divendres, 31 de març de 2017

UN ACTO MEMORABLE


        

         Ilustrísimo Señor D. Francisco José Perales Ferre:



         Es esta una expresión sincera de afecto, consideración y gratitud, que, desde esta atalaya tan  nuestra, debo exteriorizar con toda la vehemencia de que fuere capaz. Nos invitaste a mi esposa y a mí,  como a otros amigos a quienes verdaderamente aprecias, a un singular acto, celebrado ayer, día 30 de Octubre, al que de no haber acudido me hubiera arrepentido el resto de mi vida. Podrás decirme exagerado; dímelo si quieres; pero que te conste que ex abundantia cordis os loquitur, y sabes que es cierto.

         Permíteme que cuente urbi et orbe el por qué.



         Amigos que visitáis este blog:



         Ayer, jueves, 30 de Marzo de 2.017, en el salón de actos del Museo de Bellas Artes de Valencia, a las siete de la tarde, se celebró el solemne acto de recepción como Académico de Número de la Real Academia de Bellas Artes de San Carlos, de Valencia, del Ilustrísimo Señor D. Francisco José Perales Ferre, en la Sección de Música.

         Introdujo el acto el Excmo. Sr. Presidente de la Academia, quien llamó al estrado al candidato electo, que se sentó junto al académico encargado de contestar su discurso, el prestigioso profesor D. Manuel Galduf; y concedida que le fue la palabra, nuestro ilustre  amigo, al  principio con evidente emoción, nos ofreció un parlamento perfectamente estructurado, perfecta su lectura, comenzando por su personal historia en el mundo de la música, desde sus estudios, primero, y actividades, después, en el Conservatorio de Valencia, señalando precisamente el haber sido discípulo del maestro Galduf, entre otros (recordó a D. Eduardo Cifre, presente en el acto), e igualmente izo mención de setabenses que fueron también académicos, como Sarthou o Bolinches, para seguir introduciendo ya el tema elegido para su disertación: la dirección del coro en la ópera.

         Demostró ser perfecto conocedor de esta apasionante materia, y su erudición quedó patente al exponer su tesis con la apoyatura de citas de geniales autores clásicos y contemporáneos, para ejemplificar los problemas que surgen en ocasiones al montar una obra, como por ejemplo la ubicación del conjunto coral sobre el escenario, a fin de que cumpla la tarea pensada por el autor de la ópera, a la vez que compaginar los criterios de los directores de escena y de orquesta, no siempre coincidentes. Refirió también la máxima de que para cantar se ha de perfeccionar primero la técnica, para llegar después al sentimiento.  No faltaron las anécdotas y, en especial, la mención expresa de su coro.

         Un largo aplauso rubricó su magnífico discurso, que contestó seguidamente el Ilmo. Sr. D. Manuel Galduf, que demostró conocer bien a quien en tiempos fuera su alumno. Literalmente, dijo que Paco es setabense en ejercicio. Reconoció los méritos que en él concurrían  para ser recibido como miembro numerario de la Academia, e incluso llamó la atención respecto al dosier que presentó cuando se postulaba su elección, para echarle cariñosamente en cara que los académicos electores eran conscientes de que en el candidato concurrían muchos más méritos de los que constaban en aquel currículo. Resaltaba así la sencillez y llaneza de su carácter, de su personalidad. Incluso se permitió la licencia de hacer saber al auditorio que siendo riguroso en el cumplimiento de su obligación, nadie le privaría de escaparse al menos dos días durante la Semana Santa para estar cabe su Hermandad de Portadores… (Algunos estuvimos allí).

         Glosó el Sr. Galduf el trabajo del discípulo, su competencia y profesionalidad, los logros al frente del que calificó como uno de los mejores coros del mundo, al frene del cual se encontraba –se encuentra- uno de los mejores directores del mundo.

         Prolongado aplauso y despedida del Sr. Presiente, D. Manuel Muñoz, para remitirnos al concierto que iba a ofrecerse a continuación.

         Tuvimos ocasión de darle un abrazo a nuestro ilustrísimo amigo María Luisa y su esposo, Luís Pardillos, Marcos Soriano, mi esposa y un servidor, posando con él en foto de recuerdo, de un recuerdo imborrable.

         Y  después, la apoteosis. Se había dispuesto en el amplio patio de entrada al museo, precisamente bajo la antigua cúpula (lo digo así para destacar los consiguientes problemas acústicos) un improvisado auditorio, cuyas sillas, cuando llegamos al ligar poco antes de las siete de la tarde, ya estaban ocupadas casi en su totalidad. Y se situó el coro en el espacio para ello prevenido, recibiendo el público al ilustre  director y al pianista actuante con un cariñoso aplauso; y comenzó la audición. Ópera en primer lugar, preciosos temas de La Traviata, Macbeth, Eugene Onegin, hasta llegar a Madame Buterfly… ¡Qué maravilla, qué afinación, qué serenidad, qué hermosura! Y llegó el turno a la zarzuela: “Agua azucarillos y aguardiente!, coro de niñeras (mazurka); “El Rey que rabió”, coro de doctores ¡Cómo disfruté!; “Luisa Fernanda”, “La del soto del parral”…, y, como broche final, el “va pensiero” de Nabuco…  Aplauso atronador. Nos fuimos con el espíritu extasiado  de aquellas voces tan bien conjuntadas, tan expresivas, tan bien dirigidas haciendo música, arte, con ese instrumento insustituible como es la voz humana… Amigos: disfrutamos, pero es que estábamos escuchando a uno de los mejores coros del mundo, de la mano de uno de los mejores directores del mundo…

         Paco, querido amigo Paco. Respetado y admirado D. Francisco José Perales Ferre, ilustre músico, setabense en ejercicio, hermano portador: ¡¡¡ENHORABUENA!!!


         Marion: ¿Qué decirte? Al finalizar el concierto, te vinos emocionada, orgullosamente satisfecha; no era para menos. Desde tu sitio en la masa coral, es claro que éste no fue un concierto cualquiera; tu sentimiento y el amor que profesas a tu esposo, seguro que harán del de ayer un suceso inolvidable; seguro estoy también  de que si siempre actúas con la profesionalidad y el buen hacer del músico vocacional, ayer, cantó no solo tu voz, sino tu corazón, tu ser entero en honor a esa persona con quien compartes tu vida. ¡Así sea por muchos años!


         Vuestro, Miguel Mira

dilluns, 27 de març de 2017

Nuestra cita anual


COMENZAMOS



            Por cuestiones  personales, a causa de cierta intervención oftalmológica, ando con evidente retraso a la hora de ofrecer a los  amables visitantes de este blog noticias y comentarios sobre hechos y actos relativos a nuestra Semana Santa. Así pues, aunque sea con demora y brevedad, me referiré en primer lugar al PREGÓN.



            24 de Marzo de 2.017. 20’15 horas. Con puntualidad británica, comenzó el acto en la Iglesia Colegial, a presencia del Sr. Alcalde y pocos miembros de la corporación municipal, sacerdotes de la ciudad, Junta Rectora de la Hermandad de Cofradías, presidida por Da. María Teresa Baldrés, cofrades y regular asistencia de público. Me pregunto si es adecuada la publicidad por la forma y en el tiempo… Se encargó de introducir  esta solemne sesión la Señora Secretaria de la Hermandad de Cofradías y Presidenta de la Hermandad de Portadores de Jesús Nazareno, Da. María Luisa Ramón Pérez, quien llamó al Rvdo. D., Joaquín Núñez Morant para que presentara al Pregonero del presente año, el Ilmo. Sr. S. José Canet Canet, Abad Párroco de la Colegiata Basílica de Santa María. En un breve parlamento, al estilo de D. Joaquín: simpático, cercano y más bien basado en su antigua relación con el Pregonero, con quien coincidió en la Pontificia Universidad de Salamanca, no se detuvo en pormenorizar un currículo que obraba, impreso, en manos de los asistentes, y del que debemos hacer constar ser muy esquemático, puesto que el Sr. Abad, discretamente, había omitido buena parte de los títulos que tiene en su haber.

            Llegado su turno de palabra, el Ilustre Pregonero comenzó su discurso usando referencias históricas, transportándonos a los orígenes de la comunidad cristiana de Saetabis, para seguir, después, reflexionando sobre el sentido de la Semana Grande, la de mayor significación para los católicos, sin olvidar la cita, una por una, de las cofradías, hermandades y congregaciones que integran la Hermandad.

            Del contenido de su parlamento dispondremos de mayor detalle que, en otro momento, podríamos dar cuenta por su interés; ahora me quedo con la explícita llamada a las cofradías a dedicar plena atención a su real vocación,  prevaleciendo sobre el interés turístico y cultural, que parece encandilar a algunos el testimonio consecuente con la vivencia de aquella fe en esa salida a la calle, trasunto de la pasión, muerte y resurrección de Nuestro Señor, a través del tesoro de la religiosidad popular.

            Desde el punto de vista formal, para mi gusto, fue un hermoso pregón, dicho con lenguaje sencillo, cercano y, en momentos, incluso poético. No hubo lugar a distracciones. Posiblemente, como he dicho más arriba,  volveremos sobre el tema.

            La Hermandad de cofradías obsequió a D. José con una imagen del Santísimo Cristo de la Flagelación, reproducción exacta a pequeña escala de la que se venera cerca de la Capilla de la Comunión en La Seo; y, asimismo, recibió un libro de entre los que edita el Excmo. Ayuntamiento sobre temas de nuestra ciudad. Previamente, la Sra. Presidenta de la Hermandad, Sra. Baldrés, agradeció al Sr. Abad su disponibilidad y a los presentes su asistencia.

            Cerró el acto la Jove Orquestra de la Primitiva Setabense, que interpretó un breve concierto, comenzando con un fragmento de la Suite nº 3 de Bach, y tres arreglos de otras tantas marchas procesionales tradicionales en nuestra Semana Santa: Mater Mea, Mektub y Tosca, con general aceptación y aplauso.



                        Y nos situamos ahora en el día 25 de Marzo. 19’30 horas. Gran Teatro de Xàtiva.



            A iniciativa de la Sociedad  Musical La Primitiva Setabense, con la colaboración del Excmo. Ayuntamiento y de la Hermandad de Cofradías, se celebró un interesante concierto, con el título de “El sò de les imatges de la Setmana Santa setabense”, cuya primera parte nos deparó la audición de la Sinfonía nº 2 del maestro  Ferrer Ferrán “La passió de Crist”. Con su tradicional  buen hacer, la banda de La Vella nos condujo a lo largo de los hechos del relato evangélico, con la complicidad de las imágenes que se proyectaban sobre el telón de fondo, y la verdad es que sin ser una de las mejores composiciones que hemos escuchado sobre el tema de la Pasión, podemos darle –como se lo dio el público asistente, que llenó el aforo- el placet, reconociendo las dificultades técnicas de la partitura que debieron  superarse para su      correcta ejecución.

            En la  segunda parte se nos ofreció música no por conocida menos apreciada y agradecida por un público volcado y con ganas de escuchar en concierto piezas que cada año, noche tras noche, durante las numerosas procesiones de traslado transforman Xàtiva en un inmenso auditorio, en el que se nos ofrece un concierto itinerante, que, en ocasiones, emociona y nos transporta hasta otro tiempo, hasta otra esfera del sentir y del pensar, del creer y del rezar. Y el concierto, ahora en vivo, no nos decepcionó. Sobre escogidas imágenes, pudimos seguir los pasos de nuestra propia representación  ad extra  de la Semana de Pasión, de la Semana Santa… Con perfecta coordinación, se fueron sucediendo  marchas y motetes, clarines y timbales, penitentes y aquella sentida saeta cantada por Antonio Escudero…

            Para mi gusto, sin embargo,  no debió darse tanto protagonismo a tambores, bombos y timbales, excesivamente estridentes y ensordecedores en un local cerrado… Quizás sobraron cadenas penitenciales y ese atronador momento… Pero, en conjunto, aun pensando en que todo es mejorable, el concierto estuvo muy bien estructurado, llegó al público y, en algún instante, clarines y motetes nos pusieron un nudo en la garganta. De verdad, este concierto debiera repetirse.



            Del resto de la noche no puedo comentar nada, porque no vi la procesión   o “Calvario penitencial” de la Cofradía de Penitentes de la Santísima Cruz.

            Gracias a todos quienes prestan atención a esta modesta ventana abierta a nuestras tradiciones y a dejar constancia de nuestra confianza en Cristo.

            Con un saludo, quedo a su disposición. Miguel J. Mira

           

dilluns, 13 de març de 2017

UNA PROMESA CUMPLIDA





               Pienso que para llegar a la conclusión que se recoge al final de este texto, es necesario recordar que el pasado año 2016, escribí esto:

            “ PILAR.- Si bien soy uno de los más viejos, no soy, sin embargo el más antiguo en esta Hermandad. Me di de alta en 1.969. En aquella época todavía participaba en la procesión de Jesús Nazareno un buen número de mujeres y también lo hacían algunas de ellas bajo “promesa”: personas devotas, pidiendo o agradeciendo algún favor, alguna gracia, a Nuestro Señor. Siempre, desde que yo visto la túnica morada y acompaño al Santísimo Nazareno he visto entre esas penitentes  a una madre y una hija, vestida ésta con la vesta vesta propia de nuestra Hermandad y merecedora de especial sensibilidad, cogida del brazo de su madre y ambas con su cirio encendido y la sonrisa en su rostro;  siempre las vi sonrientes. Ambas son muy  conocidas y, a lo largo del itinerario, entre el público, no falta quien las llama y las saluda; y ella, la más joven, correspondiendo al saludo, se acerca y entrega un caramelo. Así durante toda la procesión hasta la Colegiata. Han ido pasando los años (cuarenta y siete desde que yo lo recuerdo) y Pilar –así se llama-  sigue, puntual, saliendo a la procesión, a pesar de que ya no acuden aquellas “promesas” ni apenas participan en la procesión mujeres ni el Jueves ni el Viernes Santo. Pero estas dos penitentes no fallan. La madre pregunta dónde han de colocarse y cumplen su devoción y mantienen su antigua promesa, a pesar del tiempo que ya se deja sentir después de tantos años. La madre ya es más que octogenaria… Pues bien, ayer, Viernes Santo, allí estuvieron, junto a la cruz que cerraba el grupo de portadores y delante de nuestro Isaac. Normalmente, al torbellino Pablo-vs-Isaac le acompaña su madre y también yo voy a su lado. Pilar, a veces, se vuelve y sonríe; como siempre, saluda a sus conocidos y les da un caramelo y un beso. Pero ya hace dos años que finalizan su procesión al llegar a la Plaza del Españoleto. La gente les pregunta si ya están cansadas, y la chica responde: “Jo no, pero ma mare sí…!”  Y anoche, después de casi tres horas de marcha, cuando decidieron retirarse, se acercó a nosotros y tanto a la madre de Pablo, vs. Isaac, como a mí nos dio un beso…, y  vuelta hacia la Imagen, con una sonrisa angelical, le dijo:  ¡Adiós… , bonico!

            Les juro que se me formó un nudo en la garganta y, como ahora cuando lo escribo, se me nublaron los ojos…

            Ruego por que Jesús Nazareno guarde muchos años con salud a ambas y a la madre, a sus casi noventa años, le de fortaleza y mantenga su ánimo, su sonrisa  y su coraje.  Ellas confían, así lo dijeron, en que al año que viene volverán a la procesión. Ambas, con toda seguridad, tienen asegurado su Cielo. La mirada que les devolvió Jesús, así lo asegura.”

            Este modesto artículo dio lugar a que en la Junta Directiva de la Hermandad de Portadores se decidiera agradecer a Pilar Barberá Blasco y a Pilar Blasco Sansimón, su madre,  la devoción y el cariño a Nuestro Padre Jesús Nazareno, tan entrañablemente demostrados a lo gargo de su vida; y ayer, 12 de Marzo de 2.017, al finalizar el Triduo       que se le dedica por la Cofradía a Nuestro Señor, en la Iglesia de St. Francesc, en un momento muy emotivo, les fue entregada una sencilla placa y una hermosa fotografía de nuestra imagen principal. Para ambas fue una sorpresa, y nos cabe la satisfacción de haberles procurado una alegría. Pilar (hija) besó emocionada su Nazareno y la mirada de su madre  nos conmovió.

            Se lo debíamos.
       Miguel J. Mira