dimarts, 9 de maig de 2017

NO ES BIEN NACIDO...






...QUIEN NO ES AGRADEWCIDO

            Mirando la excelencia de una colaboración extraordinaria, como lo fue la de los cantantes que nos acompañaron por las calles de Xàtiva durante la procesión del  Viernes Santo, por mera liberalidad y afecto, para ayudarnos con nuestro bíblico motete -tomada su letra del profeta Jeremías- a tener nuestra mente centrada en el Camino del Calvario; a elevar nuestro  espíritu en oración itinerante y penitente esfuerzo; a dar sentido al testimonio de fe que se expresa, voluntariamente aceptado, cabía agradecer aquella dádiva de música sacra, aquella plasmación coral del “eram quasi agnus innocens…”
            Y ya en tiempo de Pascua, con el gozo de la resurrección, invitamos a nuestros amigos a sentarse a la mesa con nosotros, a compartir un buen rato de cordial tertulia; y así lo hicimos este pasado sábado, día 6 de Mayo. Compartimos, pues, mesa y mantel (evitaremos hablar de las viandas para no malograr el relato); gozamos del ameno discurrir en compañía tan grata, con ellos, con sus cónyuges y con alguno de sus hijos pequeños.
            Hace dos años, en 2015, por el mismo motivo, ya habíamos hecho lo propio, y nos pareció adecuado el entregarles a cada uno una de  nuestras medallas de plata y un libro de nuestra historia. Esta vez la recibieron los tres cantantes que no estuvieron aquí entonces, y sus  respectivos cónyuges e hijos. Hicieron los honores la Señora Presidenta y D. Francisco Perales. María Luisa agradeció la disponibilidad, la colaboración, en suma, su presencia en la procesión, poniendo énfasis al reseñar cómo, a nuestro paso, el numeroso público expectante, enmudecía al escuchar tan afinadas y  expresivas voces. Yo añado: cuando se “escucha” ese silencio,  envolviendo la presencia de Jesús Nazareno, sobrecoge por respetuoso y solemne; e, imponente, bajo el peso de la cruz, sigue  su camino el Maestro, el Cordero de Dios.
            Vuelvo atrás: la Señora Presidenta, como acostumbra, habló con la sinceridad y afecto que los invitados merecían sobradamente; y nuestro Vice-Secretario estaba feliz, orgulloso, satisfecho, con una felicidad expansiva, que nos condujo a una rúbrica del acto, aquel acto tan familiar, por otra parte, con la que fue una sorpresa inesperada. Así es: como no estaba lejos la casa del clavario y Fernando estaba presente (a pesar de que tuvo guardia  en La Fe y acabó muy tarde), fuimos hasta allí para ver la imagen que preside sus estancias, y… ¡el coro  cantó el motete! Los niños se sentaron junto a Jesús; nosotros nos situamos frente a ellos y les juro que la emoción podía palparse… Eram quasi agnus innocens…
            Benditos seáis por tan valiosa dádiva.
            Amigos: sabemos que queréis seguir colaborando. Nosotros queremos que sintáis nuestra sincera gratitud y afecto… ¡Os esperamos en 2018!

            Cree, está seguro de expresar el sentir de esta Hermandad, Miguel J. Mira Manzanaro.

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Qué se canta en el motete:



Eram quasi agnus innocens:/ ductus sum ad immolandum, et nesciebam:/ consilium fecerunt inimici mei adversum me, dicentes:/ Venite, mittamus lignum in panem eius / et eradamus eum de terra viventium./ (Jeremías, 11 – 19)
(Omnes inimici mei adversum me cogitabant mala mihi:/ verbum iniquum mandaverunt adversum me, dicentes: / Venite, mittamus lignum in panem eius / et eradamus eum de terra viventium).

Yo, como inocente cordero, era llevado al matadero y no sabía lo que tramaban contra mí, diciendo: ¡Venid, talemos el árbol con su fruto! Arranquémoslo de la tierra de los vivos.
(Todos mis enemigos planearon el mal contra mí; conspiraron contra mí, diciendo: Venid…)