divendres, 23 de març de 2018

PASARON LAS FALLAS

SEMANA DE PASIÓN Pasadas las fiestas de fallas y la solemnidad de San José, vuelve a la normalidad la agenda propia del tiempo de Pasión. Así, con regular asistencia, se celebró el martes 20 el Acto Penitencial con administración del sacramento de la reconciliación en la Iglesia de St. Francesc, con la presencia de los sacerdotes de la ciudad, comenzando, según es habitual con una breve paraliturgia, con una reflexión del Sr. Abad sobre la escena que narra San Juan protagonizada por Jesús y la Samaritana junto al pozo de Jacob, para resaltar la figura de Cristo como Agua Viva que limpia la ceniza de nuestro pecado. El miércoles 21, asistimos a la última de las Misas Estacionales, que se ofició en la Colegiata a las ocho de la tarde. Me pareció que fue mayor la asistencia de fieles y también más notoria la participación de la Hermandad de Cofradías. Se nota cuando el órgano acompaña los cantos. Un detalle que no pasó desapercibido fue la participación del diácono que viene asistiendo al párroco en la Iglesia de Santos Juanes, Joan, revestido con dalmática como toca. En cuanto al fondo, la homilía del Sr. Abad, como era de rigor, nos preparó con sus reflexiones para el comienzo de la Semana Santa como tránsito hacia la Pascua. Por la noche, a las diez y media, rezamos el Vía Crucis, que preside ya tradicionalmente el Santísimo Cristo de la Palma. Hacía frío, mucho frío, y tal cual fue el ambiente: menguada la asistencia por tiempo tan desapacible, la meditación de las estaciones fue breve y esta vez funcionó mejor la megafonía. La gente apenas participó en los cantos a pesar de que se repartió una hoja con el texto. Frío, mucho frío. Se repartió por la Hermandad una pequeña cruz como recuerdo. El Jueves 22, traslado del Santísimo Cristo de la Expiración, El Cachorro, en la línea acostumbrada, con gran expectación en la calle, siendo de agradecer que la banda de música actuante diversifique el repertorio de marchas si n ceñirse al imprescindible Mater Mea.