo en el bis. No pudo el maestro elegir pieza más adecuada: el Ave Verum, de Mozart. No sé cómo no me salieron moratones en las manos por la fuerza de mi aplauso; y ¡mira que lo he oído veces!

    Enhorabuena a la parroquia y a la asociación convocante, de verdad. ¡Enhorabuena! Que cumpláis muchos más años en el empeño de que nuestras tradiciones semanasanteras permanezcan vivas y el culto eucarístico que representa vuestra imagen sea fundamento de vuestros actos, en bien de la Parroquia y de nuestra ciudad.

    El final de la fiesta tuvo lugar en el patio de la iglesia. Cena popular con tikets módicos. Numerosa asistencia. Muy numerosa. Ambiente cordial y participativo. Actuaciones de los juniors y del coro parroquial rubricaron la velada, en la que –lógicamente- no faltó la rifa para recaudar fondos. Puede el Señor Cura y, claro es, todos los feligreses, estar contentos por la respuesta. Si yo fuera jurado, mi nota sería SOBRESALIENTE.

    Con mi más cordial saludo, MIGUEL MIRA