dimarts, 21 d’abril del 2026

ALGUNAS CURIOSIDADES Y UNA REFLERXIÓN

 

Apuntes y curiosidades

 

ADVERTENCIA

El relato sobre la colocación de nuestra imagen titular en el camarín, provisionalmente, sin cruz, fue meramente experimental y no se dejó así con carácter permanente, porque se repuso al cabo de unos minutos. Pero considero que la reflexión final es válida, como válido es el relato  que sigue tras esta advertebca

 

         Aunque ya estamos en pleno tiempo Pascual, pasada la Semana Santa, hay algunas cosas que pienso que son dignas contar.

1.- No sé si, queridos lectores, sabían ustedes que la Cofradía y la Hermandad de Portadores de N. P: Jesús Nazareno, cuando en la Colegiata se recibió la generosa donación (Dª María Tomás – D. Manuel García, 1943) de la imagen tallada por el escultor Sr. Alemany (la antigua fue quemada durante la Guerra Civil) y ya pudo ser procesionada conforme a las inveteradas costumbres de nuestra ciudad en Jueves y Viernes Santo, y adquiridas las artísticas andas talladas por Arturo Bayarri (1954) e, igualmente, confeccionados todos los demás elementos de acompañamiento requeridos para poder procesionar dignamente, de una parte, se nos asignó, para almacenar todo ello durante el año, un cuarto situado en la esquina Noroeste del templo colegial lindante con el campanario,  y allí permanecieron andas y demás trebejos hasta que hace unos quince años, por necesidades sobrevenidas, se nos pidió que lo dejáramos libre. Desde entonces, se nos permitió mantener las andas, por su valor artístico, en el deambulatorio de la girola, convertido en museo; parte de los demás elementos, en el antiguo salón de actos de la casa abadía, compartido con la Purísima Sangre, un reducido cuarto donde depositar un armario, propiedad de la Cofradía, y otros más recientes para archivo de documentos y resguardo de los uniformes de armats; y para otros elementos, como cruces, barras y andas de traslado se nos asignó un angosto corredor en la vieja casa que en un tiempo sirvió de sede de Caritas parroquial en la cercana calle de l’Ardiaca.

         Pues bien, hoy debemos enfatizar que el Sr. Abad nos ha permitido volver a usar aquel antiguo cuarto, dado que tiene previsto vaciarlo de su actual contenido. De hecho, este pasado sábado, 18 de abril, ya pudimos usar el espacio disponible en este momento sin ningún obstáculo. Es cierto que se requerirá algún tipo de intervención para adecuar su cerramiento, su iluminación y programar la distribución más idónea para nuestra logística. Hemos de dar las gracias a D. Camilo por esta buena solución a un problema que arrastrábamos desde ya hace demasiado tiempo.

         He citado la fecha en que nos dispusimos a desmontar del anda principal la sagrada imagen y he de confesarleS, aunque  ya ustedes lo saben, que previamente nos reunimos un buen grupo de portadores/as para desayunar en santa compaña y acudir a las diez y media a La Sèu al fin previsto. Y cada cual asumió su quehacer disciplinadamente y acabamos la misión en tiempo record, a lo que ayudó, sin duda, el poder disponer de aquel pétreo y deseado rincón próximo al Santísimo Cristo de la Expiración, del que ya somos “ocupas” para conservar adecuadamente en el armario de la Cofradía que allí será trasladado, las túnicas, manteles, pendones, sabanillas, etc., así como  el armario de los uniformes de “els armats” y, probablemente, el armario de nuestro archivo y, claro es, todos los demás utensilios de la Hermandad. Estamos, pues, de enhorabuena.

         Reiteramos la gratitud al Sr. Abad y apreciamos en lo que vale la gestión de nuestra presidenta.

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         2.- Consta en una de las actas redactadas y firmadas por quien fuera Secretario de esta Hermandad, Don Salvador Úbeda, cómo para facilitar el trasiego de la imagen principal, dadas las características del altar donde se venera a Jesús Nazareno,  la Hermandad de Portadores sufragó la instalación de un montacargas de manejo manual, de modo que, colocada la imagen en una plataforma, puede tanto descender como ascender. No obstante, para tal menester se requiere subir hasta el camarín, desatornillar las potencias que se hallan sujetas sobre la cabeza del Cristo, 


 desmontar los dos antebrazos, y liberar la cruz que se halla fijada sobre el hombro izquierdo. Así se baja para cambiarle las vestiduras de diario y volverle a colocar en su sitio cada elemento a la escultura una vez con la túnica de terciopelo bordada en oro para las precesiones y la peluca de pelo natural. Semejante operación, pero al contrario, se repite cuando la imagen  se ha de devolver a su lugar de culto. Dicho todo cuanto antecede, les cuento: el montacargas ha envejecido y está dando problemas; el subir al camarín ya nos dio un disgusto grave y se ha tenido que inventar una especie de andamio metálico desmontable que facilite el acceso y  aminore el riesgo a  quienes deben efectuar las operaciones antes descritas. Y se estudia el modo de recomponer el mecanismo del montacargas,  así como cambiar la cruz corta, de modo que la imagen, tal cual se encuentra ubicada, pueda bajarse tal cual se encuentra expuesta y, al propio tiempo, cuando haya de ser devuelta ya totalmente revestida, pueda colocarse en la plataforma y subirse directamente a su posición habitual sin necesidad de que nadie se arriesgue a subir a lo alto del edículo y podamos actuar sin riesgo alguno.

         Esta fotografía que me ha enviado el buen amigo Antonio Martín Llinares, podría ser histórica. Me explico:

         Nuestro jovencísimo hermano portador Antonio Martín Gaitán, estuvo con expectante curiosidad observando todo el proceso de desvestir, vestir con sus ropas de diario al Nazareno y toda su ilusión era ver cómo le subían al altar; estaba junto a su padre a quien saludé y, a  la vez que el niño puso toda su atención para ver cómo asomaba el rostro del Señor a través del cristal que cierra la hornacina, el amigo Martín grababa esta curiosa imagen. Esa foto.

 

 Precisamente ese fue el momento en que el montacargas dijo que de ahí no pasaba; pero bueno, eso quedó en pura anécdota, porque Luís Pardillos intentó reactivar el ascenso de la plataforma y así fue. Pero fíjense en esta otra foto… ¿Ven cómo la imagen, ya en su posición final, con Luís retocándola, no lleva la cruz?

 

 Pues eso no había ocurrido jamás… ¡El Nazareno sin su cruz!, Sabemos perfectamente que el Señor la cargó de una vez por todas y, con ella, todas  nuestras infidelidades…

         Si ahora su imagen está incompleta es porque se ha encargado ya otra cruz corta  más liviana a favor de la escultura y con las medidas apropiadas para conseguir aquello que la logística aconseja. Era necesario para el carpintero disponer de la actual para adaptar la nueva a las medidas justas de los orificios en donde se acoplan los soportes de sujeción instalados sobre el hombro izquierdo de la imagen.

         He querido publicar esta curiosidad por dejar constancia de un hecho, trivial o anecdótico, pero que, al fin y al cabo, nos debería mover a una reflexión de mayor alcance:

         Ahora, temporalmente, hemos liberado a Jesús del peso de cruz, pero ¿no es cierto que aun no siendo visible en la imagen, le seguimos cargando con nuestras tramposas infidelidades, olvidos, indiferencias, mediocridades…, etc., etc…? Ese trozo de madera en forma de cruz ahora es invisible,  pero es tan solo un símbolo que ha de reponerse. La otra cruz, la de verdad, la que le procura nuestra incoherencia, nuestras contradicciones, nuestras debilidades…, esa cruz sique sobre el hombro de Nuestro Padre Jesús Nazareno, ¡Y no se queja! Siempre viene a  nuestro encuentro, como en Emaús, y nos llama por  nuestro nombre, como ante el  sepulcro pronunció el de Magdalena: ¡María…! Con qué dulzura debió escucharlo aquella mujer que pensaba que le habían robado a su Señor… Y lo tenía delante. ¿Y nosotros? ¿No escuchamos con qué amor pronuncia el nuestro a cada instante?

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COMO DIGO EN LA ADVERTENCIA INICIAL, JESÚS NAZARENO, DESPUÉS DE REPONERLE LA CRUZ, ESTÁ EXPUESTO AL CULTO "CON TODO"

 

         En breve, publicaremos el comentario al Evangelio del IV Domingo de Pascua. Con afecto, Miguel Mira