dilluns, 4 de març del 2013

COMIENZAN NUESTRAS CELEBRACIONES



I

PREGÓN DE LA SEMANA SANTA DE XÀTIVA
1º DE MARZO DE 2.013
POR EL DR. D. REMIGIO BENEYTO BERENGUER
CATEDRÁTICO DE DERECHO ECLESIÁSTICO DEL ESTADO
EN LA UNIVERSIDAD CEU - CARDENAL HERRERA, DE VALENCIA
                                                                              


              La antigua Iglesia de Santo Domingo fue testigo excepcional de nuestro pregón preparatorio de las próximas celebraciones de la Pasión, Muerte y Resurrección de Nuestro Señor Jesucristo. Es la primera vez que se celebró en tan emblemático recinto.
       Temimos por la respuesta. ¿Habíamos acertado en la elección del lugar? Y temimos, francamente, porque la meteorología no nos deparaba precisamente un buen día.
              Sin embargo, a pesar del frío y de la lluvia, la asistencia al acto fue muy numerosa. Más que aceptable, buena. Y de ello nos alegramos por el pregonero, de cuya ilusión e interés somos testigos; nos alegramos por quien nos lo presentó: su mentor y entrañable amigo, D. Manuel Soler; y nos alegramos porque pudimos escuchar un discurso de primer orden, que a nadie dejó indiferente.
           Es de agradecer el esfuerzo de D. Remigio Beneyto Berenguer, pregonero de la Semana Santa Setabense de 2.013, que hubo de desplazarse desde Banyeres de Mariola, desafiando frio y nieve, como lo hicieron también su esposa, su padre político y varios amigos, para estar presentes en ocasión tan singular. Repito, es muy de agradecer y así lo testimoniamos.
         Junto a la mesa presidencial, la cruz procesional gótica de esmaltes, ese tesoro que guarda nuestra Colegiata, trasladado hasta esta antigua iglesia para la ocasión.

            Presidió el M.I. Sr. Abad, D. Arturo Climent; junto a él, el Dr. D. Remigio Beneyto Berenguer y el presidente de la Hermandad de Cofradías, Sr. Segarra Ibáñez. D. Manuel Soler Espí, Canónigo de la Catedral Metropolitana de Valencia, nuestro anterior Abad, con otros sacerdotes, en el lugar a ellos reservado. Asistió la señora Concejala de Cultura, Sra. Pla Casanova a quien acompañó su compañero de consistorio D. Jorge Herrero. Presidentes de todas las asociaciones que integran la Hermandad de Cofradías y numerosos miembros de sus respectivas juntas, quienes, con también numerosos espectadores, llenaron el aforo.
        El acto comenzó puntualmente. Lo introdujo el Secretario de la Hermandad, D. Ramir Moscardó, quien después de las salutaciones de rigor invitó a D. Manuel Soler a tomar la palabra para que presentara al pregonero.
            Con palabra emocionada, pero firme, sintiéndose en su casa como dijo, se refirió a su relación con D. Remigio Beneyto desde la niñez de éste, como párroco que fue en Banyeres. Destacó su gran preparación y sus profundas convicciones religiosas, su carácter y la sencillez de su trato; leyó su extenso currículo; lo presentó, en fin, como la persona idónea para pronunciar el pregón de la Semana Santa de Xàtiva. Y a fe que no se equivocó.
           El Dr. Beneyto, tras agradecer la invitación de la Hermandad, refirió el por qué de haber aceptado pregonar nuestra Semana Santa: primero, recordó las relaciones familiares entre personas de Banyeres y de Xàtiva, y, cómo no, el representativo vínculo de unión en la persona de D. Gregorio Molina Ribera, natural de la misma localidad y tan recordado en nuestra ciudad. Después destacó su interés por ésta: “Xàtiva es  mucho Xàtiva”, de la que ensalzó su historia e importancia, con expresa mención al histórico recinto en que nos encontrábamos, bien de interés cultural desde 1.982; relató su paso casi diario por Xàtiva para dirigirse a sus quehaceres en la Universidad. Y, finalmente, nos aseguró que la razón última de su aceptación no es otra que su convicción firme de haber de dar testimonio como cristiano, ante una sociedad “que parece avergonzarse del cristianismo”.
            El núcleo del pregón estuvo estructurado siguiendo los “pasos” que protagonizan nuestro Viernes Santo, a partir de una reiterativa llamada: ¡Pueblo de Xàtiva! Y cada llamada fue seguida de una vehemente exhortación; y cada exhortación introdujo una reflexión sencilla pero profunda y directa ante el desfilar de cada imagen en el Santo Entierro, descubriendo su significado: el “si no somos como niños…” de la Borriquilla; o la alegría de compartir el pan y el vino, los malos y los buenos momentos, como en la Última Cena; el asombro ante la Flagelación: “¿Por qué le atáis si él no se defiende?”; el amor que inspira como “Rey de espinas coronado” el Ecce Homo; o bien la serenidad de Jesús, camino del calvario, aun machacado bajo el peso de la cruz; el “todo está cumplido” en la Expiración; o ese grito, ese clamor para la meditación en La Buena Muerte… ¡Pueblo mío! ¿Qué te he hecho…? y el Cordero de Dios que nos rescata con su Purísima Sangre; La Piedad, Cristo con su Madre Dolorosa: no hay que temer al dolor; recordó el sentimiento sobrio y profundo de José de Arimatea, al trasladar el Cuerpo de Cristo hasta su tumba; y la meditación ante la profundidad de aquel Sepulcro; todo, para ser recogido con infinito consuelo y Esperanza por María en su Soledad.
           Pero el pregonero no quiso acabar su discurso con el fin trágico y, en apariencia, decepcionante del Viernes Santo. Antes bien, nos invitó a vivir alegres y consecuentes en nuestra fe ante el Cristo Resucitado, porque él es nuestra esperanza.
            Y en una vehemente exhortación final, apeló a nuestro sentido de la responsabilidad, como custodios de una gran tradición, obligados a transmitirla a nuestros hijos, a nuestras familias; nos llamó a ser conscientes de que “los cristianos somos hombres y mujeres alegres, en fiesta, somos hombres de esperanza, somos hombres para la eternidad; que la muerte no pudo con Cristo. Y yo os digo: ¿Por qué buscáis entre los muertos al que vive? No está aquí, ha resucitado.”
            Pidió a St. Feliu i a la Mare de Deu de la Seu que nos ayudaran a no tener miedo; a ser fieles al misterio de la muerte y resurrección de Jesús.
             Un prolongado aplauso rubricó sus palabras.
            Dr. Beneyto Berenguer, amigo Remigio: por estas reflexiones que –como reiteramos- no han dejado a nadie indiferente, os pedimos que aceptéis nuestra calificación “cum laude”. Tú nos dijiste que para tí era un honor pregonar la Semana Santa de Xàtiva. Y el honor ha sido nuestro. Gracias, sinceramente, gracias.
            El Sr. Abad agradeció al pregonero sus palabras de vida y su excelente alocución.
D. Remigio Beneyto recibió como recuerdo de su pregón un “socarrat” con la vista del conocido grabado de la antigua Xàtiva coronada por su castillo, y especial dedicatoria. El Excmo. Ayuntamiento le obsequió con dos magníficos libros de nuestra historia. También las cofradías del Ecce Homo y la Purísima Sangre le regalaron sus libros históricos.

**
            La rúbrica a este acto corrió a cargo de la Orquesta de la Sociedad Musical La Nova, de Xàtiva, que, dirigida por D. Julio Juan García, nos deleitó con sus excelentes interpretaciones, según nos tiene acostumbrados, finalizando con la siempre esperada marcha “Mater Mea”, que a tantos cofrades les hace vibrar y sentir especial emoción cuando se escucha bajo el peso de las andas.

II
PEREGRINACIÓN DE LA HERMANDAD DE COFRADÍAS A LA COLEGIATA, TEMPLO JUBILAR
            El domingo, tres de Marzo de 2.013, la Hermandad de Cofradías ha peregrinado hasta la Iglesia Colegial Basílica de Santa María para lucrar las indulgencias que la Iglesia concede con motivo del Año Santo Jubilar, en la celebración del Seiscientos Aniversario de su erección. Han asistido los presidentes de las distintas hermandades, congregaciones y cofradías y sus directivos y cofrades. Un par de ausencias hemos detectado, a pesar de lo cual nos hemos reunido un grupo significativo. No obstante ello, pensamos que la respuesta ha debido ser mayor.
            Ha celebrado la Santa Misa el Sr. Abad, quien en la homilía ha recordado los beneficios de la indulgencia plenaria y las condiciones para lucrarla. También ha tenido palabras dirigidas a la Hermandad, exhortando a la fraternidad y a evitar personalismos. Al finalizar, todos en grupo, hemos recorrido el itinerario previsto para el caso, comenzando por la Pila Bautismal, donde hemos tomado el agua bendita para santiguarnos; en la Capilla de la Comunión  hemos adorado al Santísimo y hemos rezado el Padre Nuestro; en la capilla de los mártires, hemos hecho profesión de nuestra fe con el rezo del credo; y, para finalizar, hemos cantado ante el altar mayor la Salve Regina.
            Con todo afecto, Miguel Mira.





dimecres, 27 de febrer del 2013

TRÍDUO, PREGÓN, JUBILEO

QUEREMOS RECORDAR DESDE AQUÍ A QUIENES VISITAIS ESTE BLOG QUE VAN A DAR COMIENZO LOS ACTOS RELIGIOSOS DE NUESTRA SEMANA SANTA 2.013:

EL DÍA 1 DE MARZO, A LAS 18'30 HORAS, EN LA IGLESIA DE ST. FRANCESC COMENZARÁ EL EJERCICIO DEL TRÍDUO A NUESTRO PADRE JESÚS NAZARENO, CELEBRÁNDOSE LA SANTA MISA CON INTENCIONES PROPIAS A LAS 19 HORAS. LOS DÍAS 2 Y 3, MEDIA HORA MÁS TARDE.

EL MISMO DÍA 1, A LAS 20'15 HORAS, EN LA ANTIGUA IGLESIA DE ST. DOMÈNECH, SE PRONUNCIARÁ EL PREGÓN SOLEMNE DE LA SEMANA SANTA DE XÀTIVA, QUE CORRERÁ A CARGO DEL CATEDRÁTICO DE DERECHO ECLESIÁSTICO DON REMIGIO BENEYTO BERENGUER, DE CUYO AMPLIO CURRICULO YA DIMOS CUENTA EN ETRADA ANTERIOR. LE PRESENTARÁ DON  MANUEL SOLER ESPÍ, ABAD QUE FUE DE LA COLEGIATA.

EL DÍA 3, DOMINGO, A LAS 11'45 HORAS, SERÁ LA JORNADA DE PEREGRINACIÓN A LA IGLESIA COLEGIAL DE LAS COFRADÍAS DE SEMANA SANTA QUE INTEGRAN LA HERMANDAD,  DONDE SE CELEBRARÁ LA EUCARISTÍA.

QUISIÉRAMOS REITERAR NUESTRA INVITACIÓN A PARTICIPAR EN DICHOS ACTOS, EN PARTICULAR, A LOS HERMANOS PORTADORES Y COFRADES DE JESÚS NAZARENO, PERO, EN GENERAL, TAMBIÉN A TODOS CUANTOS NOS LEÉIS, PUESTO QUE CONSIDERAMOS LA IMPORTANCIA DE LO ANUNCIADO.

HACEMOS HINCAPIÉ EN LA RELEVANCIA DEL PREGÓN. 

CONOCEMOS A D. REMIGIO, A QUIEN LE UNE UNA GRAN AMISTAD CON D. MANUEL SOLER, Y SABEMOS QUE VAMOS A ESCUCHAR UNA LLAMADA A LA SEMANA SANTA QUE NO NOS DEJARÁ INDIFERENTES.

dimecres, 20 de febrer del 2013

MATER MEA





EL CONCIERTO DE 16 DE FEBRERO DE 2.013

            Organizado por la Sociedad Musical La Primitiva Setabense, por la Sociedad Musical La Nova de Xàtiva y por la Hermandad de Cofradías de la Semana Santa de esta ciudad, con el patrocinio de Excmo. Ayuntamiento, se celebró el II Concierto de Marchas Procesionales, con la finalidad de allegar fondos con destino a distintas  asociaciones benéficas.
            Esta crónica no va a ir más allá de mi propia apreciación de aficionado a la música y cofrade ejerciente, sin pretensiones de crítico musical, función para la que me confieso manifiestamente incapaz.
I

            Comenzaré por el final. D. Francisco Moral Ferri, Director del Conservatorio de Música de Xàtiva, fue invitado a dirigir el fantástico grupo instrumental integrado por los músicos de La Vella  y de La Nova, nuestras dos bandas sinfónicas más que centenarias, rúbrica del concierto de que hablamos.
            Tras la lectura de una emotiva cuartilla con palabras de recuerdo para su padre, músico que fue de La Nova, y de agradecimiento por tan excepcional ocasión como la que se le brindaba, tomó la batuta para que aquel grandioso elenco nos hiciera gozar e incluso emocionarnos con las dos obras elegidas, ambas de firme arraigo en el acompañamiento de nuestras procesiones: Mater Mea y Mektub.
            Dos estampas a cuál más expresiva. Nada en común, salvo que las dos están inspiradas en la Pasión del Señor y fueron escritas para banda. Sus autores: Ricardo Dorado y Mariano San Miguel, respectivamente.
            Como digo, esta es puramente una apreciación personal, probablemente equivocada, pero reflejo de mi propio sentimiento. A mí, Mater Mea me sugiere el clamor esperanzado que se eleva hacia La Madre por quien siéndolo todo se ha rebajado hasta la nada; por quien, desnudo y martirizado, no espera otra cosa que ser acogido en el regazo de María –Mater Dolorosa- como al nacer; El inocente entre los inocentes confía en el amor de su abrazo, de ese abrazo infinito que alcanza a la humanidad entera: Madre, ahí tienes a tu hijo… ¡Mater mea! Expresivo canto, desgarrado en ocasiones, suplicante siempre, vibrante hasta la última nota…
            Y el contraste: Estaba escrito. Mektub, inspiradísima obra del citado músico vasco. Es una marcha ésta irrenunciable en las representaciones procesionales de nuestra Semana Santa, por solemne y majestuosa, porque es una llamada a la contemplación del Crucificado: estaba escrito… y se entregó por nosotros hasta la muerte y una muerte de cruz…Y eso emociona, y esa emoción se siente cuando acompañas la imagen de Cristo, atado a la columna y flagelado en el lithostrotos, bajo el peso de la cruz o clavado a ella: Cristo de la Palma, historia viva en nuestras manos; o en el calvario: stabat mater dolorosa… Jesús muerto, su Madre, el discípulo amado y María, la de Magdala… ¡Ah, Señor nuestro de la Buena Muerte! O Jesús trasladado hasta el sepulcro. Y escuchando aquella música no puedes evitar el recuerdo de aquel terrible lamento: Pueblo mío ¿qué te he hecho? ¿En qué te he ofendido? ¡Respóndeme…! Los sentimientos a flor de piel, cuando las notas se desvanecen como se va desvaneciendo la vida de quien es La Vida…
            Y, de pronto, húmedos los ojos, el estruendo de los aplausos; de los merecidos aplausos por una magistral interpretación.

II

          En la primera parte, cada una de las bandas nos deleitó con cinco marchas.
          La Vella, nos ofreció para abrir boca una composición del recordado Lamote de Grignon: Santa María del Ripoll. Sabia elección de una marcha que, como casi todas las del concierto nos era desconocida, pero que nos preparó, por su sencillez y su solemnidad para seguir escuchando atentos lo que fue un hermoso repertorio; sin estridencia alguna, transmitía serenidad e invitaba al recogimiento. Después, el Corpus Christi, de Giner, nos quiso introducir en una solemnidad con cierto aire, muy respetuoso, eso sí, pero algo más festivo y el preceptivo himno final a cargo de unas acertadísimas trompetas. “La número tres” es una marcha interpretada frecuentemente por La Vella; la recordamos perfectamente. Es hermosa y también solemne esta composición del teósofo (que no filósofo, como rezaba el prospecto) Atilio Bruschetti y Mariotti, aquel italiano enraizado en nuestra ciudad, de quien deben conservarse otras dos marchas, que, sin embargo, no se tocan; yo, al menos, no lo recuerdo ¿Se han perdido las partituras? Tal vez nuestro buen amigo Paco Perales, con su reconocida experiencia y conocimientos, pudiera darnos más datos. La número tres invita al acompañamiento de la imagen de Jesús en el camino del calvario o de la Virgen Dolorosa; a mí, al menos, me transmite ese sentimiento.
           Desconocía las otras dos marchas que cerraron la actuación de La Primitiva. Ambas resultaron del agrado del público, tanto la del enguerino Taverner: “Súplica”, como la andalucísima “Amargura”, con honores de himno, según se informa en el programa.
            Excelente.
          Y pasamos al turno de La Nova, también con la presentación de cinco marchas que yo jamás había escuchado, pero que no son nada despreciables, a la hora de asumirlas para enriquecer nuestro patrimonio local-tradicional. Así lo pienso.
            “A la memoria de mi padre” abrió esta secuencia. Me pareció un precioso, emotivo y vibrante obsequio de su autor, Manuel Font. Y me sorprendí muy gratamente al escuchar la marcha “Nazareno”, de Rafael Sanz Mayor, músico que fue de La Nova y profesor de su escuela. De este autor se interpreta habitualmente otra composición: “Cristo del Cachorro”, dedicada en su día a esta Cofradía de nuestra ciudad y que precisamente se estrenó el 28 de Marzo de 1.999, como ya he comentado en alguna otra crónica, el día en que la imagen de Jesús Nazareno entró en mi casa, al haberme correspondido el turno de clavario. “Nazareno” nos confirma el buen hacer de su autor. Hermosa partitura, sin estridencias, también de sencilla solemnidad, que nos trasportó hasta aquella Vía Dolorosa, cuando piadosas manos de mujer enjugaron el rostro de Jesús y trataron de aliviar aquel calvario. Buen regalo para nuestro repertorio.
           También fue grato escuchar el “Hosanna in excelsis” de Oscar Valero, y el “Getsemaní”, de Dorado, el mismo que escribiera Mater Mea. Al escuchar esta última marcha, nos vimos transportados hasta aquel monte, recordando aquel momento tremendo, prólogo de la pasión, y a Jesús en oración: Padre, si es posible, haz que pase de mí este cáliz; pero no se haga mi voluntad sino la tuya. Jesús abandonado a su propia suerte, solo y sin consuelo, llorando lágrimas de sangre… dormidos de cansancio como estaban los discípulos.
             Largos aplausos a ambas bandas al final de sus respectivas intervenciones.
           Y hasta aquí la crónica de la parte musical del acto que, en realidad, da salida a los que van a conformar la Semana Santa de 2.013.
            Estamos ya a las puertas del Pregón Solemne.
            El próximo día 1 de Marzo, a las 20’15 h. en St. Domènech.
          Espero poder reseñar en este blog cuanto vaya sucediendo y que ustedes se animen a introducir algún comentario.
           Con mi cordial saludo, Miguel Mira


dissabte, 9 de febrer del 2013

UN AVISO

  La Hermandad de Cofradías de la Semana Santa, con la anuencia del Sr. Abad de la Colegiata, su consiliario, nos anuncia que el próximo día 3 de Marzo, domingo, a las 11'45 h., las cofradías, congregaciones y hermandades asociadas a dicha institución, de forma colectiva, podrán ganar el jubileo con motivo del Año Santo que se está celebrando con motivo del 600 Aniversario de la Iglesia Colegial de  nuestra ciudad. A dicha hora se celebrará la eucaristía para los peregrinos.
   Desde aquí lo publicamos para que quienes nos leéis, si os es posible, os adhirais a la iniciativa y podamos participar en la solemnidad y lucrar las indulgencias que por ello se conceden.

diumenge, 3 de febrer del 2013

SANT BLAI GLORIOS


HOY ES SAN BLAS


   Acostumbrado como estoy a hablarles de asuntos relacionados con la Semana Santa, tal vez ustedes se preguntarán el por qué del título de esta entrada a nuestro blog, visto que nada tiene que ver el Santo Obispo Mártir, protector de nuestras gargantas, con nuestra Semana Santa, a no ser que consideremos -como así es- que San Blas fue testigo de Cristo, y ese testimonio, el testimonio de los mártires, siempre nos conduce a reflexionar sobre El Mártir: sobre Jesús, que entregó su vida por nosotros hasta la muerte, y una muerte de cruz. Pero no es hoy mi intención profundizar en estas reflexiones. Mas bien se trata de otro tipo de comentario el que pretendo ofrecer.
   En efecto, desde hace ya varios años, por motivos que no vienen al caso, mi esposa y yo solemos asistir a la misa dominical (el sábado, el domingo o ambos días) a la Parroquia de los Santos Juanes. De un tiempo a esta parte, vengo observando un significativo cambio en el ambiente, sobre todo en la misa de los sábados. Aparte de la entusiasta actuación del coro parroquial, ya veterano (aunque no viejo), perfecto animador de las celebraciones, la asistencia a la eucaristía de la gente menuda (primera comunión, postcomunión, juniors..., con sus catequistas y educadores, y bastantes padres) consigue borrar el efecto de un templo medio lleno ante una iglesia generalmente a rebosar. La misa se hace bastante participativa; ayudan en el altar monaguillos: chicos y chicas; y si los más pequeños, como suele ser inevitable, enredan..., pue no pasa absolutamente nada. Según un conocido sacerdote, ya fallecido, los niños no saben participar de otro modo en las alabanzas al Señor.
   Pues bien, en ese contexto, ayer, día de la Presentación del Señor, día que conocemos como de La Candelaria, y hoy, día de San Blas, he participado en ambas misas. No es que ambas celebraciones se salieran de lo normal, dentro de ese ambiente quasi familiar, cordial y participativo; es que, a pesar de ser uno ya un tanto mayor, descubre y se sorprende ante costumbres que no conocía. Así, el día de la Candelaria, bendición de candelas; el día de San Blas, bendición de rollitos de pan con semillas de anís. Aquellas, símbolo de la Luz de Cristo, para encenderlas (según es costumbre) cuanto se desata la tormenta; éstos para comerlos, previo rezo del Padrenuestro, pidiendo la salud de nuestra garganta. Pero hoy hemos visto cómo junto a los panecillos (un buen número de bolsas y cestos bien adornados) algunos fieles han presentado cestas o bolsas con manzanas... ¿Manzanas? ¿Por qué manzanas? Pues bien, logicamente, hemos tratado de satisfacer la curiosidad y hemos preguntado a la persona que teníamos más próxima: ¿Per que, pomes? Respuesta: Jo no sé mes que hi ha que menajarles el dia que em diu la senyora E... Y nos fuimos a preguntarle a ésta. Respuesta: les pomes beneides es menjen per a previndre la malaltía del còr, i s'han de menjar el dia de l'Encarnacio, es a dir, el 25 de Març...
    La verdad, no sé qué cara habremos puesto ante tal revelación que, al recoger nuestros rollitos, en la bolsa nos hemos encontrado con que algunas buenas mujeres ¡nos habían puesto unas manzanas! Cuál no habrá sido nuestra garatitud ante tan sencillo gesto; gesto que, al cabo, no es sino muestra de aquella familiaridad de que les hablaba.Y uno se siente en su casa.
    Rezaremos a San Blas per que ens lliure del mal de gola; lo haremos también por las gargantas de aquella gente tan sencillamente buena; y asimismo para que interceda por las de todos nosotros. Y, por supuesto, el día de la Encarnación le rezaremos a la Virgen Nuestra Señora per a que ens lliure dels mals del còr.
    De tot còr, vos estima Miguel Mira.
     
     

divendres, 11 de gener del 2013

ANTICIPÁNDONOS

HABLAMOS DEL PREGONERO DE NUESTRA 
SEMANA SANTA


   Pensando que pudiera ser interesante que para el presente ejercicio la Semana Santa de Xàtiva fuera pregonada por un seglar, se trató el asunto en la correspondiente Comisión de la Hermandad de Cofradías y se formuló la pertinente propuesta a la Junta Rectora, conviniendo por unanimidad que sería oportuno ofrecerle tal cometido a D. Remigio Beneyto Berenguer, y así se acordó.
   Se me ocurre introducir hoy esta entrada al blog, porque precisamente ayer por la mañana tuvimos ocasión de visitarle para que nos confirmara su aceptación, con la que contábamos de antemano, desplazándonos hasta Moncada (CEU-CARDENAL HERRERA, cuyas instalaciones nos mostró, siendo recibidos por la Ilma. Señora Rectora de dicha Universidad) D. Lorenzo Segarra, Presidente de la Hermandad de Cofradías, D. Siro Díez, Presidente Honorario, y quien esto escribe. Se nos  unió por razón de su gran amistad con D. Remigio, nuestro querido D. Manuel Soler, Canónigo de la Catedral Metropolitana, anterior Abad de la Colegiata de Xàtiva y Pregonero de la Semana Santa del año 2.012.
     Quién es y qué méritos acumula el Sr. Beneyto para que atrajera nuestra atención y suscitara el interés de la Hermandad:
      En primer lugar, es un hombre cristiano, católico, que ejerce como tal.
     Es natural de Banyeres de Mariola, donde vive con su esposa y sus dos hijas. Allí pertenece a la Parroquia de Santa María y es miembro de su Consejo de Pastoral. También es patrono de la Fundación Ribera en la misma población.
  Formó parte del Consejo Diocesano de Pastoral de la Archidiócesis de Valencia.
     Ejerció como Secretario Técnico de quien fuera Obispo Auxiliar de Valencia, hoy Arzobispo de Mérida-Badajoz, Excmo. y Rvdmo. Sr. D. Santiago García Aracil.
   Es Catedrático de Derecho Eclesiástico del Estado en la Universidad CEU-Cardenal Herrera de Valencia, y nos consta que es tenido como número uno en España en materia de asociaciones religiosas.
        Es profesor del Instituto Diocesano de Estudios Canónicos.
        Es miembro del Consejo Asesor de la Asociación Española de Fundaciones, entidad que aglutina más de mil fundaciones de toda España.
   En esta Archidiócesis de Valencia, pertenece al Consejo Económico y al de Asuntos Jurídicos.
        Es Patrono Secretario de la Fundación para la restauración de la Basílica de la Mare de Deu dels Desamparts de Valencia.
    En los Tribunales Eclesiásticos de Valencia, actúa como Defensor del Vínculo. 
       Es miembro del Consejo de Redacción de la revista de carácter internacional Anuario del Derecho de Fundaciones.
    También es miembro del Consejo Científico de la Revista "Studia Prawnicze" de la Universidad Católica Juan Pablo II de Lublin (Polonia).
   Obtuvo en 2.006 y 2.011 el Premio Angel Herrera de Investigación en Ciencias Sociales y un accésit en 2.008.
      Si se le conoce como coautor de más de veinte obras colectivas, es también Director-Coordinador de otras como "Vida pública-vida privada" y "Retos del Siglo XXI para la familia", y ha publicado diversos articulos de investigación en revistas especializadas.
   De su propia pluma, han sido editados seis libros: "Las fundaciones benéfico-asistenciales de la Iglesia Católica: Conflicto Iglesia-Estado"; "Diez temas de enseñanza: educar en libertad"; "La enajenación de los bienes eclesiásticos y su eficacia civil"; "El ideario de los centros docentes privados"; "Las fundaciones religiosas de la Iglesia Catolica"; y "Régimen tributario de los bienes culturales de titularidad eclesiástica".
    No ha sido ajeno a su actividad el impartir conferencias en universidades, congresos y foros tanto en España como en el extranjero, pudiendo citar sus actuaciones en París, Roma, Lublín (Polonia), Trujillo y Huacho (Perú), donde también ha desarrollado su actividad investigadora.
      Hoy nos llega la noticia de que D. Remigio Beneyto Berenguer ha participado en la elaboración de varias voces incluidas en el Diccionario General de Derecho Canónico, que acaba de ser publicado por la editorial Thomson Reuters Aranzadi, obra colectiva internacional, de carácter general en siete volúmenes, elaborada por 583 profesores de todo el mundo, procedentes de 33 países distintos, que ha tradado más de siete años en terminarse.

       Es claro que ante este bagaje, no pudimos sustraernos a la idea de invitarle para que pregone nuestra Semana Santa. Seguro que atraerá nuestra atención, porque no sólo su acervo científico y cultural, ya de por sí excepcional, provoca tal atracción. El Remigio Beneyto que he tenido el honor de conocer es un hombre afable, simpático, de trato sencillo y próximo, sinceramente ilusionado por colaborar con nuestra Hermandad de Cofradías, interesado en conocer nuestras tradiciones y costumbres; lejos de ser un profesor o investigador competente en su campo profesional, pero lejano o inabordable, es el amigo que, con su cercanía, procura atender en la medida de sus posibilidades las tareas que se le encomiendan; aconsejar en cuanto sabe y aceptar la colaboración que se le ofrece. Y sabe escuchar. Es un hombre que todavía no me explico de dónde saca el tiempo para atender su tarea. Tengan en cuenta que se desplaza practicamente a diario desde Banyeres hasta Moncada. Viene hasta Xàtiva, estaciona su automóvil en la estación de RENFE; toma el tren hasta Valencia y el metro hasta su destino. Además, un día a la semana viaja hasta Madrid... Sé también que tiene a Xàtiva y a los setabenses en gran estima. Le gusta la ciudad, y me consta que se ha tomado muchísimo interés en prepararse y documentarse sobre lo nuestro.

       No tengo duda alguna, se lo aseguro: ha de valer la pena oir su pregón.
     Y, por tanto, me anticipo a invitar a todos cuantos leais este blog. La fecha será, D.m., el día 1º de Marzo. El lugar está por concretar, aunque se está gestionando la cesión de St. Domenech al efecto, según nos ha informado el Presidente, Sr. Segarra. Informaremos oportunamente.
      Es para mí un placer poder comunicarles cuanto antecede.
      No lo duden. Repito: valdrá la pena. Hablo con conocimiento de causa.
       Como siempre, vuestro, MIGUEL MIRA   


        
       
   
         
       

dimecres, 26 de desembre del 2012

NOCHEBUENA

Esta pasada Nochebuena tuve la suerte de oir la homilía que Benedicto XVI pronunció en la Misa del Gallo. De entrada, puede parecer larga;pero me parece que -dentro de la sencillez en la exposición- no tiene desperdicio. Por ello, me he permitido copiarla.  Si disponéis de unos minutos, leedla despacio.

"Queridos hermanos y hermanas: Una vez más, como siempre, la belleza de este Evangelio nos llega al corazón: una belleza que es esplendor de la verdad. Nuevamente nos conmueve que Dios se haya hecho niño, para que podamos amarlo, para que nos atrevamos a amarlo, y, como niño, se pone confiadamente en nuestras manos. Dice algo así: Sé que mi esplendor te asusta, que ante mi grandeza tratas de afianzarte tú mismo. Pues bien, vengo por tanto a ti como niño, para que puedas acogerme y amarme. 
Nuevamente me llega al corazón esa palabra del evangelista, dicha casi de pasada, de que no había lugar para ellos en la posada. Surge inevitablemente la pregunta sobre qué pasaría si María y José llamaran a mi puerta. ¿Habría lugar para ellos? Y después nos percatamos de que esta noticia aparentemente casual de la falta de sitio en la posada, que lleva a la Sagrada Familia al establo, es profundizada en su esencia por el evangelista Juan cuando escribe: «Vino a su casa, y los suyos no la recibieron» (Jn 1,11). Así que la gran cuestión moral de lo que sucede entre nosotros a propósito de los prófugos, los refugiados, los emigrantes, alcanza un sentido más fundamental aún: ¿Tenemos un puesto para Dios cuando él trata de entrar en nosotros? ¿Tenemos tiempo y espacio para él? ¿No es precisamente a Dios mismo al que rechazamos? Y así se comienza porque no tenemos tiempo para Dios. Cuanto más rápidamente nos movemos, cuanto más eficaces son los medios que nos permiten ahorrar tiempo, menos tiempo nos queda disponible. ¿Y Dios? Lo que se refiere a él, nunca parece urgente. Nuestro tiempo ya está completamente ocupado. Pero la cuestión va todavía más a fondo. ¿Tiene Dios realmente un lugar en nuestro pensamiento? La metodología de nuestro pensar está planteada de tal manera que, en el fondo, él no debe existir. Aunque parece llamar a la puerta de nuestro pensamiento, debe ser rechazado con algún razonamiento. Para que se sea considerado serio, el pensamiento debe estar configurado de manera que la «hipótesis Dios» sea superflua. No hay sitio para él. Tampoco hay lugar para él en nuestros sentimientos y deseos. Nosotros nos queremos a nosotros mismos, queremos las cosas tangibles, la felicidad que se pueda experimentar, el éxito de nuestros proyectos personales y de nuestras intenciones. Estamos completamente «llenos» de nosotros mismos, de modo que ya no queda espacio alguno para Dios. Y, por eso, tampoco queda espacio para los otros, para los niños, los pobres, los extranjeros. A partir de la sencilla palabra sobre la falta de sitio en la posada, podemos darnos cuenta de lo necesaria que es la exhortación de san Pablo: «Transformaos por la renovación de la mente» (Rm 12,2). Pablo habla de renovación, de abrir nuestro intelecto (nous); habla, en general, del modo en que vemos el mundo y nos vemos a nosotros mismos. La conversión que necesitamos debe llegar verdaderamente hasta las profundidades de nuestra relación con la realidad. Roguemos al Señor para que estemos vigilantes ante su presencia, para que oigamos cómo él llama, de manera callada pero insistente, a la puerta de nuestro ser y de nuestro querer. Oremos para que se cree en nuestro interior un espacio para él. Y para que, de este modo, podamos reconocerlo también en aquellos a través de los cuales se dirige a nosotros: en los niños, en los que sufren, en los abandonados, los marginados y los pobres de este mundo. En el relato de la Navidad hay también una segunda palabra sobre la que quisiera reflexionar con vosotros: el himno de alabanza que los ángeles entonan después del mensaje sobre el Salvador recién nacido: «Gloria a Dios en el cielo, y en la tierra paz a los hombres en quienes él se complace». Dios es glorioso. Dios es luz pura, esplendor de la verdad y del amor. Él es bueno. Es el verdadero bien, el bien por excelencia. Los ángeles que lo rodean transmiten en primer lugar simplemente la alegría de percibir la gloria de Dios. Su canto es una irradiación de la alegría que los inunda. En sus palabras oímos, por decirlo así, algo de los sonidos melodiosos del cielo. En ellas no se supone ninguna pregunta sobre el porqué, aparece simplemente el hecho de estar llenos de la felicidad que proviene de advertir el puro esplendor de la verdad y del amor de Dios. Queremos dejarnos embargar de esta alegría: existe la verdad. Existe la pura bondad. Existe la luz pura. Dios es bueno y él es el poder supremo por encima de todos los poderes. En esta noche, deberíamos simplemente alegrarnos de este hecho, junto con los ángeles y los pastores. Con la gloria de Dios en las alturas, se relaciona la paz en la tierra a los hombres. Donde no se da gloria a Dios, donde se le olvida o incluso se le niega, tampoco hay paz. Hoy, sin embargo, corrientes de pensamiento muy difundidas sostienen lo contrario: la religión, en particular el monoteísmo, sería la causa de la violencia y de las guerras en el mundo; sería preciso liberar antes a la humanidad de la religión para que se estableciera después la paz; el monoteísmo, la fe en el único Dios, sería prepotencia, motivo de intolerancia, puesto que por su naturaleza quisiera imponerse a todos con la pretensión de la única verdad. Es cierto que el monoteísmo ha servido en la historia como pretexto para la intolerancia y la violencia. Es verdad que una religión puede enfermar y llegar así a oponerse a su naturaleza más profunda, cuando el hombre piensa que debe tomar en sus manos la causa de Dios, haciendo así de Dios su propiedad privada. Debemos estar atentos contra esta distorsión de lo sagrado. Si es incontestable un cierto uso indebido de la religión en la historia, no es verdad, sin embargo, que el «no» a Dios restablecería la paz. Si la luz de Dios se apaga, se extingue también la dignidad divina del hombre. Entonces, ya no es la imagen de Dios, que debemos honrar en cada uno, en el débil, el extranjero, el pobre. Entonces ya no somos todos hermanos y hermanas, hijos del único Padre que, a partir del Padre, están relacionados mutuamente. Qué géneros de violencia arrogante aparecen entonces, y cómo el hombre desprecia y aplasta al hombre, lo hemos visto en toda su crueldad el siglo pasado. Sólo cuando la luz de Dios brilla sobre el hombre y en el hombre, sólo cuando cada hombre es querido, conocido y amado por Dios, sólo entonces, por miserable que sea su situación, su dignidad es inviolable. En la Noche Santa, Dios mismo se ha hecho hombre, como había anunciado el profeta Isaías: el niño nacido aquí es «Emmanuel», Dios con nosotros (cf. Is 7,14). Y, en el transcurso de todos estos siglos, no se han dado ciertamente sólo casos de uso indebido de la religión, sino que la fe en ese Dios que se ha hecho hombre ha provocado siempre de nuevo fuerzas de reconciliación y de bondad. En la oscuridad del pecado y de la violencia, esta fe ha insertado un rayo luminoso de paz y de bondad que sigue brillando. Así pues, Cristo es nuestra paz, y ha anunciado la paz a los de lejos y a los de cerca (cf. Ef 2,14.17). Cómo dejar de implorarlo en esta hora: Sí, Señor, anúncianos también hoy la paz, a los de cerca y a los de lejos. Haz que, también hoy, de las espadas se forjen arados (cf. Is 2,4), que en lugar de armamento para la guerra lleguen ayudas para los que sufren. Ilumina la personas que se creen en el deber aplicar la violencia en tu nombre, para que aprendan a comprender lo absurdo de la violencia y a reconocer tu verdadero rostro. Ayúdanos a ser hombres «en los que te complaces», hombres conformes a tu imagen y, así, hombres de paz. Apenas se alejaron los ángeles, los pastores se decían unos a otros: Vamos, pasemos allá, a Belén, y veamos esta palabra que se ha cumplido por nosotros (cf. Lc 2,15). Los pastores se apresuraron en su camino hacia Belén, nos dice el evangelista (cf. 2,16). Una santa curiosidad los impulsaba a ver en un pesebre a este niño, que el ángel había dicho que era el Salvador, el Cristo, el Señor. La gran alegría, a la que el ángel se había referido, había entrado en su corazón y les daba alas. Vayamos allá, a Belén, dice hoy la liturgia de la Iglesia. Trans-eamus traduce la Biblia latina: «atravesar», ir al otro lado, atreverse a dar el paso que va más allá, la «travesía» con la que salimos de nuestros hábitos de pensamiento y de vida, y sobrepasamos el mundo puramente material para llegar a lo esencial, al más allá, hacia el Dios que, por su parte, ha venido acá, hacia nosotros. Pidamos al Señor que nos dé la capacidad de superar nuestros límites, nuestro mundo; que nos ayude a encontrarlo, especialmente en el momento en el que él mismo, en la Sagrada Eucaristía, se pone en nuestras manos y en nuestro corazón. Vayamos allá, a Belén. Con estas palabras que nos decimos unos a otros, al igual que los pastores, no debemos pensar sólo en la gran travesía hacia el Dios vivo, sino también en la ciudad concreta de Belén, en todos los lugares donde el Señor vivió, trabajó y sufrió. Pidamos en esta hora por quienes hoy viven y sufren allí. Oremos para que allí reine la paz. Oremos para que israelíes y palestinos puedan llevar una vida en la paz del único Dios y en libertad. Pidamos también por los países circunstantes, por el Líbano, Siria, Irak, y así sucesivamente, de modo que en ellos se asiente la paz. Que los cristianos en aquellos países donde ha tenido origen nuestra fe puedan conservar su morada; que cristianos y musulmanes construyan juntos sus países en la paz de Dios. Los pastores se apresuraron. Les movía una santa curiosidad y una santa alegría. Tal vez es muy raro entre nosotros que nos apresuremos por las cosas de Dios. Hoy, Dios no forma parte de las realidades urgentes. Las cosas de Dios, así decimos y pensamos, pueden esperar. Y, sin embargo, él es la realidad más importante, el Único que, en definitiva, importa realmente. ¿Por qué no deberíamos también nosotros dejarnos llevar por la curiosidad de ver más de cerca y conocer lo que Dios nos ha dicho? Pidámosle que la santa curiosidad y la santa alegría de los pastores nos inciten también hoy a nosotros, y vayamos pues con alegría allá, a Belén; hacia el Señor que también hoy viene de nuevo entre nosotros. Amén."

Ya hemos celebrado la Navidad. Vamos camino de un nuevo año. Aquí no hemos hablado del buey y la mula... Preferimos hablar de Jesús.Os aconsejo que, si tenéis oportunidad, os agenciéis el lbro del Papa "La infancia de Jesús". Vale la pena.

¡FELIZ AÑO NUEVO!